El cansancio monopolizó cada una de sus emociones, discusiones esporádicas, no obstante, no por ello dejaban de ser agotadoras y agobiantes; basándose en un tira y afloja en el que la galesa se negaba a dar su brazo a torcer. La presencia ajena llamó rápidamente su atención, una mueca profanó sus facciones y los deseos de abandonar la habitación empezaron a aferrarse a cada extremidad, buscando una excusa que la ayudase a perder de vista a quien estaba llevándola a un borde que se negaba a cruzar, sabiendo que su cuerpo se perdería en una caída libre de la cual no sabría si podría salir con el oxígeno aún acariciando sus fosas nasales. El rojizo vaso subió hasta sus labios, logrando que el amargo liquido se deslizase por su garganta, quemando todo lo que apareciese a su paso. Un suspiro se escapó por sus labios, levantándose de su asiento en búsqueda de un despeje que no podría alcanzar en la abarrotada habitación, mas el movimiento fue prontamente interrumpido; la colisión la llevó a estrellar el vaso propio en sí misma y la fémina que había deseado evitar, sin embargo, ahora lejos se encontraba de conseguir abandonar su campo visual. “Lo siento mucho.” se apresuró a pronunciar, intentando encontrar una bandera blanca en donde sólo podía reinar la guerra. ( @itallburns )











