CAPRICHO
Es cierto que los seres humanos jamás dejamos de ser unos niños chiquitos, unos más mimados que otros, pero tenemos que entender que no siempre podemos darle el gusto a las personas para que estén bien cuando nosotros quedamos mal consigo mismos.
El capricho es el susurro del ego.
Es el impulso egocéntrico de la satisfacción inmediata de nuestros deseos, sin importar las consecuencias en nuestro alrededor.
las personas que tienden a ser caprichosas no ven más allá, se quedan en su burbuja haciendo que en algún momento las personas que los rodean se vayan.
¿Qué pasa cuando a una persona consentida le quitan el privilegio de ser el centro de atención? Se enoja y se indigna, haciendo un berrinche hasta que consiga su cometido.
Lo que podemos hacer es hacerle ver su error y si no es así, tocara fondo, tratará de remediar las situaciones y se dará cuenta de qué hay más allá de su capricho.
Otorgar prioridad emocional a los demás no debe significar sacrificar tu propia salud mental y bienestar.
-EELLEE-













