X) 𝗨𝗡𝗗𝗘𝗥 𝗧𝗛𝗘 𝗞𝗜𝗡𝗚'𝗦 𝗖𝗢𝗠𝗠𝗔𝗡𝗗.
Había pasado un mes desde la reaparición de mi madre, la reina Elizabeth. La suave brisa acariciaba mi rostro mientras me encontraba en el jardín del palacio, cerca del invernadero. El sol brillaba sin piedad, bañando de luz las aguas del lago, que reflejaban un cielo despejado de nubes. No era un día cualquiera, pero tampoco uno que esperara con ansias. La familia real de Dinamarca estaba de vuelta, lo que significaba que los protocolos y las expectativas de todos se elevaban. Me encontraba ahí, entre las flores y los árboles, como si el mundo alrededor de mí pudiera seguir su curso mientras yo me sumergía en mis pensamientos.
El silencio del jardín solo era interrumpido por los murmullos suaves de los sirvientes que se encargaban de los detalles de la merienda, mientras mi mirada recorría el horizonte, buscando algo que me diera una razón para quedarme allí, en lugar de huir de la situación que se avecinaba. Mi padre había convocado a todos para un encuentro en familia, una de esas merienditas a las que nunca me había acostumbrado. Y aunque el día parecía prometedor, una nube de incomodidad se cernía sobre mí.
Era claro que la presencia de los Elverholm lo cambiaba todo. Magnus y Sigrid, los hijos de la familia real danesa, se sentaban en la mesa de manera formal, como siempre, con la gracia y la educación que se les esperaba. Magnus, el hermano mayor, estaba sentado frente a mí, con su postura erguida y una mirada tan fija que ni siquiera parecía haber un atisbo de interés en lo que sucedía en su alrededor. Sigrid, por otro lado, la princesa que siempre había sido la niña perfecta, tenía una expresión calmada, pero no podía evitar percatarme de cómo me miraba, como si esperara algo de mí. No pude evitar darle una mirada fugaz, pero ella estaba demasiado sumida en sus propios pensamientos para devolverla.
Estaba a punto de ceder ante la quietud del momento, cuando la voz de mi padre cortó el aire, más firme de lo que habría esperado.
— Familia — , comenzó Charles, levantándose de su asiento.— Hoy es un día especial, no solo porque estemos todos reunidos, sino porque hay una noticia importante que quiero compartir. Carter, como bien sabéis, está por terminar la universidad, y con ello, también llega el momento de dar el siguiente paso en su vida.
Sentí una presión en el pecho, como si el aire se volviera más denso, más difícil de respirar. ¿De qué estaba hablando? ¿De qué siguiente paso habla? Mis ojos se clavaron en los de mi padre, buscando respuestas en su rostro.
— Es un honor para mí anunciar que, a mediados de agosto, Carter se casará con la princesa Sigrid —, continuó, mirando a todos los presentes. — Será un matrimonio que fortalecerá aún más los lazos entre nuestras casas y garantizará el futuro de la corona.
El tiempo se detuvo. El sonido del viento, el murmullo de los sirvientes, incluso el susurro de las hojas de los árboles… todo desapareció, dejándome a mí solo. Literalmente me quedé mudo durante unos segundos.
Mis ojos se dirigieron rápidamente hacia Sigrid, y por un instante, vi algo en su mirada que no había esperado. No era sorpresa pero tampoco era alegría. Era más una aceptación, tan fría y distante, como si ella ya supiera lo que acababa de suceder, como si no tuviera ni voz ni voto en lo que mi padre había decidido por nosotros.
La rabia me quemaba por dentro. Mi madre, la Reina Elizabeth, observaba en silencio, siempre tan distante, como si no pudiera hacer nada para detenerlo. Y Ruby , mi hermana, que estaba sentada junto a mí, no decía palabra, pero pude ver cómo sus ojos reflejaban la misma incomodidad que yo sentía.
Me levanté de golpe, empujando la silla hacia atrás con tanta fuerza que esta casi cae al suelo y la tensión que se había acumulado en mi cuerpo estalló.
— No pienso casarme con la princesa Sigrid. — Las palabras salieron de mi boca antes de que pudiera detenerlas.— ¡No puedes obligarme!
El silencio se instaló pesadamente en el aire, como una tormenta que se acumula en el horizonte, lista para estallar en cualquier momento. Miré a mi padre, con la intención de encontrar algo más allá que esos ojos implacables. Pero nada. Era la misma mirada que usaba cuando me llamaba la atención por pequeñas cosas, por detalles que nunca entendí y sigo sin entender.
— Carter, siéntate, y escúchame bien.
— No. —La palabra salió de mi boca con una rapidez que ni siquiera yo había anticipado. Mis manos se cerraron en puños y pude sentir como la rabia hervía en mis venas. Era la primera vez que le decía “No” a algo.
La mirada de mi padre se endureció aún más, pero lo que más me molestó fue la forma en que no se molestó en disimular el desprecio que sentía por mí. Era como si hubiera visto ya todo esto, como si en su cabeza no hubiera lugar para mis objeciones. Me esperaba una bofetada, o algo incluso peor, pero los Elverholm estaban observando la situación tan desconcertados como los demás presentes.
— No entiendo por qué estás haciendo esto. — Su voz estaba llena de desdén. — ¿De verdad crees que tienes otra opción? ¿De verdad crees que puedes jugar con tu futuro así?
Mi respiración se aceleró. Intenté mantenerme calmado, pero mi cuerpo no me obedecía. La incredulidad, el enojo, la confusión… todo se estaba apoderando de mí, y no pude evitar escupir las palabras.
— ¿Otra opción? —El veneno en mi voz estaba ahí, y no traté de ocultarlo. — ¿Qué opción tengo, 𝑝𝑎𝑑𝑟𝑒? ¿La que 𝑡𝑢́ me has dado? ¿La que 𝑡𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑣𝑖𝑒𝑛𝑒? — Mi garganta se cerró, y sentí el ardor de la rabia en la garganta. — No es un matrimonio, es una maldita compra venta.
Mi padre se irguió aún más con el rostro tan impasible que ni siquiera parecía haber sido tocado por mis palabras. Manda cojones. Solo había un atisbo de algo en sus ojos, un destello fugaz que me hizo pensar que, en el fondo, estaba disfrutando de todo esto. Como si finalmente hubiera llegado el momento de ponerme en mi lugar.
— Esa es una manera muy vulgar de verlo. ¿Qué está pasando contigo, hijo mío? — Su tono era tan calmado que me heló la sangre. — Pero, si así lo ves, bien. Llamémoslo como quieras, pero ese matrimonio es mucho más grande que tu propio ego o deseo personal.
— ¿Y qué es lo que deseas, padre? —Mi voz se elevó, quebrada por el desdén. — ¿Qué es lo que realmente deseas? ¿Verme amarrado de por vida con alguien que ni siquiera me mira como un ser humano?
Sigrid seguía ahí, en silencio absoluto. Su mirada no había cambiado. Podía sentir el hielo entre nosotros, pero no solo de mi parte. No había emoción en su rostro, ni una pizca de resistencia. Solo calma. Y me estaba sacando de quicio. Como si ella fuera la que estuviera tomando las decisiones por mí. Y eso me quemaba por dentro.
Mi padre no contestó de inmediato. No hacía falta. Ya me conocía lo suficiente. Lo único que me ofreció fue una mirada de superioridad, como si toda esta conversación hubiera acabado desde el principio ya que había planeado todo esto desde hace mucho tiempo.
— La corona no tiene tiempo para caprichos. — Su voz bajó tres tonos. — El futuro no está para ser moldeado según tus deseos. — Se levantó de su sitio y dio un paso hacia mí. — A lo que tú llames una compra, es una necesidad. Y no me hagas perder más tiempo. No quiero llegar a la última opción.
Bufé.
— ¿La última opción? ¿Vas a amenazarme ahora?
Pero la amenaza no estaba solo en sus palabras. No era la primera ni la última vez que lo hacía. Estaba en su postura, en su control absoluto. Y en ese instante, supe que no iba a ganar. Que no había forma de que él cediera.
Apreté los dientes con tanta fuerza que me dolió.
— Esto no ha terminado. — Fue lo único que pude decir antes de ponerme a caminar hacia el borde del jardín, sin mirar atrás.
De repente, una voz me detuvo.
— Carter.
Era mi madre, finalmente interviniendo. Pero no dijo nada que me hiciera recular. Su voz fue tan vacía, tan sin vida, que me costó creer que hubiera tenido alguna influencia en todo esto. La miré fugazmente, pero sus ojos no me decían nada. Se limitó a quedarse allí, observándome mientras me alejaba.
Saga Crownfall: LI) 𝗧𝗛𝗘 𝗤𝗨𝗘𝗘𝗡’𝗦 𝗘𝗦𝗖𝗔𝗣𝗘. LII ) 𝗖𝗥𝗢𝗪𝗡𝗙𝗔𝗟𝗟. LIII ) «𝗔𝗡𝗚𝗘𝗟𝗜𝗖𝗔 𝗦𝗬𝗟𝗩𝗘𝗦𝗧𝗥𝗜𝗦» LIV ) 𝗘𝗔𝗦𝗧 𝗪𝗜𝗡𝗚. LV ) 𝗪𝗛𝗢 𝗜𝗦 "𝗘." LVI) 𝗧𝗛𝗘 𝗠𝗢𝗥𝗡𝗜𝗡𝗚 𝗔𝗙𝗧𝗘𝗥. LVI.I ) 𝐂𝐎𝐍𝐍𝐄𝐂𝐓𝐄𝐃? LVII ) 𝗗𝗜𝗦𝗔𝗣𝗣𝗘𝗔𝗥𝗔𝗡𝗖𝗘. LVII.I ) 𝗗𝗜𝗦𝗔𝗣𝗣𝗘𝗔𝗥𝗔𝗡𝗖𝗘 II. LVIII ) 𝗖𝗢𝗨𝗣 𝗗'𝗘́𝗧𝗔𝗧. LVIIII ) 𝗥𝗘𝗦𝗨𝗥𝗚𝗘𝗡𝗖𝗘.












