En una azotea de madrugada
La ciudad se ve tranquila desde arriba. Eso es lo peligroso.
Las luces esconden demasiadas cosas.
Secretos. Miedo. Gente esperando llamadas que nunca llegan.
Supongo que por eso me gustan las alturas.
Desde aquí, las mentiras parecen pequeñas.

















