Ayer estaba leyendo en un artículo de Pulzo que la Iglesia Católica está enfrentando problemas financieros en Colombia, y podría quebrar para Agosto. Quienes han seguido este blog saben que soy (o intento ser) ateo, o al menos no-teista. No obstante, se que en un país como Colombia, la iglesia sigue prestando servicios útiles a la comunidad, en especial algunos que el Estado no se atreve a prestar aún, por falta de capacidad financiera, voluntad política, o porque sencillamente no tiene capacidad de hacer presencia en algunas zonas en medio del conflicto armado. Así que la verdad esta no es una buena noticia para quien es ateo por convicción en la racionalidad y el pensamiento práctico, y no quien solo sustituyó superstición por ideología. Quien así lo vea, podrá pensar que la presencia de la Iglesia en asuntos normalmente del Estado es aún un mal necesario.
Por otro lado, esta es sola otra manifestación de un fenómeno más general. Y es que la la cuarentena, la violencia, y otros desafíos sociales, están destruyendo lazos que tardan años en construirse, y a través de los que fluye información en una sociedad. Que son tan importantes como la infraestructura física. Se los llama de hecho "capital social", para reflejar que tiene varias características comunes con el capital físico. Esto es, se acumula lentamente mediante inversión de tiempo y recursos en ella (y además, emociones y apego), se desacumula gradualmente en situaciones normales si no se invierte lo suficiente (con cuantas relaciones humanas esto no nos ha pasado), o se destruye súbitamente en situaciones como desastres naturales, y la cantidad de servicios que prestan son directamente proporcionales al stock actual que haya (el valor del networking), etc. Sin negar que la cuarentena sea necesaria para preservar vidas individuales, el desafío es que no se haga destruyendo formas más "agregadas" de vida.
Eso es el desafío como tal en este momento, el balance, el trade-off, entre preservar la vida individual y la vida social. Cuando se lo muestra como el balance entre la Economía y la Vida, me parece que por un artificio retórico se oculta el carácter particular que ese trade-off tiene en una situación que desafía a la humanidad como especie. Algunos de los aspectos que entendemos por economía son realmente instrumentales, y pueden interrumpirse por breves momentos sin que eso implique luego perder la capacidad del mercado organizar los recursos, ni comprometer la libertad económica. Esto es importante para lograr un consenso social, pues esto último es el mayor miedo de personas que defienden el capitalismo por su relación con la libertad individual, y no solo por su capacidad de satisfacer necesidades materiales que sostienen la vida.
Para ver como preservar relaciones sociales que eran cimientos del libre mercado, aunque el funcionamiento normal de este se interrumpa por un tiempo, gusta por ejemplo lo que hizo EEUU para no destruir su aparato productivo durante la segunda guerra mundial. Nada mejor que este video de VisualPolitik para ilustrar como EEUU durante este periodo se comportó como una economía socialista en verdad, aunque no se reconociera en público. Un aparente pragmatismo hizo que los dirigentes de EEUU, en vez de hacer que la gente renuncie a sus trabajos, se mueva a otros lados del país a nuevas fabricas del gobierno, y destruya sus relaciones sociales y productivas normales, lo que hicieron fue darle a las empresas privadas la orden, y los recursos, para que adapten el capital físico, y capaciten al capital humano, para que produzcan bienes y servicios para la guerra. Como cuando Ford dejó de producir carros particulares y empezó a producir tanques y carros de guerra.
Lo más fascinante es como EEUU ha sido capaz de entrar y salir de ese estado conforme a las necesidades, sin quedarse atrapado en ese estado luego por una dictadura. Aunque ciertamente, si hubo un costo a pagar, en la medida que ciertas conductas quedaron, que lo alejan del ideal libertario de los padres fundadores. En eso ahondaré más en otro post, a medida que vaya investigando más sobre este asunto. No obstante, ciertamente esto ayudó a preservar algunas de las relaciones sociales subyacentes a las relaciones productivas, y que el permitieron luego aprovechar las oportunidades de crecimiento económico que trajo la posguerra.
Artículo sobre el riesgo de quiebre de la Iglesia Católica en Colombia: https://www.pulzo.com/economia/iglesia-catolica-punto-quebrar-colombia-por-covid-19-PP921830?utm_source=notificacion&utm_medium=onesignal