diestra se encuentra posada párpados cerrados, sin embargo, su estado dista de ser uno que llegue a conocerse como sueño profundo, porque la realidad es que se siente inquieto por culpa de la situación. timbre masculino llama su atención y sólo ahí se acomoda para mirarle, relamiendo su labio inferior antes de musitar. “vamos a dar una vuelta en el auto.” invita a algo que definitivamente llevará a cabo con o sin compañía.
en sus cortos años de existencia, acostumbrada a la soledad, la idea de formar parte de una fraternidad es una locura hasta que fue recibida dentro de las amplias paredes de lo que se presentó como un prometedor hogar, lleno de cálidas sonrisas, miradas curiosas y sobre todo, promesas que en ese momento suenan como todo lo que alguna vez quiso en su vida, pero siempre fue limitado, negado, hasta el punto de pensarlo imposible.
en medio de todo, destacó súblime figura que observó con el paso de los días, tan tímida a dirigirle la palabra y al mismo tiempo tan maravillada por lo distinta que era su alma a todo lo conocido por la rojiza. le tomó años aceptar que no se trataba de admiración lo que realmente derritió su coraza, era algo más que guardó como su mejor secreto.
envidió en silencio lo que no pudo tener, en su falta de valor en el momento adecuado, teniendo que jugar el papel a la amiga leal para callar todo lo que se apretaba en su pecho. presenció como nathan barlett era quien se robó los suspiros de lo que deseó más que nada, siempre desde la lejanía. la idea de que esas orbes oceánicos fueran robadas por el masculino, aquellas por las que esperó mucho ser notada.
miradas van, miradas vienen, ingenuamente pensó que nunca se delataría por ellas. ¿cómo no? con novio en puerta, uno al que quería, nadie podría darse cuenta lo que pasaba por la cabeza de la californiana, excepto por él, pues sus almendrados estaban fijos en nada menos que su chica. no pasan de encuentros en donde queenie siempre está de por medio, muy cortos, pero significativos al ser él quien constantemente pregunté por su novio de la nada, con aparente genuino interés.
no es ese hasta aquel dia, donde despertó con altas expectativas, debiéndose a que era el cierre de temporada y quiso disponer de las mejores energías para ser la novia ejemplar. meses atrás se adueñó de una de las camisas del uniforme masculino, esa que portó con bastante orgullo en forma de mostrar su apoyo al contrario. se encaminaba hasta la fraternidad contraria, sin contar que en el trayecto antes de entrar al hogar, se toparía con aquel que decidió ignorar mientras avanzaba. un roce, pasó un simple roce entre ambos hombros por casualidad, o eso quiso pensar hasta derecha impropia se adueña de su muñeca con cierta fuerza. “¿sabes? he escuchado que mi queenie es encantadora y ahora que quiero cuidarme de todos los hombres no quiero también estarme preocupando por ti, en especial cuando lémieux te está esperando para que lo animes.” afilados vocablos helaron la dermis propia por la idea que enloqueció en silencio a la de sanguineas hebras. su respuesta fue física, soltándose de un tirón y proporcionando un empujón para marcar distancia entre ambas anatomías. el masculino rió al dejarla sin palabras, proclamándose vencedor cuando retomó su andar. “por cierto. queenie y yo esperamos verlos esta noche en la fiesta.”
sintió cómo su estómago se revolvió en cólera al ser dejada sola, incapaz de defenderse y sobre todo, con el enfermizo sentimiento de desprecio por aquel ser que la hizo retorcerse en su interior, que la hizo anhelar que estuviese muerto .
my biggest trigger must be when people find out a character is mexican / latino and they lose no time in hanging a rosario around their chara’s neck and stuff their mouth with pan dulce.