Han pasado tan solo unas cuantas horas. 20, 21, tal vez 22, desde que me he enterado de todo. No te niego, me siento culpable, pero ya no hay nada que hacer. ¿Cómo debo sobreponerme a tu viaje sin retorno, madre mía? Tal vez no fuiste la maravillosa mujer que me trajo al mundo, pero sí fuiste la espectacular mujer que me arropó en su regazo cuando sacaba una mala calificación, la mujer que me alimentaba con tanto amor y cariño, día a día, la mujer que por largos diez años me formó e hizo de mi el mejor hombre que pude haber sido.
Recuerdo cada minuto de mi primer día junto a ti, como si fuera ayer. Me aceptaste con tanto amor y cariño, cuando mis padres querían darme lo que no podían tú lo hiciste, y sin siquiera pedir nada a cambio. Fuiste la mujer más importante en mi vida y lo seguirás siendo hasta el final de los tiempos.
Perdóname por no haber estado contigo en tus últimos días. Por haber decidido volver a lo que había sido mi antigua vida sin haber pensado en el dolor que aquello pudo haberte causado.
Hoy te digo adiós desde la lejanía. Sé que jamás volveré a verte, ni a abrazarte, ni siquiera a sentir tu olor, pero seguirás siendo mi madre hasta el fin de los tiempos. La que me curó las heridas de pequeño, la que me consoló cuando tuve mi primer quiebre amoroso, la que hizo de mi un hombre, la madre a la que siempre amaré y siempre estaré agradecido.
I would tell you how much that I've missed you since you've been away.
January, 13rd.
Aún recuerdo el día en el que dejasteis de venir a casa. El día en el que decidisteis que ya no queríais verme más. Fue fácil para vosotros ¿no? Fue tan fácil dejarme. Tan fácil desprenderos de mi, dejarme tirada como si fuera la peor de las colillas. Como si nunca me hubieras querido y en realidad era así ¿verdad? Nunca sentisteis real apego por mi. Pero, dejarme que os diga que yo sí que lo hice. Joder que si lo hice.
En mi vida lloré tanto como la noche en la que me dijeron que definitivamente, no ibais a volver más. Aún me acuerdo de que tuvieron que darme tranquilizantes aquella madrugada para que pudiera dormir y dejara de llorar y temblar. No os culpo, era un desastre y en realidad, no he cambiado mucho. Sigo viendo el fútbol, papá. Sigo desordenando mi cuarto, mamá. Sigo aquí. Justo en el mismo lugar en el que me destrozasteis en pedazos. Sigo aquí, en serio que quiero seguir aquí. Sigo esperando con ansias el veros aparecer entrar por la puerta, aunque se vaya apagando cada día un poquito más mi fe en vosotros.
Pero sé que no va a ser así. Sé que tengo que crecer, que tengo que seguir con mi vida. Que debo hacerlo. ¿No era algo así lo que tu me decías, mamá? Que hay que seguir adelante ante todo. Lo estoy haciendo. ¡Mírame! Lo estoy intentando. Después de iros vosotros, muchos más han venido y se han largado, dejándome de nuevo. Destrozándome de dentro hacia afuera. Y siempre me digo que va a ser la última persona, que nunca más van a hacerme daño. Pero, es tan fácil querer a alguien. Es tan fácil verle sonreír, abrazarle y sentir cariño. ¿Por qué nunca sentisteis eso hacia mi? ¿Por qué nunca hubieron cartas, mensajes...? ¡Una maldita paloma mensajera me hubiera servido! Nunca, ningún mensaje. Nada de llamadas. Nada que viniera de vosotros. Un triste beso a la semana y mientras dormía.
Te escuché llorar una vez, mamá. Sí. Lo hice. Tenía cinco años y escuché como le decías a papá 'no sé qué haremos con ella'. Ella era yo ¿verdad? Sigo siendo yo. ¡Por supuesto que era yo! Debería haberme dado cuenta entonces, cuando apenas me mirabas. Cuando ni si quiera soportabas estar cerca de mi, y todo porque en el parto, fui yo quien sobrevivió y no mi hermana gemela. Lo siento. Léeme bien. Lo siento, lo siento. ¡Lo siento! Siento haber sido una carga para vosotros, siento haber sido algo que no queríais. Pero... no. No. No. ¿Sabes lo que siento en realidad? Siento que no me conocierais. Siento que no me quisierais porque es muy fácil quererme ¿vale? Lucas me lo dice siempre. Lucas es el único, mamá y papá, el único que me ha demostrado cariño en ésta vida y Dios, le debo tanto a él. Le debo tanto a mi mejor amigo y no a vosotros, mis supuestos padres.
Es fácil querer a alguien. Mirarle a los ojos, sentir cariño. Es fácil que te entre la risa cuando estás con alguien a gusto, es fácil hacer amigos. ¡Los he hecho! Pero fue mucho más fácil dejar a vuestra hija, dejar que creyera que era yo el problema y no vosotros.
Quisiera poder decir que, os echo de menos. Pero nunca lo hice, porque nunca estuvisteis. Nunca dedicasteis ni un misero segundo a vuestra hija, jamás. Y eso es lo que más me duele. Que murió una, pero perdisteis a dos.
when I come to the end of the road,
and the sun has set for me,
I want no rites in gloom-filled rooms
— — why cry
for a soul set free?
{ I'm trying to remember you, and let you go, at the same time }
January 15th.
¿Sabes lo que he deseado hacer desde hace mucho tiempo? Conversar contigo. Hablar y que me escuches, y que respondas, quisiera poder oír tu voz por primera vez y saber si te acuerdas de mí... ¿Te acuerdas de mí? Es que ya han pasado diecisiete años y once meses desde que me viste por última vez, ¿me viste realmente? Dime que sí, por favor, que al menos, cuando salí de tu vientre me miraste... Aunque sea mentira. En mi vida me han mentido tanto que de verdad no importa. Porque yo, en cambio, no tengo ningún recuerdo tuyo. Mi padre siempre me dijo que tengo tus rasgos: el cabello rizado y los ojos verdes, ¿es cierto? Porque no lo sé, no te conozco.
Pero hay algo que sí sé, y es que tú piensas en mí, que sabes lo que siento, que sabes por qué lloro cuando lo hago, sabes en qué creo y en qué no, sabes lo que pienso y lo que me gusta. Tú lo sabes todo.
También sé, madre mía, donde estás. Allá, tan alto, en donde nadie puede incomodarte, en donde nadie te hace daño, allá tan alto, tan alto donde está sólo lo bonito. Donde está la luna, el sol y las estrellas, allá donde está el mismo Dios. Pero dime...¿qué haces? Porque, mi padre me contaba que tú, quieta, nunca pudiste estar. ¿Acaso bailas algún vals con un ángel galán, o cantas a los niños para que dejen de llorar? O tal vez limpias las estrellas, o los colores del arco iris ayudas a pintar.
Quisiera que te acerques a mí, mamá, que inclines tu oído cerca de mí para así poder decirte algo...
Perdóname.
Perdón por detener tus sonrisas, perdón por dar paso al sufrimiento y al dolor, perdón por hacer que te quedaras ocho meses postrada en una cama sin poder bailar, cantar y disfrutar de la vida como sé que lo hacías antes de saber de mi existencia. Perdón por ser la razón por la que ya no estás. Perdón por ser quien acabó con tu vida.
Y perdón, también, por ser tan egoísta. Porque aún cuando sé que estás mejor allá arriba, quisiera tenerte conmigo.
Que sepas, madre mía, que nunca quise hacerte daño. Que yo no supe, en el momento en que comencé a crecer dentro de tu vientre, que tú estabas enferma. No tenía ni idea. Y no sabía, tampoco, que un día tendrías que elegir entre tu vida y la mía, y que me habría encantado que escogieras la tuya.
Gracias por dejarme vivir.
En un mes cumpliré dieciocho años, y tú también. Pero yo viva y tu muerta. También se cumplen seis años y dos meses desde que me separaron del hombre que tanto nos amó, mi padre. ¿Te cuento algo? Está vez, lo voy a celebrar. Sí, porque sé que es lo que les gustaría a ambos. No prometo que no habrá lágrimas (como en todos mis cumpleaños anteriores), pero sí que habrá sonrisas y risas (como nunca en mis cumpleaños anteriores).
No espero que respondas, mamá, me mataría del miedo si lo haces --literal--, tampoco que al leer esto te entren ganas de tenerme cerca ¡soy muy pequeña todavía, mami!, pero sí que te des por enterada de lo mucho que te amo y que te amaré siempre, de lo agradecida que estoy por lo que hiciste por mí, del gran deseo de poder abrazarte algún día y de lo feliz que estoy por haber heredado tu cabello, porque el de papá era horrible (broma...no tanto).
Posiblemente ni me atreva a enviar esta carta, o quizás sí. La cosa será que te llegue ¿sabes? He hecho varias, y nunca respondes. Puede que sea porque mis padres interceptan las cartas, o porque simplemente no tienes ganas de responderlas. ¿Es por eso? ¿No quieres afrontarlo ahora que soy mayor y tengo la capacidad mental de saber lo que está bien y lo que está mal? Recuerdo que antes no te importaba mucho lo que dijera, ¿ahora sí? ¿Sientes aunque sea vergüenza? ¿O es sólo miedo de acabar en la cárcel?
Sea cual sea la razón, estaría bien que un día al menos dieras la cara por tus acciones. Al menos demostrases que de verdad me amabas, y no sólo lo decías para tenerme a tu disposición. Yo sí lo hacía, o al menos creía hacerlo. Eras bueno usando las palabras. Eras bastante bueno también con tus manos. Hace años que intenté borrar cada recuerdo de ti, pero llegué finalmente a la conclusión de que se tiene que aprender de los errores, se tiene que vivir con las horribles marcas del pasado. ¿Puedes creer que dejé en mi espalda el recuerdo de tu abuso? El recuerdo de tu falso amor, ahora, no correspondido.
Siempre me pregunté ¿hubo algo de cierto en todas esas palabras susurradas a mi oído? Claro, me lo pregunté muy a pesar de que ahora sé que no. Puedo verte en este momento con la mujer que posiblemente no sabe nada de lo que aconteció entre nosotros y, por otro lado a tus hijos; quienes creen que eres un ejemplo a seguir. ¿Valió la pena? Dime ¿valió la pena arruinar mi vida para conseguir lo que ahora tienes? Sí, sí. Soy bastante consciente del dinero que mis padres te dan. Pero no me importa, todos debemos vivir de algo ¿no es así? Cuéntame ¿todavía ella cree que viajas en asuntos de negocios? Quisiera saber cómo sería su rostro si en algún momento se enterase de lo que de verdad acontece en tu depravada cabeza. Perdón el lenguaje algo soez, pero a veces no puedo controlar lo que escribo o digo. Podríamos ponerlo de que ese es uno de los tantos regalos que me dejaste.
Recuerdo aquella última navidad que pasamos juntos. Me parece bastante lejana y penosa. Estabas tan nervioso por la forma en la que te estaba mirando ¿lo recuerdas? Claro que sí, no pudiste siquiera mantener la mirada cuando tu esposa me saludó con un gran abrazo. Dijo que estaba tan guapo que no podía creer que siguiese sin una novia. Recalquemos que dijo novia y no novio, eh. Para esos entonces yo seguía muy inseguro de lo que quería, nunca había estado con nadie más que contigo. Eso lo sabías muy bien, después de todo fuiste al único que tuve desde los once años. ¿Lo recuerdas? Perdón si lo repito tanto, pero quiero que lo hagas, quiero que recuerdes cada día en que abusaste de mí. Cada segundo en el que marcaste mi cuerpo con tus toscas y enormes manos. Quiero que tu consciencia no te deje dormir por las noches, como lo hizo conmigo.
Por ti.
Por ti no pude ver a ninguno de mis hermanos nunca más. Por ti me sumí en una enorme depresión, porque no quería perderte al inicio, luego al darme cuenta de lo que en verdad había hecho conmigo. ¿No te sentiste mal al dejarme cargar con la culpa? ¿No tenías remordimiento de lo que habías dicho a mis padres? Apuesto a que por eso te libraste. Apuesto a que por eso yo sigo atado a ellos como la marioneta. ¿No tienes miedo de que cuente la verdad? Quisiera que lo tuvieses, porque ahora no daré la cara por ti. Ahora no diré que yo te amaba y que yo había causado todo eso.
Tío, han pasado cinco años desde la última vez que te vi. Espero que recibas este año nuevo como todos los demás; con una carta como esta en tu escritorio. Pero estamos seguros tu y yo que nunca la abrirás. ¿Sabes que logré saber que nunca te llegan las cartas? Sí, lo descubrí hace menos de un año, pero de igual manera me gusta iniciar éstas con el dramatismo de no saber si las lees o no. En verdad quisiera que ésta acabase en las manos equivocadas; como en las de mi tía o la de alguno de mis primos. ¿Ellos apreciarían el saber cuántas veces te follaste a tu sobrino de once años? ¿Estarían complacidos de saber que fuiste el primero en abusar del cuerpo de un niño? No lo creo, apuesto a que acabarías preso en el momento en que esta carta se quedase grabada en las retinas de mi hermosa tía. Sé que ella no aprobaría nada de lo que hiciste, lo sé porque escuché conversaciones, tío. Lo sé.
¿Ahora estás asustado? Quisiera que sí. Puedo apostar mi vida a que sí te han llegado mis regalos anónimos. Sonrío cada vez que imagino tu rostro al ver una de las tantas fotos que me tomaste. ¿Cómo te sientes al respecto? ¿Las recordabas? Yo sí, por eso ahora las recibes de vez en cuando. Sé que nadie más las ha encontrado porque si no ya estaría enviado esto a la correccional del estado en el cual estás viviendo. Pero, ten cuidado, por favor. No quisiera verte tras las rejas ¿sabes lo que le hacen a los pedófilos?
Ahora, te dejo; debo arreglármelas para que la próxima imagen llegue sana y salva a tu oficina.
Esta vez venimos a pedir algo un poco más profundo, más íntimo y más personal sobre vuestros personajes. Tendrán que desnudar un pedacito de su alma, así lo veo yo si se hace de la manera correcta. Trata de que los personajes deciden escribir una carta, están convencidos de enviarla, pero al final nunca llega al destinatario por una u otra razón: se perdió, se arrepintió de escribirla, perdió las fuerzas de enviarla... Como sea, el caso es que jamás es leída por nadie. Obviamente no os estamos pidiendo una carta cualquiera a un amigo, si no algo más complejo que eso. Tendrán que explayar sus pensamientos sobre algo duro de su vida, enfrentarse a esa persona que les causó dolor o les está causando su mayor bien. Una carta a un padre que les golpeaba, una carta a una madre que desapareció... ¿Se entiende el sentido? No todos tienen vidas trágicas, okay, pero seguro que todos se han enfrentado a momentos duros con alguien.
{ Hey, ¿y cómo lo hago? }
Escribirás la carta como si fuese tu personaje el que lo hace.
Deberá tener como mínimo dos párrafos, de la longitud que consideréis apropiada. No habrá máximo, puede ser tan larga como os inspiréis.
La publicaréis en una entrada de Texto y colocaréis un título y readmore. El titulo puede ser colocado en la casilla correspondiente o sobre el corte del readmore; a elección.
Lo publicarás en tu cuenta antes del día 17 de Enero.
Lo etiquetarás con el siguiente tag: #ckxtask3
El task es opcional. Los task siempre serán opcionales, pero recordad que éste rp se basa bastante en esta clase de cosas. Nosotras recomendamos que lo hagáis y participéis, pues hacemos esto para manteneros activos y conocer más a los personajes.