Tiene este Chile florido algo de Sísifo, ya que como él, parece condenado a que se le venga abajo cien veces, lo que con su esfuerzo, cien veces elevó
José Ortega y Gasset

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Tiene este Chile florido algo de Sísifo, ya que como él, parece condenado a que se le venga abajo cien veces, lo que con su esfuerzo, cien veces elevó
José Ortega y Gasset
Me caí cien veces en mi intento de correr. Buscaba pero no sabia que y yo no se si llegaste para quedarte pero si vas a alguna parte iré a buscarte.
Miguel Inzunza / Cien veces
Cien Veces
- He cepillado mi cabello cien veces cada noche durante más de un año desde que me dijiste, nana Rosenda, y aún siento que mi cabello no es tan fuerte como el tuyo. Supongo que tu consejo no me ha servido de mucho y eso me hace sentir triste.
- Quizá sea que su cabello es tan bello y delicado como todo lo fino y valioso en esta tierra, niña. Mi cabello es fuerte pero no tan suave y brillante como el suyo.
- ¿De qué me sirve tener un cabello frágil si lo que yo deseo es un cabello fuerte que me haga parecer fuerte y valiente como tú y como sé que soy?
- Se atormenta demasiado por algo que no tiene importancia, niña. Si quisiéramos tener en nuestro cuerpo todo lo que combinara con nuestra alma tendría que ser yo una piedra andante con su interior suave como el agua del lago y parecería un monstruo salido del infierno.
- No digo que debamos ser monstruos… Sólo que…
- Sí, niña. Sé que no se refiere a ello. Y sé que ama su tersa piel y sus delicadas manos. Pero, sabiendo que su espíritu es fuerte, ¿no se ha puesto a pensar que quizá su belleza, incluyendo sus cabellos dorados, son la cubierta amable de un alma de guerrera. Si el universo tiende al balance, seguramente a su fuerza debió ser cubierta de una piel de ángel.
- ¡Nana Rosenda! Yo jamás lo había pensado de esa forma. Es maravilloso que dices.
- No lo sé, niña. Sólo pienso… Le ayudo a cepillar su cabello. Son cien veces del inicio al final. Siempre del inicio al final.
Buscaba, pero no sabía qué... Y tropecé cien veces con la misma piedra :')
Y me caí cien veces en mi intento de correr, buscaba pero no sabia que.
Cien veces - Miguel Inzunza
La palabra fe se fue gastando, como la suela de aquellos zapatos
Cien veces - Miguel Inzunza
Y me caí, cien veces en mi intento de correr
Cien veces - Miguel Inzunza
♥