@chvrleeh
Primer día de clases y Harry ya quería volver a tener vacaciones. Le había partido el corazón ver a su hijo llorar desconsoladamente cuando le había dejado en la guardería y el té esa mañana le sabía amargo. El profesor de inglés entro por la puerta del instituto con el té en la mano, una de sus camisetas divertidas puesta y la mochila de color negro al hombro. Nada más llegar fue a la sala de profesores para terminarse su té y empezar a fosforitear sus horarios del curso cuando una muchacha entró en la sala… Una que no conocía, eso iba a hacerle el día.
—Buenos días —dijo el británico desde su asiento con un subrayador naranja en la mano.
















