"ATORONES"
Un ‘atorón’ puede durar varios días. Nos sentimos perezosos, faltos de concentración y a veces abrumados por sentimientos que no logramos clasificar. Podemos no entender qué nos está pasando. Hasta nuestros intentos por practicar nuevas y funcionales conductas parecen no ser de utilidad. En un ‘atorón’ nos damos cuenta que todavía no nos sentimos emocional, mental y espiritualmente tan bien como quisiéramos.
• En un ‘atorón’ podemos des-cubrirnos revirtiéndonos instintivamente a viejos patrones de pensamiento, de sentimiento y de comportamiento, aunque ahora sepamos mejor cómo hacer las cosas.
• Podemos descubrir que nos estamos obsesionando, aunque sepamos que éso es precisamente lo que estamos haciendo y que no funciona.
• Podemos des-cubrirnos buscando frenéticamente a una persona que nos haga sentir ‘mejor’, sabiendo todo el tiempo que nuestra felicidad y bienestar no están en los demás.
• Podemos empezar a tomarnos personalmente cosas que no son asunto nuestro y a re-accionar en formas que bien hemos aprendido que no funcionan.
Un ‘atorón’ no dura para siempre. Éstos periodos son normales, necesarios incluso. Éstos son los días que debemos superar. Son días para concentrarnos en conductas funcionales, aunque las re-compensas ocurran o no en forma inmediata.
Éstos, a veces, son días para dejarnos ser como somos y amarnos a nosotros mismos tanto como podamos. No tenemos por qué sentirnos avergonzados, no importa cuánto tiempo hayamos estado en proceso. No tenemos por qué esperar de una manera poco razonable “más” de nosotros mismos. Ni siquiera tenemos que esperar de nosotros mismos que vivamos la vida ”a la perfección”.
Atravesemos el ‘atorón’. Este terminará. A veces, un atorón puede durar varios días y luego, en el curso de una hora, ver que salimos de él y nos sentimos mejor. A veces puede durar un poco más.
Practiquemos una conducta funcional en un área pequeña y empecemos a subir cuesta arriba. Pronto, el ‘atorón’ desaparecerá. No juzguemos dónde estaremos mañana por el sitio donde nos encontramos hoy.
”Hoy me concentraré en practicar una de las conductas aprendidas en este programa en uno de mis asuntos, confiando en que ésta práctica me hará seguir adelante. Recordaré que la ACEPTACIÓN, la GRATITUD y el DES-APEGO son un buen lugar para empezar”.
Un ‘atorón’, nunca nos llevará a estar como antes, algo hemos aprendido, un ‘atorón’ es (sólo) una re-caída.
Podemos sentirnos fracasados, pues ése juez interno duro y exigente con el que hemos estado aprendiendo a negociar aparece de nuevo.
Somos humanos y desde nuestra humanidad tengamos presente que suplir viejos hábitos dis-funcionales por hábitos funcionales (cuidarnos, cuidar nuestro dar/recibir, ser integros, responsables, bajarle a las expectativas, no postergar, etc.), requiere de TIEMPO, GANAS y ESFUERZO.
Miremos en perspectiva; si nos hemos equivocado aceptemos que nos hemos equivocado, teniendo presente también que hoy sabemos qué queremos, y cómo hacerlo; aceptemos el atorón y re-comencemos.











