Shining oil digger bee - Centris nitida, its head deep into Angelonia angustifolia. A new feature for Bee Safari! Courtesy of a winter pollinator safari last week at the beautiful Bok Tower Gardens in central Florida. An underrated treasure of America for sure and not just for its winter bees. There are many butterflies too, oh yes, and a gorgeous tower. ID courtesy of Bob Biagi and Lilac Fortnash at bugguide.net ~~~~~~~~~#centrisnitida #oilbaronbee #boktowergardens #winterbees #natgeoyourshot #mat_macro_bees https://www.instagram.com/p/BsWf80AhRej/?utm_source=ig_tumblr_share&igshid=1s6z9a1awxx8s
BOK TOWER GARDENS: ENTRE LAGOS Y FLORES, El INSTRUMENTO MUSICAL MÁS GRANDE DEL MUNDO
“Haz del mundo un lugar mejor, o más bello, porque has vivido en él”, le repetía su abuela a Edward Bok, un inmigrante Holandés, filántropo, editor del Ladie’s Home Journal, escritor ganador de un premio Pulitzer, y fundamentalmente promotor de la paz mundial y agradecido con el suelo que había recibido a su familia.
Mudado a los Estados Unidos a la corta edad de seis años, conoció de más grande Lake Wales, en el Condado de Polk, mientras huía de los gélidos inviernos de Pensilvania. Bok quedó embelesado por el clima, paisaje y la vista de los alrededores desde uno de los puntos más elevados de la Florida. No lo dudó ni un minuto: compró el terreno de más de 700 hectáreas y estableció allí un santuario de aves, que con el tiempo se convirtió en un majestuoso jardín botánico.
El 1929, un año antes de su muerte, y en señal de agradecimiento por las oportunidades que había recibido, el editor obsequió el conjunto al pueblo de Estados Unidos.
Llegamos al recinto temprano por la mañana y tomar la cámara de fotos fue casi instintivo. El jardín subtropical con sus múltiples y vibrantes colores no hacía más que invitarnos a fotografiarlo: palmeras, pinos, helechos, rosas, magnolias, camelias y azaleas, entre otras, forman parte de la rica y seductora flora del lugar, que nos sumerge en un ambiente fresco y perfumado.
A medida que nos acercábamos al centro de los jardines -ubicados a 92 metros sobre el nivel del mar-, un concierto de campanas inundaron nuestro caminar. La responsable no era otra que la vedette del lugar: la Torre cantora “Singing Tower”, de 62 metros de altura, construida en coquina -piedra originaria de Florida-, y mármoles gris y rosado, mezclando los estilos neogótico y art decó. Su fastuoso campanario contiene un carillón conformado por 60 campanas de bronce fundido, convirtiéndola en uno de los instrumentos musicales más grandes del mundo.
Lo que nos terminó de impactar fue la fosa de cinco metros de profundidad, cubierta de agua, que rodea y refleja al imponente edificio. Allí donde viven los peces Koi a quienes tuvimos la oportunidad de alimentar.
Los Jardines hoy en día refugian más de 120 especies de aves, tortugas y plantas endémicas, tal como nos explicaba minuciosamente Fred Powell, un jubilado de 78 años, oriundo de Virginia, que dedica sus tardes a contar historias y a explicar a los visitantes acerca de las bondades del lugar.
The inside was gorgeous but I would be outside all the time. #mediterranean #pinewoodestate #pinewoodestates #oldflorida #pureflorida #lovefl #boktower #boktowergardens #dreamhouse (at Pinewood Estates at Bok Tower Gardens)