Ayer como muchos lunes nos pasamos por el Señor Lúpulo para ver las novedades.
Aquí quiero hacer mención especial a Javi, mi fiel compañero cercecero, compartimos barras, mesas, si lleva la palabra ‘taberna’ nos vale. El que aguanta mis ansias de probar cosas nuevas, raras, rarísimas. Mis 'tomamos la penúltima' y dice 'aún con la espuma de la primera en la nariz'. Uno de mis momentos preferidos en la vida es cuando alzamos y chocamos vasos para brindar por lo que sea. Sin él, las catas no son lo mismo. Sin mí, él no se acordaría de la mitad de cervezas que prueba.
También voy a hablar del Señor Lúpulo. Ellos mismos se denominan Despacho de cervezas. Es una tienda-bar de Gijón, donde nada más entrar te encuentras con una pared-estantería llena de botellas. Además, tienen un par de neveras con birras frías, los tres grifos que van cambiando a velocidad vertiginosa, y puedes pedirte una tabla de quesos para acompañar. Hacen catas, salen a correr con el Mikkeller running club, y participan en cualquier evento de la ciudad que contenga birra de la rica. Los chicos que regentan el Señor Lúpulo saben lo que hacen y de lo que hablan.. 'la vida ye mui corta pa beber puxarra' preside bien grande su escaparate. Es como una segunda o tercera casa en Gijón.
Ayer había pinchado en el grifo 1, a la izquierda de la imagen, la Sesion Saison de Mad Brewing y en el grifo 3 a la derecha, la Amager The Sinner Series Sloth. Como nos suele pasar coincidimos en que queríamos los dos la 3, pero nos pedimos una pinta de la 1 para así probar algo de Mad Brewing.
Ya conocía la cervecera madrileña por redes sociales (voy a bajar a Madrid en tres semanas y ya estoy organizado el itinerario cervecero) pero nunca había tenido el placer de probar sus cervezas. En esta ocasión nos encontramos ante esa típica cerveza refrescante, lupulada, que nos apetece más según vamos dando tragos. Como veis es muy clarita, bastante carbonatada.
La Amager Sloth es una American Pale Ale bastante amarga, casi diríamos una IPA. Ellos mismos dicen que al elaborarla se sentían perezosos y por ello utilizaron sólo un tipo de lúpulo, una malta y su levadura casera. El resultado es una buena cerveza, sus 72 IBUs se notan bastante, el aroma tira a fruta tropical, con final seco y refrescante. Me gustó, aunque insisto, me pareció más IPA que APA (qué pasa que ultimamente me parecen todas mal nombradas? En fin..)
Luego probamos otras dos en botella, esas las dejo para otro día. La calidad de las fotos es bastante lamentable porque son con móvil, no llevaba la cámara encima.