Mmm...es que claro que sí quiero el cuento de hadas...el vestido, las citas para elegirlo todo, el lindo maquillaje. Las cosquillas. Los grandes arreglos florales, el pastel...el brillo, y sobre todo la promesa.
Sin embargo me conozco. Existe en mi está indecisión. Este pavor a lo que parece eterno... Y esque me gusta verlo...pero no estoy segura de que la monotonía del día a día me llene.
Quiero vivir esta parte glamourosa del evento. Quiero la propuesta y lo que conlleva...quiero la posibilidad...quiero el beso y las fotografías...quiero la atención; pero cuánto más crezco (sentimental y emocionante) cuanto más me conozco a mi, más me doy cuenta de que el rol de esposa no me esta atrayendo.
Soy tan no me gusta que me manden, tan no me gusta que se quejen de las tortillas de microondas, tan no me gusta que me hagan pintarme las uñas, «wey, esto no sabes como lo odio.» Y me cagan las personas que se enferman y no van al doctor. Wey, por personas así hay covicho...«agh me exalte» Me caga que no me presten la debida atención, y no me refiero a que estén ahi 24/7, sino a que cuando vuelvo a mencionar algo que conté se queden como de «wtf» pero como putas no vas a recordar algo de lo que hasta seguramente te mandé fotos o hiciste comentarios antes? Cómo?
Y es que saben? Yo soy una maníaca. Yo me emputo, pues por eso. Por pendejadas. Por cosas tan pequeñas como que no vaya a recordar alguien que le conté que me compré unas calcetas amarillas, porque si te lo conté, es porque esa wevada, para mí importa.
Que creo que no puedo enganchar mi vida a la de alguien 24/7 por más de un fin de semana. Es que no tolero a los quejosos, melindrosos, a los aficionados, o a todo este tipo de persona que no es para buscar primero. Me enferman. Me amargan. Y que tampoco quiero que me aguanten, porque soy súper explosiva y me cagaría andar sexy por la vida 24/7. Es que sabes? A veces hace frío, a veces me gusta andar fodonga, pero que tú me lo digas? Nambre, te parto la madre.
Entonces, partiendo de este punto sinceramente no creo poder terminar diciendo un SÍ ACEPTO.
Lo más que mi persona puede aceptar es la propuesta... Y ahí paramos. Porque ya concluirla lo que es concluirla y firmar el contrato...es un tema que veo imposible.
Entonces, partiendo de este punto sinceramente no creo poder terminar diciendo un SÍ ACEPTO.
Es que no puedo.
Soy muy alma libre, prisionera a veces, pero feliz en mi jaula; y no quiero que venga nadie a cambiarme de jaula, nada más para amaestrarme. Paso de ahí. Lo más que mi persona puede aceptar es la propuesta... Y ahí paramos. Porque ya concluirla lo que es concluirla y firmar el contrato...es un tema que veo imposible. Los "para siempre..." pues no me fío de ellos. Y ya está.
Para que torturarnos por algo inevitable.
La vejez, las hormonas, o los "Yo si cambie por ti Sherk". —SO💋








