VIOLADORES DE MENORES Y LEONES
será la aclamación de los hijos de papi o la apertura por la fuerza de los pozos blancos de la oportunidad
en la costa de los elogios
o no saber qué hacer con la suavidad primero o el plomo o luego confundido con los bajos del temor
o con los viejos pero jamás con pertenencia o con la confianza íntima de aquellos que decidirán quiénes bailarán y serán besados y quiénes convivirán en lo terso y quiénes no
hay algo o alguien que decide quién será feliz y normal y quién no, dioses de la adolescencia y la arbitrariedad, dioses de metal blanco y desinterés y orina tibia
luego de semanas de haber desaparecido, sus padres se agotaron en las lámparas de luz fría y en el tabaquismo y en las frecuencias de preocuparse primero y sentirse exonerados de sus responsabilidades después
habían atado cintas de colores a las bocas de sus rifles de alto poder
y tenían las caras sucias y hoscas y jugaban con la cera acumulada en sus oídos no por desidia o falta de higiene sino por la clara voluntad mecánica de no oír
primero los gritos de quienes eran llevados a los plantíos o a los médanos y golpeados con piedras oleosas justo debajo del candor del mediodía sin amigos ni nadie en quien apoyar la cabeza sobre sus hombros, nadie en quien confiar
la construcción enorme y geométrica del siseo como único sonido constante del aire, las pilas y piras y los pozos y la vida blanca del desperdicio y penetrar y horadar hondo hasta encontrar petróleo u oportunidades o buena suerte o alguna forma de verdad real
capturaban hombres y mujeres sin imaginación, les enseñaban diligentemente a tocar el piano, instrumento el cual llegaban a amar y luego les arrancaban los tendones de sus manos con pinzas y cuchillas
primero islas e islotes: sus aviones y barcos de ocupación cargaron víboras sin saberlo, víboras que se comieron a las aves locales en las palmas, primero estrangulándolas y luego picoteándoles la carne bajo las alas
luego palacios: sus aplausos derribaban las paredes y las manadas de ciervos y antílopes de los reyes huían hacia afuera y eran atrapadas por ciudadanos ya tontos de tanta hambre
ya no eran de sus padres sino de las ganas de matar a otros o matarse entre sí y celebrarlo vociferando, voluminosamente desde los techos y las casas ajenas conquistadas
volverá a reiniciarse a sí mismo
no después de la rebelión y los hijos e hijas que pelearon una y otra vez en ella
la guerra no terminará sin condecoraciones
pero cada fibra mía crujía con la angustia denigrante de querer ser padre de un hijo, de deponer las armas y la fiereza
eyaculé una tarde sobre algo blanco, detrás de unos árboles, bajo el cielo rojo en donde varias parejas se besaban, como un viejo sucio
hasta que le llegó el hedor y tuve que enterrarlo, sin recordar dónde
más tarde mi hermano murió
y quedaron su viuda y sus tres hijos
mi hermano atesoró la soltura de sus tiempos:
para ser quien soy hoy”, me dijo cada día de su vida
y todo lo que quiso alguna vez volvió a él
como ondas largas de caramelo y le envolvieron los brazos en ribetes,
una fuerza grandiosa de compañía,
el poder y la iluminación de aquellos padres que comprenden y cumplen los sueños de sus hijos
ilesos entre violadores de menores y leones
pero yo ya había quebrado y me había quedado sin percepciones ridículas de mí mismo y sin dinero de sobra
no pude amar a sus tres hijos ni a su viuda y fui a donde van todos los pobres hombres, a ese lugar en el mundo en donde cada pobre hombre recibe una gran palmada blanca en la espalda
que fuese mío, inmerecidamente
no hay nada más bello que hacer huesos en el tiempo de abrazar y tener
disfrutarás de los coros concatenados y de las capillas espiritistas siempre que puedas,
las naves-mausoleo disparan desde el suelo y desde islotes solitarios y desde los corazones de atolones hacia la nada y hacia arriba para llevar la verdad de la Rosa en el Corazón de la Cruz y el Cráneo al Pie de la Cruz y de la Carne Humana Empoderada en noumena y phenomena
la libertad y el asco convulso de los rayos
la libertad de los siete rayos
ante nosotros, hijos e hijas, resplandeciendo