Todo lo que se necesita saber sobre la beca Juan Grijalbo (México)
Resulta que en un taller de edición me enteré de que existía algo llamado Beca Juan Grijalbo, cuando me animé a pedir información ya habían pasado las fechas de la convocatoria. Me respondieron enseguida diciéndome que podía entrar todavía, sólo tenía que enviar algunos documentos y el recibo de pago para cubrir el costo del seminario.
La Beca Juan Grijalbo forma parte fuera la oferta educativa de la CANIEM, fundada por este hombre hace un par de décadas, se trata de un seminario de introducción al mundo editorial que consiste en una semana intensiva de ponencias sobre distintos temas bastante pertinentes en la industria. Las ponencias parten de la historia del libro y poco a poco los temas van introduciendo a los becarios en todo aquello que deben tener en cuenta si es que se desean quedarse en el gremio, digo quedarse porque uno de los requisitos es tener un mínimo de dos años dedicados a labores relacionadas con el proceso editorial o los libros (venta o distribución), además de cartas de recomendación de colegas.
Cuando cumplí con los requisitos me ilusioné porque estaba a un paso de tener una formación profesional de primera mano, y ¿cómo no? La CANIEM no es poca cosa, pero me asusté en cuanto me enteré del costo de esta formación profesional.
La convocatoria era muy clara: la Beca cubre el 50% del costo real del seminario. El otro 50 debe pagarlo el aspirante por concepto de "cuota de inscripción". El monto de mi cuota de inscripción superó los $9000, es decir que el costo real del seminario era aproximado a los $20 000, pero ¿acaso se trataba de un costo excesivo?
No, porque fue una semana intensiva de ponencias sobre todo aquello pertinente a la labor editorial: historia del libro, proceso de producción y diseño, cálculo de papel y precio de venta al público, marketing, modelo de negocios, derechos de autor, en fin. Tuvimos material valioso de profesionales con más de dos décadas activas en el gremio.
Sí, porque el hotel sede era de cinco estrellas, lo cual me desconcierta bastante. ¿Es realmente necesario tener una sede tan exclusiva?
Los contenidos del seminario fueron bastante pertinentes, y las ponencias fueron de lo más excelente. El hotel era lo de menos y desde mi punto de vista, lo que encarece bastante el seminario.
El seminario es de introducción al mundo editorial, pero muchos iban para aprender algo nuevo, algo que les faltaba (me pareció sobre todo, que correctores y editores en busca de estrategias de marketing y difusión). En mi caso sí se trató de una introducción al mundo que elegí para mí desarrollo profesional, afortunadamente tuve la experiencia, aprendí cosas nuevas y muy útiles. Desafortunadamente me incorporé al gremio formando parte de una empresa que no se esfuerza por contratar profesionales de la edición.
Sea como sea, con o sin los $10 000 para el seminario de inducción de la mismísima cámara nacional, es nuestro deber estudiar y prepararnos para enriquecer nuestra labor.