No te estaba buscando, menos te esperaba; pero llegaste. Pareciera ser que si nos buscábamos con ahínco, pero también parece ser que no era así.
Nos encontramos, coincidimos y la vida que tantas veces nos dijo no, está vez decía que si.
Fue bueno, yo diría que más que bueno; encontrarme con esa mirada clara, esa sonrisa de ensueño, tu abrazo fuerte y cálido, tu beso tan simple pero a la vez con tanta fuerza que ocasionó temblores en mi.
¡Que razón tuvo Julio Cortázar cuando escribió está frase tan genial! Porque para nosotros, resultó más que cierta.
Leregi Renga


















