Faelynn Rome Lovergaard es una ex-seleccionada que actualmente reside en el palacio ubicado en Angeles. Nació hace 19 años en la provincia de Sumner. Es de casta 3 y los habitantes de la nación dicen que guarda cierto parecido con Esther Heesch.
► Altura: 1, 80 cm. ► Peso: 57 kg. ► Color de cabello: Castaño. ► Color de ojos: Azules.
► Fecha de nacimiento:
7 de septiembre.
► Idiomas que domina:
Tras haber saludado a todos y cada uno de los presentes en la habitación, quizá de manera algo exagerada y efusiva debido a su emoción -y en parte deseo por caer en gracia a los desconocidos-, Fae se encontró sentada frente al entrevistador con una clara expresión despreocupada y entusiasta adornando su rostro. —Sólo tengo dominio de mi idioma natal, pero he logrado aprender algunas pequeñas palabras sueltas del francés. Saben que allí se encuentran los mejores actores de teatro de la actualidad, ¿verdad? Igualmente, pienso que podré aprender más si logro llegar al altar con alguno de los príncipes —agregó con gracia, sus cejas alzándose para agregar énfasis a aquella frase y, quizá, meta futura.
► Habilidades especiales:
—Habilidad se considera a alguna característica para lo que no has tenido que entrenar o estudiar, ¿cierto? Quiero decir, no podría considerar que una habilidad especial fuese la de montar, pues has debido de entrenar para ello; no es algo que te resulte tan fácil como el respirar… O al menos esta es mi manera de pensar, pero bien, siendo así… Considero que bailar es mi habilidad especial; creo. Pienso que se me da bastante bien y jamás he tenido que trabajar para ello —agregó al tiempo en que sus párpados se entrecerraban, sus labios uniéndose con firmeza por unos segundos. —Por otro lado, la actuación es la habilidad que puedo nombrar con total seguridad. Es algo con lo que me he criado y considero natural… Luego de esto, no creo tener nada más.
► Historia:
Una vez la joven dobló con apresurado cuidado el papel donde, tras una pausa en la entrevista, había pedido al reconocido hombre frente a sí que firmase con una dedicatoria hacia su persona, su atención finalmente pudo ser centrada en la pregunta que tras aquel acto le había sido formulada. — Siento repetirme en algo que ya he mencionado, pero no me queda más que comenzar diciendo que provengo de una familia de artistas; actores de teatro para ser más exacta. Gracias al cielo cuento con mis dos padres, Tabitha y Aleksander, a quienes envío un gran saludo desde aquí y agradezco el haberme apoyado en la idea de entrar en la Selección. En verdad son el tipo de padres que todos desearían, ¿sabes? Gracias a ellos es que he logrado terminar incluso mis estudios secundarios sin sentirme obligada a trabajar, y aunque es también gracias a ellos que cuento con un hermano mayor y otro menor –Ander y Thaiel–, no podría pensar jamás en desear el haber nacido en alguna otra familia —agregó con una gran sonrisa. —Además, no puedo imaginarme realizando algo más que no sea el actuar. Amo, quizá en demasía, el mundo del espectáculo y todo lo que esto puede abarcar. No me molestaría el ser maquillada durante horas para una obra, o el ser acosada por fotógrafos si llegara a lo alto en esta carrera, y lo digo en verdad —negó apenas con entusiasmo, el brillo en sus pupilas acrecentándose de manera delicada. — Me encantan los murmullos y rumores que corren tras escena, o incluso aquellos que son publicados en revistas y tratan sobre importantes figuras. Lo cierto es que estoy enterada de todas estas cosas que muchos consideran superficiales y que a mí en verdad logran divertirme en cantidades. Porque todo es acerca de ello si puedes, ¿no crees? Disfrutar siempre y cuando exista el respeto.
► Personalidad:
Y tras aquella pregunta, su ceño no pudo más que fruncirse de forma leve en un gesto entre afligido y divertido, sus manos viajando con rapidez a su rostro en un acto de leve y efímera desesperación. —Nunca he sabido cómo describirme —reveló con pesar pese a la sonrisa que pronto comenzó a dibujarse en sus labios, toda su postura y expresión relajándose una vez más con el paso de los segundos. —Pero bien, haré el intento…—no tuvo más opción que agregar, sus brazos sobre la mesa en aquel instante, su mirada repasando la decoración de las paredes antes de finalmente poder comenzar con el pedido del entrevistador.
—Pienso que soy más que autentica en mi sentir, expresiones y acciones. No tengo reparos en verbalizar todos y cada uno de mis pensamientos, incluso aquellos que podrían ser considerados irrespetuosos, vergonzosos o tal vez algo vulgares. Y en verdad esto no es algo que haya alegrado mucho a mis padres —se permitió expresar, la risa filtrándose en su voz. —Aunque… Miento, tal vez no soy tan transparente, ¿sabes? Puedo fingir muy bien cuando debo anteponer la educación, lo que podría llevar a describirme como alguien un tanto falsa. O quizá la palabra que en verdad busco es sarcástica. Igualmente, y volviendo a aquello de lo poco que pienso antes de hablar, puedo controlarme y dar marcha atrás cuando en verdad siento que he excedido algún límite con mi atrevimiento. Pero bien, lo hecho no se puede reparar y más de una vez puedo desagradar —se permitió agregar, restándole algo de importancia a aquel detalle al encoger apenas uno de sus hombros. Luego simplemente decidió continuar: —Ahora, creo que lo mejor será intentar encontrar palabras que puedan describirme, ya que no quiero volverme la pesadilla de los editores —y en aquella oportunidad, su mirada y sonrisa se dirigieron a la cámara y las personas detrás de la misma. —Resumiendo, creo ser alguien extrovertida, desvergonzada, volátil, honesta, algo sarcástica… Competitiva, celosa, decidida, infantil, quizá susceptible… Y sí, me detendré justo aquí. Estoy segura de que si me he equivocado, o he olvidado algo, lo podrán descubrir.
► Datos extra:
Desde niña he temido a la oscuridad. No puedo soportar el encontrarme sin iluminación por las noches, o el pasar por alguna calle donde las luces no funcionen. Es por esto que siempre llevo una caja de cerillas conmigo sin importarme el que puedan acusarme de pirómana si encuentran la misma sin la compañía de cigarros.
Aunque esto pueda ocasionar burlas, en verdad creo en fantasmas y la maldad contraria a Dios. Tal vez por ello mi miedo a la oscuridad, ¿verdad? El punto es, en verdad pienso que todo aquel mundo desconocido existe y no me importa el admitir que no me agrada ahondar demasiado en esto.
En los últimos meses, y gracias a una nueva compañera con la que comparto obras de teatro en el lugar en que vivo, he comenzado a aprender a leer las líneas de la mano. Lo sé, verdaderamente nadie confía en estas pequeñas cosas, pero a mí logran agradarme. Igualmente, no pienso que se me de particularmente bien por el momento, o al menos no poseo el nivel de Remi.
Tengo a mi Schreave favorito, y aunque sé de antemano que muchas otras seleccionadas han coincidido conmigo, no me avergüenza el decir que Velkan es quien destaca para mí. Aunque sigo por el Capital Report todas las noticias de la realeza, es cuando se habla de su vida que pongo especial atención. Además, en verdad resulta el más guapo para mí.
Me agrada y tengo la manía de relacionar a las personas importantes de mi vida con diferentes aromas. Quiero decir, por ejemplo… El aroma a bizcochuelo me recuerda a mi madre; la pintura a mi padre, pues en su mayoría logro encontrarlo pintando carteles o escenarios. La menta siempre logra remitirme a Ander, así como el chocolate a Thaiel. Es algo tal vez extraño, pero lo adoro.
Usuario: Lucky Green.











