Estas son mis leyes y, si no le gustan, tengo otras
Publicado el 19 de Julio de 2014 en el diario Levante
Hace un par de días leía: “Bataller y Bonig lograrán que el TRAM pase por el Ribalta con el plan especial”. ¿Lograrán? ¿Es acaso un logro buscar y encontrar una manera de saltarse la ley cuando eres el primero que debe cumplirla?
La última ocurrencia de este duo compuesto por el alcalde Bataller y la consellera Bonig, es que aunque las sentencias en contra del paso del trolebús por el parque Ribalta empiezan a no dejarles ver por encima de la mesa del montón que forman, “lograrán” que lo cruce a toda costa.
Al más puro estilo de Groucho Marx, aplicarán aquello de “estas son mis leyes, y si no le gustan a los tribunales, tengo otras”. El alcalde Bataller observa con pasividad como se derriban las casa de la Marjalería al ritmo de “acatamos las sentencias”. Cuando las sentencias no les gustan se dedican a cambiar las leyes.
Los ejemplos abundan en todos los ámbitos, desde el local con su ocurrencia del paso del trolebús hasta el estatal, con la ley mordaza que evita las resoluciones judiciales en defensa de una libertad de expresión que nada les gusta. Por no hablar de la posible reforma de la ley electoral ante la expectativa de perder muchos de sus ayuntamientos.
Pero volviendo a lo nuestro, la pregunta que todos nos hacemos es: ¿por qué este empecinamiento en que el trolebús pase por dentro del parque? ¿por qué el PP está dispuesto a montar este espectáculo para que el trolebús pase por el parque? La excusa oficial es que sería un caos para la circulación que el trolebús pasara por fuera del parque, pero también podría ser simplemente una pataleta más de los populares.
Señora Bonig, señor Bataller, tengo una mala noticia para ustedes. Han conseguido que el tráfico en Castellón sea un caos independientemente de por donde circule su trolebús, un medio de transporte que no soluciona ninguno de los problemas de movilidad de esta ciudad. Y eso no lo arreglarán cambiando ninguna ley.












