Karou sintió la presión de sus labios en lo alto de la cabeza, y no se sintió llena de deseo, sino de ternura y de una profunda gratitud por que él estuviera vivo y ella también. Por que la hubiera encontrado una vez... y otra. Y... por los dioses y el polvo de estrellas... de nuevo. Ojalá fuera la última vez que necesitara acudir en su busca.
Sueños de Dioses y Monstruos (Laini Taylor)











