Te amé como nadie puede: A la distancia y sin tocarte.
Escuchándote, leyéndote, viéndote en fotografías.
Te amé sintiéndote cerca mío entre cada verso de tus cartas,
Me enamoré de la manera en que tus labios se movían tan personalizados para mí. De tu voz, de aquellas noches de desvelo y madrugadas que compartimos para dormir a través de la pantalla.
Me enamoré y no de tu apariencia, de aquellos ojos miel que brillaban cada que me mirabas.
Supe que me enamoré por cada sueño e ilusión, imaginándote cerca mío cada nuevo amanecer.
Te amé con riesgos, con miedos,
Te amé entera y profundamente,
Tan segura de que tengo la certeza de que te amaré eternamente...
– Selene Coronel













