Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los Magos, se enfureció terriblemente y mandó matar todos los niños de Belén y de toda su comarca, menores de dos años.
(Mateo 2, 16)
“A orillas de los ríos de Babilonia, estábamos sentados llorando, acordándonos de Sión. / En los álamos de la orilla colgábamos nuestras cítaras”[1]. Este preámbulo de uno de los Salmos más conocidos (Super flumina Babylonis) fue transferido por Temístocle Solera al célebre coro del Nabucco verdiano; un siglo más tarde fue retomado por Salvatore Quasimodo para representar la condición de los poetas italianos que, oprimidos por el “pie extranjero” (obviamente el alemán), habían dejado de cantar: “En las frondas de los alámos, por voto, /también nuestras cítaras estaban colgadas”[2] .
Sin embargo, la celebridad adquirida por dicho preámbulo del salmo bíblico ha oscurecido el verso conclusivo, en el que el salmista exhorta al exterminio de los niños babilonios: “¡Bienaventurado quién agarre y estrelle a tus pequeños contra la roca!” [3].
El tema del infanticidio en masa, ampliado con un obsceno llamado al destripamiento de las mujeres embarazadas, se encuentra también en el libro de Oseas, donde los niños de los Samaritanos son condenados al exterminio: “Samaria será aniquilada, porque se rebeló contra su Dios. Ellos perecerán a espada, sus hijos serán estrellados y sus mujeres embarazadas serán destripadas”[4].
No se puede decir que las prescripciones contenidas en el texto bíblico hayan sido desatendidas. El 9 de abril de 1948, un mes antes del nacimiento del “Estado de Israel”, Menachem Begin, autor del atentado que causó noventa muertes en el King David Hotel de Jerusalén y futuro primer ministro del régimen sionista (1977-1983), además Premio Nobel de la Paz (1978), envió a los terroristas del Irgun para exterminar a los habitantes del pueblo palestino de Deir Yassin[5], entre los cuales, además de ancianos, mujeres y niños, había treinta bebés. Para recordarlo no está un propagandista “antisemita”, sino el historiador israelí Ilan Pappe, quien añade entre otras cosas: “(…) junto con otros niños, en fila contra una pared que rociaron con balas, ‘solo para divertirse’ antes de marcharse”[6]. En muchas otras aldeas palestinas tuvieron lugar matanzas similares, como la de Ayn Zaytun, descrita por el periodista judío Hans Lebrecht: “La aldea había sido completamente destruida y entre las ruinas había muchos cadáveres. En particular, encontramos muchos cuerpos de mujeres, niños y bebés cerca de la mezquita. Convencí al ejército para que quemarán los cadáveres”[7].
En la Palestina ocupada por los sionistas, los infanticidios en masa ciertamente no terminaron en Deir Yassin. En los seis meses transcurridos entre octubre de 2023 y marzo de 2024 “casi 26.000 niños – es decir, poco más del 2% de la población infantil de Gaza – han sido asesinados o heridos”[8] en Palestina por el ejército de ocupación sionista, los mismos que se definen “La única democracia en Oriente Próximo” y se enorgullecen de ser “el ejército más moral del mundo”. En el mismo período, “al menos a 1.000 niños se les amputó una o ambas piernas y alrededor de 30 de los 36 hospitales fueron bombardeados, dejando solo 10 parcialmente funcionando. Casi el 90% de los edificios escolares fueron destruidos y alrededor de 260 maestros fueron asesinados”[9]. “Han muerto más niños en seis meses en Gaza que en todos los conflictos del mundo en los últimos cuatro años”, dijo el Comisario General de la Agencia de las Naciones Unidas para el socorro y la ocupación de los refugiados palestinos en el Cercano Oriente (UNRWA) [10].
Estos crímenes no deben ser imputados únicamente a la actual clase gobernante del régimen sionista de ocupación, ya que están en conformidad con la ética militar del “ejército más moral del mundo” y con las doctrinas en las que se inspira, pues esto nos lo confirma un estudioso judío al que se deben varios escritos sobre el judaísmo: Israel Shahak (1933-2001), nacido en Polonia, internado en el campo de concentración de Bergen-Belsen y emigrado en 1945 a Palestina, donde enseñó en la Universidad hebrea de Jerusalén. Israel Shahak refiere que “varios comentaristas rabínicos del pasado extrajeron la lógica conclusión de que en tiempos de guerra se puede, e incluso se debe, matar a todos los gentiles pertenecientes a una población hostil”[11] y nos informa que desde 1973 esta doctrina se enseña en los círculos militares israelíes. En un folleto publicado por el “ejército más moral del mundo”, del que Shahak ha dado a conocer algunos pasajes significativos traduciéndolos al inglés[12], el gran rabino coronel A. Avidan afirma textualmente: “Cuando nuestras fuerzas se topan con civiles durante una guerra o en plena persecución o en un ataque, siempre que no haya certeza de que esos civiles son incapaces de dañar a nuestras fuerzas, entonces, según la Halakhah [el conjunto de las normas jurídicas de la doctrina tradicional judía, nda], se puede e incluso se deben matarlos (…) Bajo ninguna circunstancia se debe confiar en un árabe, aun cuando dé la impresión de ser civilizado (…) En la guerra, cuando nuestras fuerzas asaltan al enemigo, la Halakhah les permite y hasta les encarece que maten incluso a civiles de bien, esto es, a civiles que son en apariencia buenos”[13]. La actualidad de esta doctrina se demuestra en el intercambio epistolar entre un recluta del ejército israelí y su rabino, reportado por Shahak. El soldado Moshe le comenta al rabino Shimon Weiser: “No pude decidir con claridad si a los árabes habría que tratarlos como a los amalekitas, queriendo decir esto que uno tiene permiso para asesinarlos [sic] hasta borrar su recuerdo por completo de debajo de los cielos[14], o si tal vez habría que obrar como en una guerra justa, en la que se mata sólo a soldados”[15] El piadoso rabino responde a Moshe citando el famoso imperativo talmúdico del rabino Shim’on ben Yochay: “Al mejor de los gentiles, mátalo (Tob shebe-goyim harog); a la mejor de las serpientes, machácale los sesos”[16]. Luego, argumentando sobre la base de un pasaje de las Tôsâphôth (una colección de interpretaciones del Talmud), concluye que en tiempos de guerra el asesinato de civiles es una mitzvah, es decir, una prescripción religiosa.
“Tratar a los árabes como a los amalecitas?” se cuestiona el joven recluta, partícipe del odio inextinguible que los judíos sienten por el antiguo pueblo de Amalec, arquetipo del enemigo que debe ser eliminado de la faz de la tierra. El mandamiento de Jehová – que Samuel transmitió a Saúl – es siempre válido[17]: “Ahora ve y castiga a Amalec y a Ierim y a todo lo que les pertenece; no dejes que sobreviva, sino que tendrás que destruirlo completamente a él y a todo lo que posee; no tengas compasión de él, mata a hombres y mujeres, niños y lactantes, bueyes y ovejas, camellos y asnos”[18]. Pero como “Saúl y su tropa perdonaron a Agag [rey de Amalec] y a lo más escogido de las ovejas, bueyes, alimentos, viñedos; todo lo mejor. No quisieron destruirlas completamente [anatema], destruyeron solo lo que era sin valor y despreciado”[19], Samuel llevó a cabo la obra apuñalando con su propia mano al rey de Amalec. Incluso la tradición judía más tardía ha narrado este episodio siguiendo los términos bíblicos. Flavio Josefo, por ejemplo, escribe que Saúl “procedió al exterminio de mujeres y niños creyendo que no cometía ninguna crueldad o acto inhumano: primero porque se actuaba así contra los enemigos y, segundo, porque obedecía a un mandato de Dios, lo que sería peligroso desatender (…) Dios, de hecho, odiaba tanto a la nación de los amalecitas, que le ordenó ni siquiera perdonar a los niños, por los cuales es natural sentir mayor piedad”[20].
Por otra parte, la conquista de la “tierra prometida” había estado marcada por una serie de masacres y matanzas que no habían eximido ni a mujeres ni a niños. Como Sijón, rey de Jesbón, había negado a que los israelitas pasarán por su territorio, éstos destruyeron todas las ciudades habitadas y masacraron a todos sus habitantes: “Nos apoderamos entonces de todas sus ciudades [del reino de Sijón], y destruimos completamente [anatema] toda ciudad: hombres, mujeres y niños, sin dejar supervivientes.”[21]. En el reino de Basán, destruyeron sesenta ciudades: “Los destruimos, como habíamos hecho con Sijón, rey de Jesbón, y nos dedicamos a la destrucción de todas las ciudades, incluidas sus mujeres y niños”[22]. Cuando los israelitas entraron después en Jericó, “Josué la sacrificó [anatema] con todo lo que había en la ciudad: hombres y mujeres, jóvenes y ancianos, terneros y animales de carga, todos cayeron a filo de espada”[23]. También en Ay los Israelitas masacraron a todos los habitantes, sin distinción de sexo y de edad: “En aquel día los muertos fueron doce mil, todos los habitantes de Ay (…) luego Josué prendió fuego a la ciudad”[24]. En la parte sur de Canaán, Josué y los israelitas “tomaron Makkeda ese mismo día y la pasó a filo de espada, a ella y a su rey, destruyeron todo ser viviente [anatema]: no dejaron que nadie se salvara y se escapara”[25]. Después le tocó a Libná: “la pasaron a filo de espada con todos los seres vivientes que había en ella: no dejaron que se salvara y que nadie escapara”[26]. Entonces “Yahvé entregó también a Laquis en manos de Israel, que la tomó al segundo día, y la pasó a cuchillo con todos los seres vivientes que había en ella y la destruyó”[27]. Luego Josué tomó a Eglón y “la pasaron a filo de espada; dentro de ella hicieron pasar a cuchillo [anatema] a todo ser viviente”[28]. Entonces fue el turno de Hebrón: “la tomaron y la pasaron a filo de espada, junto con su rey (y todas sus ciudades) y todos los seres vivos que había en ella. No dejó ni un superviviente”[29]. La siguiente matanza tuvo lugar en Debir y su rey: “la pasaron a filo de espada, la destruyeron con todo ser vivo que se encontraba allí y no dejaron a nadie con vida”[30]. Cuando después los israelitas se volvieron contra la parte norte de Canaán y tomaron la ciudad de Jasor, “no quedó en ella un solo ser vivo”[31]. Finalmente, toda la tierra de Canaán fue conquistada y saqueada, y sus recursos se repartieron entre las diversas tribus israelitas.
Al abordar el tema de los orígenes bíblicos de la estrategia seguida por los sionistas para ocupar Palestina e identificar el modelo arquetípico existente en el relato épico elaborado en el Libro de Josué, Youssef Hindi observó que “la historia de la conquista ha sido mitologizada por los rabinos y por los escribas, quienes han redactado y falsificado la Biblia, transmitiéndonos no tanto la realidad histórica, sino su concepción de Dios y de sus relaciones con los goim, los no judíos”[32]. La acusación relativa a la falsificación de las Escrituras realizada por los judíos, está claramente formulada en el texto coránico[33], y es conocida y familiar al autor musulmán, el cual la relanza citando como caso ejemplar precisamente el Libro de Josué y aduciendo la prueba de su manipulación: “Cuando la conquista de Josué llega a su fin, – escribe – se dice que enseguida Moisés asignó todas las partes a las tribus de los hijos de Israel y que él permanecía en la otra orilla del Jordán (Josué 13, 29-33)” [34]. Pero Moisés, objeta Youssef Hindi, “había muerto en el desierto antes de que Josué e Israel entraran en la tierra prometida y después de que Dios le anunciara que no vería la tierra prometida y se quedaría al otro lado del Jordán”[35].
Sin embargo, lo que cuenta no es la verdad o la veracidad histórica del relato bíblico, sino su valor de historia ejemplar, en el sentido de que son ejemplares los mitos, los cuales, “por el solo hecho de que enuncian lo que sucedió in illo tempore, constituyen a su vez una historia ejemplar del grupo humano que los ha conservado y del cosmos de ese grupo humano”[36]. Al igual que los mitos, también el relato bíblico, contenido en un texto que el judaísmo considera revelado por Dios y nunca más abrogado, puede o debe repetirse, encontrando “su sentido y su valor en su repetición misma”[37]. Una manifestación elocuente de esta concepción es el discurso pronunciado el 9 de marzo de 2017 – ante un desconcertado Vladimir Putin – por el primer ministro israelí Netanyahu, quien, para sostener sus propias “razones” contra la República Islámica de Irán, evocó la masacre de 75.000 persas realizada por los judíos en el siglo V a. C. [38] y desde entonces anualmente revivida en la fiesta de Purim.
Por lo tanto, hayan ocurrido realmente o constituyan el parto fantasioso de hagiógrafos afectados por un sadismo particular, las acciones infanticidas y genocidas descritas con complacencia mórbida en los pasajes bíblicos mencionados anteriormente, han inspirado a los sionistas, quienes, al considerarlas santas, ejemplares y normativas, las toman como modelo para sus crímenes.
[5] En su libro: The revolt: story of the Irgun, Begin escribe que “El Estado de Israel no existiría sin la victoria de Deir Yassin” (p. 200).
[6] Ilan Pappe, La limpieza étnica de la Palestina, Crítica S.L., Barcelona, 2008, p. 131.
[7] Hans Lebrecht, The Palestinians. History and Present, Zoo Ha-Derech, Tel Aviv, 1987, p. 177.
[8] En seis meses de guerra, son 26 mil niños los asesinados o heridos en Gaza, ansa.it, 4 abril 2024.
[9] Ibidem.
[10] tg24.sky.it/mondo/2024/04/28/
[11] Israël Shahak, Historia judía, religión judía. El peso de tres mil años. A. Machado Libros, S.A., Madrid, 2003, p. 194.
[12] I. Shahak, Jewish History, Jewish Religion. The Weight of Three Thousand Years, Pluto Press Limited, London 1994.
[13] A. Avidan, Tohar hannesheq le’or hahalakhah (“La pureza de las armas a la luz de la Halakhah”), Comando de la Región centro, 1973, cit. en: I. Shahak, op. cit., pp. 194 y 195.
[14] “Borrarás el recuerdo de Amalek de debajo de los cielos” (Deuteronomio, 25, 19).
[15] Rabbi Shim‘on Weiser, “Pureza de armas – un intercambio epistolar”, en “Anuario Niv Hammidrashiyyah de Midrashiyyat No’am, 1974, p. 29-31. El anuario está en hebreo, inglés y francés, pero el material que aquí se cita sólo se publicó en hebreo. La traducción aquí reportada proviene de I. Shahak, op. cit., pp. 196-201.
[16] “Al mejor de los gentiles, mátalo; a la mejor de las serpientes, machácale los sesos” (Abhodah Zarah, 26b, Tôsâphôth). “Simon ben Yohaj es por excelencia el maestro antigentiles. En una recopilación de tres de sus dichos que empiezan con la palabra clave tôbh (=bueno) (Yer. Kid. 66c; Massek. Soferim XV, 10; Mek. Beshallah 27a; Tan., Wayera ed. Buber, 20) se encuentra la expresión a menudo citada por los antisemitas ‘Tob shebe-goyyim harog’ (= ‘El mejor entre los Gentiles merece ser asesinado’)” (The Jewish Encyclopedia, New York 1901-1906, vol. V, p. 617).
[17] De las 613 mitzvot que el piadoso israelita es llamado a observar, tres se refieren a los Amalecitas.
[32] Youssef Hindi, Origini bibliche della strategia israeliana di conquista, “Eurasia”, 1/2024, p. 39.
[33] “¡Ay de aquellos que escriben el Libro con sus propias manos (yaktubūna al-Kitāba bi aydīhim) y luego dicen: ‘Esto proviene de Dios’ y ¡lo cambian por un vil precio! ¡Ay de ellos por lo que sus manos han escrito y por lo que han lucrado! (Corán II, 79).
[34] Y. Hindi, art. cit., p. 40, n. 1.
[35] Ibidem.
[36] Mircea Eliade, Tratado de historia de las religiones, Ediciones Era, S. A., México D.F., 1972, p. 385.
[37] M. Eliade, ibidem.
[38] “Los judíos pasaron a filo de espada a todos sus enemigos; fue un degüello, un exterminio. Hicieron lo que quisieron con sus adversarios.” (Ester, 9, 5).
El sintagma "Revolución Conservadora", que después de la segunda guerra mundial Armin Mohler hizo célebre, nace en el siglo pasado; pero fue el literato Hugo von Hoffmanstahl, en 1927, quien iba a darle un contenido programático: en un discurso titulado "La literatura como espacio espiritual de la nación", von Hoffmanstahl identificaba, como factores fundamentales de la Revolución Conservadora, la búsqueda de la totalidad y de la unidad como alternativa a la división y a la escisión.
Mientras que el concepto de Revolución Conservadora asume un significado político, resulta claro que sus principios se contraponen de manera radical a los que han triunfado con la Revolución Francesa. Podemos decir que pertenecen a la Revolución Conservadora aquellos que combaten los presupuestos del siglo del progreso sin querer restaurar, sin embargo, ningún Ancien Régime. La Revolución Conservadora, por tanto, designa un proceso político que, como afirma el mismo Armin Mohler, no se limita al mundo austro-alemán sino que abarca a toda Europa.
Por nuestra parte, de hecho, Marcello Veneziani ha podido buscar también los caracteres principales de la Revolución Conservadora, y ha creído poder resumir las características en estos términos: "sentido de la modernidad, recreación de la tradición, rechazo de la concepción lineal y progresista de la historia, antiigualitarismo, vitalismo y organicismo, primacía de lo político y de lo comunitario, movilización "total" de las masas, la reflexión sobre la técnica, elogio futurista del acero, visión estética y lírica de la vida".
Yo soy de los que creen que el concepto Revolución Conservadora puede servir, en cierta medida, para encuadrar e interpretar también el fenómeno del Movimiento Legionario rumano. Podremos extraer la confirmación de una breve reseña de las posiciones de algunos intelectuales rumanos que militaron en el Movimiento Legionario o, de alguna manera, estuvieron cerca de este, contribuyendo de todos modos a definir su identidad doctrinal y programática.
El mismo Corneliu Codreanu, en su libro Pentru Legionari, inserta el Movimiento Legionario dentro de un cauce cultural y político más amplio, que se manifiesta en Rumania ya entorno a la mitad del siglo XIX. Entre quienes Codreanu cita como precursores del Movimiento Legionario, se encuentran algunos de los nombres más ilustres de la literatura rumana; ya en este hecho encontramos una de las características principales de la Revolución Conservadora, ya que literatura, espiritualidad y nación son coordenadas fundamentales de toda la nebulosa de la revolución conservadora investigada por Armin Mohler.
Pues bien, Codreanu cita entre los antepasados espirituales del Movimiento legionario al más grande de los poetas rumanos, Mihai Eminescu (1850-1889). Eminescu, que en Italia es conocido más o menos como una especie de Giacomo Leopardi rumano, fue en realidad un denodado militante nacionalista, que luchó con todas sus fuerzas contra la explotación usurera del campesinado rumano y contra la alineación cosmopolita de las clases dirigentes. No por azar el difunto rabino de Bucarest, Moses Rosen, en la época de Ceaucescu trató en vano de impedir la publicación de los artículos de polémica política del poeta nacional rumano, declarando textualmente, con soberano desprecio del ridículo y suscitando una protesta coral, que Eminescu debe ser enumerado entre los responsables de Auschwitz.
Se puede decir, de todos modos, que la intelectualidad rumana en general se ha situado conscientemente y de forma declarada en la estela de Eminescu. No sólo entre las dos guerras, sino, diríamos, hasta 1989, el problema principal de los rumanos ha consistido en definir su especificidad nacional y en individuar la modalidad más idónea para tutelarla y expresarla sobre todos los planos , de modo que los proyectos culturales, políticos, sociales y económicos elaborados por la intelectualidad rumana en un siglo y medio han tenido casi siempre como razón de ser la defensa y la manifestación de la esencia nacional.
En el periodo comprendido entre las dos guerras mundiales, en particular, en Rumania las distintas corrientes de pensamiento se diferencian exclusivamente en lo referente a los medios que hay que adoptar para conformar la vida del país a su identidad nacional, mientras tal finalidad se da por descontado y es compartida por todos - con la obvia excepción de la exigua inteligencia mundialista, la cual, por otra parte, representa en la época un cuerpo extraño respecto a la realidad nacional, también por razones de pertenencia étnica.
Tenemos entonces, en primer lugar, un nacionalismo tradicionalista y ruralista, antioccidental y antimoderno, que deriva de la reacción antiliberal de Titu Liviu Maiorescu (1840-1917) y llega en parte, con Nichifor Crainic (1889 – 1971), a posiciones "etnocráticas" fuertemente impregnadas de espiritualidad ortodoxa.
Tenemos después un nacionalismo populista (del cual es portavoz la revista "Viata Romanesca") que, reafirmando también la prioridad del interés nacional y comunitario respecto a los de clase y confirmando la importancia fundamental de los valores étnicos y campesinos, sin embargo se declara favorable a probar el camino de la democracia parlamentaria.
Hay, al fin, un nacionalismo dinámico que, mediante su más ilustre exponente, el crítico literario Eugen Lovinescu (1881-1943), preconiza la actualización de la potencialidad nacional y el nacimiento de un "estilo rumano" a través de la "sincronía" política y económica de Rumania con el resto de Europa.
Otra dirección, finalmente, la más interesante para nosotros, se relaciona con la variante nacionalista representada por la considerada "nueva generación" o "joven generación". Es esta corriente, ampliamente solidaria con el Movimiento Legionario, la que, bajo diversas consideraciones, según me parece se inscribe con pleno derecho en el más vasto contexto de la "revolución conservadora" europea. El guía espiritual carismático e indiscutido de la "nueva generación", el filósofo y teólogo ortodoxo Nae Ionescu, y sus discípulos ( Mircea Eliade, Emil Cioran y Constantin Noica son sólo los más célebres) intentan realizar una síntesis armónica entre un nacionalismo libre de las tendencias reaccionarias y una versión de la modernidad que prescinda del liberalismo y de la democracia.
Trataremos, por tanto, de enfocar las características de esta "joven generación" de entreguerras a través de la presentación sintética de sus exponentes de mayor relieve, exponentes que tuvieron una estrecha relación con el Movimiento Legionario y que en distinta medida serán considerados igualmente como portavoces del Movimiento Legionario mismo y que de cualquier manera han contribuido a definir la identidad doctrinal del Movimiento Legionario.
NAE IONESCU
El maestro de la joven generación, Nae Ionescu ( 1890-1940), enseñó lógica y metafísica en la Facultad de Letras de Bucarest. Decididamente revolucionario porque quebrantaba el monopolio idealista y neoidealista, la enseñanza del profesor Nae Ionescu se situaba en la estela de la mejor línea cultural rumana, tanto que su alumno más famoso, Mircea Eliade, pudo indicar en él el sucesor directo del gran Nicolae Iorga.
Teólogo, defensor de un cristianismo marcadamente teocéntrico, Nae Ionescu despreciaba como "desviación occidental" el cristianismo humanístico y moralista que se había difundido en los ambientes ortodoxos de la Capital, hasta tal punto que no se ahorró críticas a nada menos que al Patriarca Miron (quien en 1938 será cómplice de la oligarquía en el asesinato de Corneliu Codreanu). Nae Ionescu, consideraba, cito a Mircea Eliade, que "la mentalidad secularizada, laicizante y protestante" difundida en los ambientes del Patriarcado "constituye una intrusión de la concepción del mundo moderno en el seno de la vida espiritual de la Iglesia".
El vehículo más eficaz de la acción instructiva que Nae Ionescu lleva a cabo fuera del ambiente universitario fue el periódico "Cuvântul". Este diario, del cual el filósofo fue el principal animador, se convirtió en una especie de órgano oficioso de la corte real en 1930, cuando el mismo Nae Ionescu estuvo a un paso de convertirse en consejero del rey. Pero, sobre todo, a causa de la hostilidad alimentada en su contra por parte de la amante de Carol II, Elena Lupescu (que era una especie de terminal de los círculos financieros y cosmopolitas en los ambientes de la corte) la influencia ejercida por el profesor en el Palacio real disminuyó de manera considerable.
La ruptura final entre Nae Ionescu y el Palacio tuvo lugar en 1933. A la vuelta de un viaje por el Reich, donde había sido positivamente impresionado por la revolución nacionalsocialista, Nae Ionescu comenzó a auspiciar una solución análoga también para Rumania, acentuando día tras día su oposición con respecto a la política del rey y la oligarquía que la inspiraba.
En el momento de la campaña electoral, cuando la acción del gobierno liberal se concretó en una precisa y verdadera persecución terrorista formada por arrestos arbitrarios, torturas y todo tipo de violencia y culminó en el decreto de disolución del "Grupo C. Z. Codreanu" y en el arresto de once mil legionarios, Nae Ionescu pone la propia cabecera del periódico "Cuvântul", a disposición del Movimiento Legionario, que había sido privado de sus pocos órganos de prensa.
Bien pronto, sin embargo, también "Cuvântul" fue forzado a suspender las publicaciones, mientras el profesor Nae Ionescu es arrestado y encerrado en la cárcel de Jilava. Liberado después de las elecciones, Nae Ionescu se acercó cada vez más al Movimiento Legionario. Hacia éste se mostraba predispuesto por su orientación, que su alumno Mircea Vulcanescu ha tratado de caracterizar poniendo, por encima de todo, de relieve la fundamental irreductibilidad de Nae Ionescu al liberalismo: "Atento a las transformaciones insensibles de los trastornos del mundo, antiliberal porque le parecía que la función esencial de los liberales (...) consistía en violentar el curso natural del desarrollo de la nación, Nae Ionescu estaba a la espera de que alguien lograra dar una respuesta a su expectativa de una revolución, una revolución que no debía ser otra cosa que la manifestación de la realidad rumana de siempre".
Por otra parte, el teólogo ortodoxo Nae Ionescu basaba en un pasaje de las Sagradas Escrituras la certeza de que "cuando el rey es un inepto, Dios suscita en el seno del pueblo un Capitán". Así había sucedido en el pasado, en la historia rumana, con Miguel el Valiente, con Tudor Vladimirescu, con Avram Iancu. Así sucedía aquellos mismos años con Corneliu Codreanu.
Escribe todavía Mircea Vulcanescu: "Su posición abiertamente antidemocrática (...) hacía de él un hombre de izquierda en la política social y un hombre de extrema derecha en la técnica política".
Sin embargo, si Mircea Vulcanescu atribuye a su maestro la pertenencia simultánea a la derecha política y a la izquierda social, en el intento de definir la posición en relación con la topografía política de origen parlamentario, Nae Ionescu, a su vez, refuta de manera formal y precisa tales categorías, por cuanto inadecuadas, insuficientes y que no responden al carácter multiforme de la realidad: "Yo trato de pensar sobre la realidad política , para delimitar problemas y encontrar soluciones de gobierno. ¿Son de derecha o de izquierda? No lo sé exactamente. Por esto, ahorradme preguntas de este género. No por otra cosa más que porque no tienen ningún sentido".
Conceptos análogos eran expresados contemporáneamente por Vasile Marin, que en el otoño de 1933 había entrado en la redacción de "Cuvântul". Según Marin, la definición del Movimiento Legionario como movimiento "de derecha" distorsiona la realidad, porque trata de "presentar la acción legionaria como un movimiento reaccionario". En su lugar, escribe Marin, "como el fascismo y el nacionalsocialismo , así también el Movimiento Legionario lucha por la creación del estado totalitario (...) La concepción totalitaria de la reforma del Estado nos impide otorgar importancia alguna a estas nociones (es decir, a las nociones de "derecha" y de "izquierda", n.d.r.), carentes para nosotros de significado. (....) no podemos ser de derechas ni de izquierdas, por la buena razón de que nuestro movimiento abarca todo cuanto es el plano de la vida nacional (...) Cuando la misma revolución rusa se nacionaliza intensamente (...) y la fascista se socializa siempre de manera más profunda, ¿qué sentido tienen ya las etiquetas caídas en desuso de "derecha" y de "izquierda", para que se las aplique todavía a las acciones y a los regímenes políticos? Un sentido sólo: ¡la distracción!
Volviendo a Nae Ionescu, su ingreso en el mundo legionario supuso la asunción de un verdadero y preciso empeño militante, que se traduce en una serie de conferencias en todo el territorio de Rumania. Los resultados fueron inmediatos, ya que el Movimiento Legionario incrementó considerablemente su propio séquito.
Así el destino personal de Nae Ionescu se ligó al del Movimiento Legionario. En la noche entre el 16 y el 17 de Abril de 1938, el profesor fue arrestado junto con los dirigentes legionarios y los militantes de vanguardia del movimiento y fueron internados en el presidio de Miercurea Ciuc, en Transilvania.
Privado de libertad, enfermo y sufriente por una grave disfunción cardiaca, golpeado en su actividad profesional con la anulación de su puesto universitario, el profesor Nae Ionescu fue, en el campo de concentración, un modelo viviente de dignidad y de fuerza de ánimo. Además, gracias a él, el presidio se convirtió en una especie de "universidad legionaria". Dio una serie de conferencias para los compañeros de prisión, cuyos argumentos iban de la metafísica al "fenómeno legionario".
En tal actividad el profesor fue imitado por su asistente Mircea Eliade, también él internado en el campo, que habló sobre la lucha de liberación de la India contra el colonialismo británico.
Puesto en aislamiento, Nae Ionescu escribe, utilizando un rollo de papel higiénico, un ensayo sobre Maquiavelo. En la peregrinación intelectual de Maquiavelo en busca de un Príncipe, Nae Ionescu ve una tentativa análoga a la suya. Él, de hecho, después de haber dirigido sus expectativas primero hacia Carol II y más tarde hacia Iuliu Maniu, considera finalmente que ha encontrado en el Capitán del Movimiento legionario el hombre del destino rumano.
Después de una serie de excarcelaciones y de arrestos sucesivos, el 15 de Marzo de 1940 Nae Ionescu muere en circunstancias que todavía no han sido aclaradas. Se dice que fue envenenado.
Mircea Eliade, que dio el discurso fúnebre y estuvo entre quienes llevaron sobre sus hombros el féretro, dice que el profesor quería ser enterrado con la foto de Codreanu que siempre llevaba con él. Pero la foto fue secuestrada por la fiscalía.
El pensamiento de Nae Ionescu, sobre todo después de su adhesión al Movimiento Legionario, se encuadra perfectamente en el más vasto movimiento de la Revolución Conservadora europea. Si sobre el plano religioso, como hemos visto, él contrapone al modernismo la tradición (predania) como crecimiento organizado en el interior de la comunidad espiritual ortodoxa, sobre el plano filosófico él combate el racionalismo occidental, el individualismo, el positivismo, el cientificismo, adhiriéndose a una Lebensphilosophie interpretada en sentido cristiano. Sobre el plano político, rechaza la concepción contractualista en nombre de una concepción orgánica y se convierte en sustentador de una "tercera vía" nacional-sindicalista más allá del colectivismo marxista y del capitalismo burgués.
MIRCEA ELIADE
Hemos visto que Nae Ionescu se acercó al Movimiento Legionario en el curso de 1933. A ese mismo año se remonta lo que los intelectuales legionarios saludaron como "la conversión de Mircea Eliade al rumanismo". En un artículo de redacción aparecido en el periódico "Axa" se podía leer de hecho: "Parece que Mircea Eliade, escritor de talento, ensayista famoso y personalidad cultural digna de admiración, esté dando unos pasos decisivos en una dirección estimada por nosotros y distinta de la que había llevado: hasta ahora su carrera de periodista ha tenido desarrollos inesperados y virajes pintorescos. Mircea Eliade ha jugado con ideas y tomas de posición , ha acumulado experiencia, ha dado la vuelta al mundo, ha sido brillante siempre y en todos los lugares, pero (...) ha rechazado enraizarse definitivamente en la realidad rumana. Hace algún tiempo, no obstante, Mircea Eliade ha comenzado a cambiar. Y, sea dicho sin ofensa alguna, después de haber alcanzado la madurez ha comenzado a ser serio (...) Mircea Eliade comienza a ver la realidad rumana, a integrarse en ésta, a subordinarse a ésta".
Efectivamente en 1933 Eliade es protagonista de algunas intervenciones que expresan un empeño político nacionalista. Escribe un artículo sobre la "mentalidad masónica" en el cual, individuando como característica de tal mentalidad el empleo de esquemas simplistas y de criterios abstractos, cree que puede localizar en el marxismo mismo ("combinación de abstracción y tosquedad") una marca masónica. Desarrolla después algunas consideraciones sobre el "renacimiento religioso" que, en tanto carente de referencias políticas, no puede no impresionar favorablemente a los secuaces del Movimiento Legionario. Finalmente, se reclama en los valores de la realidad nacionalpopular y declara que se vincula a aquella línea de pensamiento que parte de Eminescu y, a través de Iorga, Pârvan y Nichifor Crainic, llega hasta Nae Ionescu.
En 1934 Eliade se propone defender al nacionalismo de las acusaciones que son dirigidas a este por la inteligencia democrática. En particular, Eliade rechaza la acusación de antisemitismo y confirma , contra las acusaciones de intolerancia religiosa y de racismo, que la cuestión hebrea es una cuestión política, social y económica.
" Estoy indignado -escribe- al ver veintiséis consejeros extranjeros en la ciudad de Sighetul Marmatiei (frente a siete rumanos), no porque sea un chovinista o un antisemita, sino porque un sentido de justicia social, aunque sea débil, está vivo en mi corazón".
Es interesante observar que, percibiendo en tales términos la cuestión hebrea, Eliade cita a los mismos autores (Eminescu obviamente en primer lugar, después Vasile Conta, Bogdan Hasdeu y otros) que son evocados por Corneliu Codreanu en su libro Pentru Legionari como precursores de la posición legionaria con respecto a la cuestión hebrea.
En cuanto a Corneliu Codreanu, Eliade ve en él al heredero de los grandes exponentes del nacionalismo: "Sólo Balcescu y Heliade-Radulescu hablaban así", escribe Eliade cuando Codreanu proclama la necesidad de reconciliar a Rumania con Dios.
En verdad, lo que atrae decididamente a Eliade hacia el Movimiento Legionario es precisamente esa síntesis de nacionalismo y de espiritualidad que constituyen su característica peculiar. En diciembre de 1935 Eliade escribe, aludiendo a Codreanu: "Un jefe político de la juventud ha dicho que la finalidad de su misión es "reconciliar a Rumania con Dios". Esta es una fórmula mesiánica (...) porque una "reconciliación de Rumania con Dios" significa, en primer lugar, una revolución de los valores, una primacía neta de la espiritualidad, una invitación a la creatividad y a la vida espiritual".
Pero quizás, entre todos los artículos escritos por Eliade en los años treinta, estará bien citar aquel que en los años setenta será utilizado, con los oportunos añadidos y manipulaciones, con la finalidad de impedir la asignación del Premio Nobel al gran historiador de las religiones.
Aquel artículo, escrito en un momento en que Eliade era candidato a la Cámara en las listas electorales del partido legionario Totul pentru Tara, constituía la respuesta a la pregunta ¿Porqué creo en la victoria del Movimiento Legionario? y aparecía en la revista legionaria "Buna Vestire". " Nunca antes de este momento -escribía entonces Eliade- un pueblo entero ha experimentado una revolución con todo su ser, (...) nunca antes de este momento un pueblo entero ha elegido el ascetismo como ideal propio de vida y la muerte como propia esposa(...) Creo en el destino del pueblo rumano. Esto es por lo que creo en la victoria del Movimiento Legionario. Una nación que ha demostrado enormes poderes creativos no puede naufragar en la periferia de la historia en una democracia balcanizada, en una catástrofe civil (...) Creo en el destino de nuestra nación. Creo en la revolución cristiana del hombre nuevo. Creo en la libertad, en la personalidad y en el amor. Por esto creo en la victoria del Movimiento Legionario".
Pero todavía más interesante, para mostrar qué contribución había dado Mircea Eliade a la definición de la identidad del Movimiento Legionario, son estas otras consideraciones, contenidas en el mismo artículo: "Hoy el mundo entero se encuentra bajo el signo de la revolución; pero mientras otros pueblos viven esta revolución en el nombre de la lucha de clases y de la primacía económica (comunismo) o del Estado (fascismo) o de la raza (hitlerismo), el Movimiento Legionario ha nacido bajo el signo del arcángel Miguel y vencerá por la gracia divina".
Esta caracterización de las revoluciones del novecientos se repite en las página en que Julius Evola ha recordado su encuentro con Codreanu, encuentro en el que estuvo presente el mismo Mircea Eliade. Estando con Evola, el Capitán le habría dicho: "En todo ser vivo pueden distinguirse tres aspectos (...) el del cuerpo como forma, el de las fuerzas vitales, el espiritual. Análogamente, (...) en el Fascismo se pone de relieve el aspecto "forma", en el sentido de potencia formadora, plasmadora de Estado y de civilización, según la gran herencia romana. En el Nacionalsocialismo lo que más destaca es el elemento biológico, el mito de la sangre y de la raza, que es la correspondencia del elemento "vital" de todo ser. La Guardia de Hierro querría, a su vez, dar sus pasos desde el aspecto puramente espiritual, religioso, y a partir de ahí proceder con su obra".
Hemos visto como una de las características principales de la revolución conservadora entendida como fenómeno europeo es el rechazo de la concepción lineal y progresista de la historia. En otras palabras, la concepción cíclica de la historia es fundamental para todas las culturas revolucionario-conservadoras.
Y bien, hablando de aquellos pensadores que, como Nietzsche, Spengler, Guenon o Evola, han vuelto a proponer en la Europa contemporánea una concepción cíclica del tiempo y de la historia y han contribuido por tanto de manera distinta a la formación de la orientación revolucionario-conservadora, no podemos ciertamente pasar por alto a Mircea Eliade, quien no sólo ha examinado, en una óptica de historiador de las religiones, la concepción del tiempo típica del las sociedades "arcaicas", sino que también ha intentado, sobre la base de los datos obtenidos de sus investigaciones de estudioso, trazar las líneas esenciales de una filosofía de la historia antitética a las doctrinas producidas por el optimismo decimonónico.
EMIL CIORAN
El otro gran exponente de la "joven generación" rumana de entreguerras que junto a Mircea Eliade ha conquistado una fama mundial, Emil Cioran, fue también alumno de Nae Ionescu.
Ahora, el lenguaje de Nae Ionescu está bien presente en el único libro de Cioran que tenía un contenido propiamente político, Schimbarea la fata a României (La Transfiguración de Rumania), de 1937: una especie de "discurso a la nación rumana", cuyo tema central, la repulsa del sistema democrático, une a Cioran con Codreanu.
Para el Capitán de la Guardia de Hierro se trataba de "poner fin a la existencia del Estado democrático basado en la ideología de la revolución francesa" (Il capo de Cuib, p. 100) y de "eliminar las discusiones -estériles y costosas- del parlamentarismo democrático, de las cuales no surge ninguna luz y de las que, sobre todo, no puede salir la decisión heroica de afrontar el peligro en estas horas difíciles".
Por su parte, Cioran, no oculta su propia admiración por los ordenamientos políticos que en el periodo de entreguerras representaban diferentes alternativas a la democracia parlamentaria: el fascismo italiano, el nacionalsocialismo alemán, el bolchevismo soviético.
Me limito a algunas citas sacadas de artículos escritos por Cioran entre 1930 y 1936 y del libro Schimbarea la fata a României:
Sobre Mussolini y el fascismo italiano: "con el fascismo, Italia se ha propuesto convertirse en una gran potencia. Resultado: ha logrado interesar seriamente al mundo... sin el fascismo, Italia habría sido un país fracasado... el gran mérito de Mussolini es haber inventado para Italia la fuerza... el fascismo es un trauma, sin el cual Italia es un compromiso comparable a la Rumania actual" ("Vremea", 31 de mayo de 1936).
Sobre Hitler y el nacionalsocialismo: "Si hay algo que me gusta en el hitlerismo, es la cultura de lo irracional, la exaltación de la vitalidad en cuanto tal, la expansión viril de la fuerza" ("Vremea", 18 de diciembre de 1933).Y todavía: "En el mundo de hoy no existe un hombre político que me inspire una simpatía y una admiración mayor que Hitler. Hay algo de irresistible en el destino de este hombre, por lo cual todo acto de la vida adquiere significado a través de la participación simbólica en el destino histórico de una nación... La mística del Führer en Alemania está plenamente justificada..." ("Vremea", 15 de julio de 1934).
Con respecto al bolchevismo y a la Unión Soviética, Cioran escribía: "Rumania tiene mucho que aprender de Rusia: tengo la impresión de que, si no me hubiese ocupado al menos un poco de la revolución rusa y del nihilismo ruso del siglo pasado, habría caído presa de todas las desgracias de un nacionalismo inspirado por Daudet y Maurras". Y proseguía: "El hitlerismo me parece un movimiento serio por haber sabido asociar directamente a la consciencia de la misión histórica de una nación los problemas inherentes a la justicia social. En cuanto al bolchevismo, si es cierto que representa una barbarie única en el mundo, sin embargo esto es, por vía de la afirmación absoluta de la justicia social, un triunfo ético único. No se puede hacer una revolución nacional de gran calado sobre las base de las desigualdades sociales".
Todavía en 1957, dirigiéndose a Constantin Noica, un intelectual de su generación que se quedó en Rumania, Cioran recordará la época en que las "supersticiones de la democracia" nos repugnaban a ambos y volverá a evocar en estos términos el propio juicio de condena del parlamentarismo: "Vergüenza de la Especie, símbolo de una humanidad exangüe, sin pasiones ni convicciones, incapaz para el Absoluto, privada de porvenir, limitada bajo todos los aspectos" (Historia y Utopía p.13) y así sucesivamente. Por tanto, proseguirá, "los sistemas que lo querían eliminar (al parlamentarismo democrático, N.d.R.) para sustituirlo me parecían bellos sin excepción, en armonía con el movimiento de la Vida, mi Divinidad de entonces".
Las páginas de Schimbarea la fata a României dedicadas a la cuestión hebrea también repiten sustancialmente las posiciones legionarias. Traduzco algunos pasajes, advirtiendo que Cioran mismo los suprimió en la edición de 1990.
"La invasión judía en los últimos años del devenir rumano ha hecho del antisemitismo la característica esencial de nuestro nacionalismo. Ininteligible en otro lugar, por nuestra parte este hecho encuentra su legitimidad, que, sin embargo, no debe ser exagerada (...). Un organismo nacional sano siempre es puesto a prueba en la lucha contra los hebreos, especialmente cuando, éstos, con su número y su insolencia, invaden un pueblo. Pero el antisemitismo no resuelve ni los problemas nacionales ni los sociales de una estirpe. Esto representa una acción de purificación, nada más. Los vicios constitucionales de esa estirpe siguen siendo los mismos. La estrechez de miras del nacionalismo rumano se debe a su derivación del antisemitismo. Un problema periférico se convierte en fuente de movimiento y de visión".
Y más adelante dejándose arrastrar por su característico lirismo un poco alucinado: "Siempre que un pueblo toma consciencia de sí mismo, entra fatalmente en conflicto con los hebreos. El conflicto latente que siempre existe entre los hebreos y el pueblo respectivo se actualiza en un momento histórico decisivo, en un cruce esencial, para colocar a los hebreos más allá de la esfera de la nación, es más: existen momentos históricos que hacen de los hebreos de manera fatal unos traidores (...) No sintiéndose en ningún lugar en su propia casa, estos no conocen de ninguna manera la tragedia del extrañamiento. Los hebreos son el único pueblo que no se siente ligado al paisaje. No existe ángulo de la tierra que haya modelado su alma; y por esto es por lo que son siempre los mismos en cualquier país o continente. La sensibilidad cósmica les es ajena (...) en todo los hebreos son únicos; no tienen par en el mundo, doblegados como están por una maldición de la cual es responsable solamente Dios. Si fuese hebreo, me mataría al instante".
Lo que es interesante resaltar es que el antijudaísmo de Cioran está bien lejos de preconstituir una coartada que sirva para justificar la instauración de un "capitalismo nacional" liberado de la concurrencia hebrea . "¿En qué - escribe Cioran- los capitalistas rumanos son mejores que los capitalistas hebreos? La misma bestialidad en los unos y en los otros. No puedo concebir, y me niego a creer, que podremos hacer una revolución nacional que destruyera a los capitalistas hebreos y salvara a los rumanos. Una revolución nacional que quisiese salvar a los capitalistas rumanos me parecería algo horrible".
También con respecto a esto, por tanto, la posición de Cioran recuerda a la de Codreanu, quien había escrito: "Pero tampoco permitiremos que, al amparo de eslóganes nacionalistas, una clase tiránica y explotadora oprima a los trabajadores de todas las categorías, despellejándoles literalmente y pregonando continuamente: Patria (a la que no aman), Dios (en el que no creen), Iglesia (en la que nunca entran), Ejército (al que mandan a la guerra con las manos vacías). Estas son realidades que pueden constituir emblemas de fraude político en las manos de usureros inmorales".
A pesar de estas importantes convergencias con las orientaciones del legionarismo, el vitalismo de Cioran se determina en una serie de tomas de posición que parecen poco compatibles con la religiosidad característica del legionarismo mismo. Surge en realidad de las páginas de Schimbarea la fata a României, una especie de bizantinofobia que niega las raíces mismas de la espiritualidad rumana.
La contraparte de este odio por Bizancio es una verdadera y propia superstición de la "historia", entendida como dinamismo ciudadano, urbanización, industrialización total.
También bajo esta consideración, las posiciones de Cioran están más bien lejos de las de la Guardia de Hierro, la cual, si no rechazaba absolutamente la perspectiva de una industrialización a la medida de la realidad rumana, no obstante, quería mantener para el país su carácter fundamentalmente campesino. Los legionarios jamás cuestionaron el valor del campo (il sat) como célula vital del organismo comunitario nacional, mientras Cioran se sitúa declaradamente del lado de la ciudad y critica con dureza a los sustentadores del campo y de la cultura del pueblo.
"Nuestra desgracia - escribe Cioran- se debe a las condiciones de vida de los pueblos campesinos. Su ritmo lento sería una felicidad, si no estuviese la evolución rápida de los países industriales. Por un lado el pueblo, por el otro la ciudad. El entusiasmo por el pueblo es la nota común de nuestros intelectuales de siempre, y su estúpida característica. Porque, si estos intelectuales hubiesen tenido un mínimo de espíritu político, habrían entendido que el pueblo no representa en absoluto una función dinámica, más bien, constituye totalmente un obstáculo si se quiere acceder al gran poder. El pueblo es la infraestructura y la base biológica de una nación; no es sin embargo su portador y su motor. Un año de vida de una ciudad moderna es más pleno y activo que un siglo de la vida de un pueblo. Y no sólo a causa de la gran cantidad de población, sino que también del tipo de vida ciudadano, que acelera el propio ritmo gracias a su sustancia interna. Ciudad e industrialización deben ser dos obsesiones para un pueblo en ascenso".
El hecho es que Codreanu leyó Schimbarea la fata a României (el volumen le fue enviado en homenaje por el propio autor) y el 9 de marzo de 1937 escribe a Cioran una carta en la que demostraba que había apreciado la tensión que estaba en el origen de aquellas palabras, más allá de las expresiones a menudo paradójicas de su autor: "Te felicito desde la profundidad de mi corazón -le escribe Codreanu- por todo el tormento que late en tu pecho y que has manifestado de una forma así de elevada. Quieres que esta nación se sacuda de encima el hábito de pigmeo que lleva desde hace tanto tiempo y se vista con tejidos de realeza. También ésta lo quiere. Prueba de ello es el hecho de que te ha plasmado con su arcilla, para que tú lo escribas. Porque todos nosotros que escribimos o luchamos no lo hacemos por nuestra iniciativa, sino impulsados por la lava rumana del volcán que quiere irrumpir, para alzarse hacia el cielo".
Tres años después, en diciembre de 1940, en el breve periodo del gobierno nacional-legionario, fue Cioran quien conmemoró en la radio nacional rumana al Capitán de la Guardia de Hierro.
"Antes de Corneliu Codreanu - dijo Cioran en aquella transmisión- Rumania era un Sahara poblado. La existencia de aquellos que se encontraban entre aquel cielo y aquella tierra no tenía otro contenido más que la espera. Alguien tenía que llegar (...) El Capitán ha dado al rumano un sentido (...) Junto al Capitán, nadie permanecía tibio. Por el país ha pasado un nuevo escalofrío (...) A excepción de Jesús, ningún muerto ha continuado estando presente entre los vivos... de ahora en adelante, el país será guiado por un muerto, me decía un amigo en las orillas del Sena. Este muerto ha difundido un perfume de eternidad sobre nuestra miseria humana y ha restituido el cielo sobre Rumania".
Como se ve, el discurso de Cioran retoma con otras palabras aquel tema de la "reconciliación de Rumania con Dios" que tanto había impresionado a Mircea Eliade.
Ciertamente, a diferencia de Eliade, que fue miembro del cuib "Axa" y fue candidato a las elecciones de 1937 por el partido legionario "Totul pentru Tara", Ciorán no fue un militante de la Guardia de Hierro en el sentido verdadero y exacto del término, ya que nunca estuvo oficialmente inscrito al Movimiento. Sin embargo, en base a cuanto hemos visto, es indiscutible que Cioran viviese el fenómeno legionario con gran intensidad.
En su caso tiene que ver con uno de aquellos tantos intelectuales rumanos que, manteniendo también su propia autonomía de pensamiento y de acción y sin adherirse formalmente al Movimiento Legionario, no obstante se pusieron de su lado y apoyaron su acción.
Sea como sea, es evidente que en el vitalismo exasperado de Cioran, en su aspiración a la potencia, en su idea de la necesidad de una "movilización total" de las masas, en su relación vagamente "futurista" con la modernidad se manifiestan algunos de los caracteres fundamentales que hemos individuado como típicos de la revolución conservadora.
CONSTANTIN NOICA
A la variante nacionalista representada por la "joven generación" de entreguerras rumana se une también el pensamiento del filósofo Constantin Noica, que se caracteriza de manera particular por el intento de rechazar la supuesta alternativa de los conservadores y de los liberaldemócratas: los primeros - según Noica- condenan al pueblo rumano al destino oscuro y anónimo de una existencia etnográfica en los márgenes de Europa, mientras los segundos la exponen al riesgo de la homologación mundialista y de la perdida de identidad. Noica se sustrae del dilema tradición-modernidad (es decir, campo-ciudad, Oriente-Occidente, bizantinismo-latinidad, etc.) proponiendo una "Rumania actual".
En una conferencia dada en Berlín en junio de 1943, Constantin Noica decía: "Sabemos que somos lo que se dice "una cultura menor". Sabemos también que esto no significa en absoluto inferioridad cualitativa. Nuestra cultura popular, en tanto que menor, tiene realizaciones cualitativas comparables a las de las grandes culturas. Y sabemos que tenemos, en esta cultura popular, una continuidad que las grandes culturas no tienen (...) Pero es precisamente esto lo que hoy no nos satisface: que hayamos sido y seamos - por lo que hay de mejor en nosotros- gente de pueblo. No queremos ser los eternos aldeanos de la historia. Esta tensión - agravada no sólo por el hecho de que seamos conscientes, sino también por la convicción de que "ser conscientes" puede representar un signo de esterilidad- constituye el drama de la generación de hoy. Económica y política, cultural y espiritualmente, sentimos que desde un tiempo no podemos ya vivir en una Rumania patriarcal, campesina, ahistórica. No nos satisface ya la Rumania eterna: queremos una Rumania actual (...)".
Pero en este punto se presenta un dilema ante Noica: si permanecer en la eternidad equivale a seguir siendo una cultura anónima y menor, invocar el camino de la "actualidad" significa entrar en competición con las grandes culturas y ser inevitablemente atropellados.
El dilema parece insoluble; sin embargo, es un hecho que el pueblo rumano está recorriendo el tránsito de la eternidad hacia la historia.
No obstante, si entrar en la historia es inevitable, no es inevitable adherirse a los programas del modernismo liberal y democrático. Más bien, en alternativa ya sea a la opción conservadora ya sea a la liberaldemocrática, Noica indica una tercera vía, la tercera vía que, por otra parte, se encuentra implícita en las posiciones de otros intelectuales del Novecientos rumano, como, por ejemplo, el historiador Vasile Pârvan, el poeta y filósofo Lucian Blaga y, como hemos visto, el Cioran de La Transfiguración de Rumania - tres autores, por otro lado, que Noica cita expresamente para sostener su propia posición -.
El rechazo simultáneo del conservadurismo y del modernismo liberaldemocrático se acompaña, en Noica, de una crítica de la modernidad que él continúa desarrollando más allá de los términos cronológicos de la segunda guerra mundial. Es posible hacerse una idea, si no se sabe rumano, leyendo uno de los poquísimos ensayos de este filósofo que ha sido traducido al italiano: Le Sei malattie dello spirito contemporáneo (Las seis enfermedades del espíritu contemporáneo), un libro publicado en 1978 (en plena época Ceaucescu) en el cual se examinan los desequilibrios del ser ("enfermedades ónticas") que se reflejan en los hombres, en los pueblos y completamente en los dioses.
Entre tales enfermedades, dos son particularmente significativas en relación al discurso sobre la modernidad y a las líneas de pensamiento de la revolución conservadora: la "acatolia" (rechazo de lo universal, katholou) y la "atodetia" (rechazo de lo individual, tode ti). La "acatolia", explica Noica, es "la enfermedad del esclavo humano que ha olvidado todo patrón, comprendido el interior", es la enfermedad que ha comenzado a afligir a Europa desde la edad de las Luces y, mediante los anglosajones, "ha conquistado el mundo occidental y aquella parte del planeta Tierra que está bajo su influencia".
Si se me permite una observación, son conceptos que recuerdan los expresados por Drieu La Rochelle en su Diario bajo la fecha del 2 de septiembre de 1943: "En ausencia del fascismo [...] sólo el comunismo puede poner al Hombre contra la pared obligándole a admitir de nuevo, como no sucedía desde la Edad Media, que tiene unos Señores. Stalin, más que Hitler, es la expresión de la ley suprema".
Volviendo a Noica, la otra enfermedad que él llama "atodetia" consiste a su vez en la subordinación de la persona a lo que el mismo Noica ha llamado "la tiranía de los poderes anónimos": Historia, Sociedad, Ciencia, etc. supersticiosamente entendidos como otras tantas divinidades del mundo moderno.
Refiriéndose a Spengler, Noica ve en la "acatolia" una enfermedad típica de la Zivilisation, y en la "atodetia" la enfermedad de la Kultur.
En cuanto a la "acatolia" democrática, ésta se manifiesta de un modo atomizado y dominado por el ansia de tener, donde todo tiene como fin supremo el incremento del bienestar material. Esta Zivilisation en que se expresa el homo democraticus es caracterizada de manera despiadada por Noica en otro ensayo traducido al italiano, Pregate per il fratello Alessandro ( Rogad por el hermano Alessandro). Hago referencia sólo a alguna línea: "Dejadme en paz, tú divinidad, vosotras doctrinas filosóficas, vosotras iglesia o tradiciones. Sé mejor que vosotras lo que necesito. Del setecientos hasta hoy, el individuo ha conquistado derechos como nunca había tenido en la historia. Los totalitarismos que sobreviven se avergüenzan de la audacia que han tenido, durante un momento, con respecto al individuo, no sólo de oprimirlo directamente, sino también de transformarlo en objeto, como se habían propuesto. (...) El hermano YO ha vencido; (...) El individuo ha logrado ser y es todavía (hasta el encuentro con los asiáticos , privados del sentido de la individualidad) aquel por el cual se hace todo. (...) Y he aquí que, al final, los hombres no se sienten felices (...) Rogad por el hombre moderno que vive en el bienestar... Él tiene, en su sociedad de consumo, algo de la psicología de la mujer que se dedica a la vida mundana: "No me gusta este champagne, haz algo para distraerme..." (...) Este individuo cercado - para quien la exhortación deífica de conocerse a sí mismo tenía sólo una sombra de sentido- ha vencido la partida. El pequeño imbécil está al volante de su coche y se dirige, después del aburrimiento de algunos días de trabajo, hacia el aburrimiento de un week-end. Rogad por él".
Este pequeño imbécil es el prototipo de la humanidad democrática que "es ya una masa informe", como dice el mismo Noica en De dignitate Europae, un libro publicado en 1988 (un año después de su muerte y un año antes de la caída de Ceaucescu). Y esta masa informe está para "hundirse en la zoología", porque no se puede pensar en una suerte distinta para "un mundo que no tiene nada de santo en sí, sino que deja a todo el mundo en paz", un mundo privado de todo verdadero vínculo interior, en el cual, dice todavía Noica, "el hombre se aleja respetuosamente del hombre", así que "bye-bye podría ser quizás su nombre más adecuado".
La sociedad democrática es ,en realidad, una "sociedad del bye-bye", en el sentido de que la supeditación de la técnica a la finalidad consumista provoca un aumento continuo de las distancias entre hombre y hombre, entre el hombre y el mundo. Más que comunicarse entre ellos, los homines democráticos se relacionan con los instrumentos de la presunta comunicación (el periódico, la radio, la televisión, etc.); la misma velocidad, observa Noica, "no tiende puentes, sino que arranca raíces". El aislamiento, por tanto, no ha sido nunca tan grande como en la "aldea global".
Si la democracia occidental es fruto de una enfermedad del espíritu contemporáneo (la "acatolia"), el totalitarismo, lo hemos mencionado, es fruto de otra enfermedad (la "atodetia").
Según Noica, sin embargo, no existe, entre el mal democrático y el mal totalitario, una equivalencia que permita situarlos sobre el mismo plano: cuando menos, se tiene en cuenta la diversidad de los orígenes, siendo el primero una afección de la Zivilisation, el segundo una afección de la Kultur.
Por otra parte, argumenta Noica, sobre el plano de los efectos prácticos el totalitarismo (también en su variante comunista) es menos pernicioso que la democracia liberal; más bien, aquel, posee, independientemente de su voluntad y de sus proyectos, la virtud de la objetividad. En primer lugar, entre el conformismo democrático y la regimentación totalitaria existe una diferencia apreciable, que se resuelve a favor del totalitarismo, porque en éste el control y el dominio son practicados de manera declarada , sin fingimientos y sin demasiada hipocresía.
Pero hay más. Entre los años setenta y ochenta Noica anotaba en su diario la reflexión de que en el comunismo "lo que es esencial para el hombre" sobrevive. "Antes, para el hombre era fácil: se definía mediante el tener. Ahora, debe definirse mediante el ser". Es decir, el totalitarismo comunista habría situado a muchos hombres ante sus propias responsabilidades, ofreciéndoles, paradójicamente, la posibilidad de una existencia más auténtica.
Siempre en relación a la comparación entre democracia occidental y "socialismo real", hay otra consideración de Noica a la que merece la pena referirse: aquella según la cual el aspecto internacionalista es, con mucho, más acentuado en el Oeste que en el Este. Es cierto que la teoría marxista-leninista se ha expresado a través de frases retóricas del tipo "Proletarios de todos los países, uníos", pero la realidad del "vagabundeo planetario" (otra típica expresión de Noica) es indiscutiblemente una condición existencial característica del occidente democrático, no de los países del socialismo real.
Sea como sea, la matriz de todo cosmopolitismo e internacionalismo que se han manifestado en el novecientos es el "universal genérico" al que Noica contrapone una filosofía de la raigambre tradicional y de la identidad comunitaria.
Una réplica esta, que no podía no dejar pasmada a la inteligencia neoiluminista de la Europa occidental, la cual ha comenzado hace algunos años a someter a Noica a un proceso póstumo (como, por otra parte, se ha hecho con Eliade y con Cioran), acusándolo de haber cedido a la "tentación fascista" cuando se adhirió a la Guardia de Hierro y de haber proseguido su propia cruzada antidemocrática colaborando "objetivamente" con el régimen nacionalcomunista de Caucescu.
CONCLUSIONES
En resumidas cuentas, parece legítimo concluir que la categoría de "Revolución Conservadora" puede ser extendida también a Rumania y al Movimiento legionario en particular.
Desde el punto de vista cronológico, sin embargo, mientras en el área austro-alemana los límites de la Konservative Revolution son 1918 y 1932, (ya que el ascenso al poder del NSDAP señala, al mismo tiempo, la coronación y el final de la Konservative Revolution), en Rumania, en su lugar, el fenómeno revolucionario-conservador llega hasta los años de la segunda guerra mundial.
No sólo: algunos exponentes de la revolución conservadora rumana , después de haberse puesto de lado del Movimiento Legionario , prosiguen su actividad en lo años que siguen a la segunda guerra mundial, algunos en el exilio y otros en la patria. Eliade publica la edición francesa de El Mito del Eterno Retorno en 1949, mientras Constantin Noica lleva a cabo una intensa actividad en la patria en el periodo nacionalcomunista - es decir, de 1965 a 1987 (año de su muerte)- primero en una institución oficial como el Centro de Lógica de la Academia Rumana y después en el refugio de los Cárpatos de Paltinis, que se convierte en el destino ininterrumpido de numerosos jóvenes y, si queremos citar a Cioran, en "el centro espiritual de Rumania".
¿Podemos decir que alguien ha recogido la herencia que legaron? Quien viva, lo verá.
Durante la crisis diplomática y militar con Teherán, el presidente Donald Trump amenazó con borrar a Irán de la faz de la tierra. Las amenazas se materializaron en varias declaraciones públicas: el 31 de marzo, Trump afirmó que Estados Unidos estaba «aniquilando» a la República Islámica; el 1 de abril escribió que Estados Unidos bombardearía a Irán «hasta reducirlo a polvo o devolverlo a la Edad de Piedra»; el 6 de abril lanzó un ultimátum declarando: «una civilización entera morirá esta noche, para no volver jamás» y precisó que en Irán no quedaría en pie ni un puente ni una central eléctrica. El 12 de abril, en una entrevista con Fox News, Trump declaró que no se arrepentía de tales afirmaciones, argumentando que sus palabras habían llevado a Teherán a negociar.
Descartar el comportamiento de Trump achacándolo a la desorientación, la frustración y la exasperación o diagnosticándole una enfermedad mental, sería trivial y simplista. Es más verosímil que el presidente estadounidense haya expresado sin reservas y sin inhibiciones esa arrogancia prepotente que caracteriza la relación de Estados Unidos con el mundo desde antes de su nacimiento como entidad independiente, ocurrido hace doscientos cincuenta años. De hecho, los puritanos que llegaron al continente americano se consideraban el nuevo «pueblo elegido» que huía del Egipto faraónico, es decir, de la Europa idólatra y depravada y, por lo tanto, estaban animados por un sentimiento fanático de superioridad moral. No es de extrañar, por lo tanto, que los colonizadores de América del Norte se consideraran en posesión de una legitimidad divina que los autorizaba a destruir y exterminar, según el paradigma del Antiguo Testamento, a las poblaciones que constituían un obstáculo para su conquista de la «tierra prometida». Los primeros en pagar las consecuencias de esta convicción «supremacista» fueron los pueblos de América del Norte, víctimas de un exterminio que comenzó entre la primera y la segunda década del siglo XVII y continuó hasta 1890, año en que fueron masacrados los lakota en Dakota del Sur.
El llamado «excepcionalismo estadounidense» (American exceptionalism), la doctrina que considera a los Estados Unidos de América cualitativamente superiores a cualquier otra nación, encontró su expresión en la famosa imagen —de origen evangélico— de la «ciudad sobre una colina» (City upon a Hill) [1], evocada por el teólogo John Winthrop (1588-1649), primer gobernador de la colonia de la Bahía de Massachusetts, en el sermón A Model of Christian Charity: «Seremos como una ciudad sobre una colina —dijo Winthrop— y los ojos del mundo estarán fijos en nosotros, de modo que, si nos relacionamos genuinamente con nuestro Dios en la tarea a la que nos hemos comprometido, seremos una historia y un ejemplo perfecto para todo el mundo. Si nos comportamos falsamente y hacemos que Él nos quite la ayuda que ahora nos da, seremos el hazmerreír de todo el mundo» [2]. El mismo concepto fue retomado en 1635 por el pastor anglicano Peter Bulkeley (1583-1659): «Seremos como una ciudad en la colina, a la vista de toda la tierra. Los ojos del mundo están puestos en nosotros, porque profesamos ser un pueblo que ha hecho un pacto con Dios» [3]. Todos los demás pueblos deberían aprender de este pueblo elegido; de lo contrario, seguirían siendo esclavos del Anticristo y de la Bestia apocalíptica y estarían condenados por toda la eternidad. Los mismos motivos apocalípticos y mesiánicos resuenan en las declaraciones de Edward Johnson (1599?-1672), compañero de viaje de Winthrop: «Cristo crea una Nueva Inglaterra puritana, poblada por aquellos “que no habían adorado a la Bestia ni a su imagen”» [4].
En las décadas de 1730 y 1740 Nueva Inglaterra se vio sacudida por el Gran Despertar (Great Awakening), una ola milenarista que había tenido su origen en el valle de Connecticut a partir de los encendidos sermones del pastor Jonathan Edwards (1703-1758). Este anunciaba la llegada inminente de un milenio en el que en Nueva Inglaterra tomaría forma una nación «hermosa como Jerusalén y terrible como un ejército» [5]; las expectativas milenaristas se difundieron aún más durante la llamada «guerra franco-india» [6], cuando se desarrolló un espíritu de cruzada contra los franceses «papistas». Uno de los principales predicadores del nuevo milenio, Joseph Bellamy (1719-1790), publicó en 1758 dos sermones que preveían la decadencia gradual de las fuerzas anticristianas arraigadas en Europa, «hasta que Babilonia se hunda como una piedra de molino en el mar (…) Y una vez que Satanás haya sido vencido, y todas las fuerzas de la oscuridad expulsadas del campo y confinadas en el abismo sin fondo, ustedes [colonos de América del Norte, nota del editor] reinarán con Cristo mil años, reinarán en paz, mientras la verdad y la justicia triunfarán en toda la tierra» [7].
En cuanto al tema del «Gran Despertar», es interesante señalar que hace algunos años resurgió como la idea central «antiglobalista» opuesta al proyecto del «Gran Reinicio» (The Great Reset), encontrando terreno fértil entre la facción pro-Trump no solo de los Estados Unidos [8]. En una entrevista del 1 de enero de 2021, el agitador «soberanista» Steve Bannon le preguntó al arzobispo católico Carlo Maria Viganò, ex nuncio apostólico en EE. UU.: «¿Qué pueden hacer concretamente los hijos de la Luz del Gran Despertar para socavar la alianza impía [del llamado “Deep State”] con este brutal régimen comunista [chino]? (…) esta es una batalla trascendental entre los hijos de la Luz y los hijos de las Tinieblas (…)» [9].
En la época del nacimiento de los Estados Unidos de América, el tema mesiánico de la «Nación redentora» y su misión milenaria impregnó profundamente también la cultura «laica». El coronel David Humphreys (1752-1818), ayudante de campo de George Washington (1732-1799) y luego su secretario de Estado, escribió en el prólogo del poema On the Future Glory of the United States: «América, tras permanecer oculta durante muchos años al resto del mundo, fue probablemente descubierta, cuando los tiempos maduraron, para convertirse en el escenario en el que revelar los más grandiosos designios de la Providencia, en sus dones a la raza humana» [10].
El sucesor de George Washington, John Adams (1797-1801), ve en los Estados Unidos de América «una República pura y virtuosa que tiene el destino de gobernar el mundo e introducir en él la perfección del hombre» [11], de modo que el objetivo de la política estadounidense consiste «sobre todo en lograr que el mundo entero se impregne por completo de la idea de que la sociedad estadounidense representa la sociedad perfecta y que los descendientes de los primeros puritanos son los elegidos de Dios»[12]. En esta teología puritana, según la cual Dios privilegia sobre todo a los colonizadores de América del Norte, se inspira la exhortación de Thomas Jefferson (1743-1826). El tercer presidente de los Estados Unidos exhorta a sus compatriotas a reconocer y adorar a esa «Providencia superior» que, al convertirlos en «dueños de una tierra elegida», los ha separado de «países sensibles a la fuerza e ignorantes del derecho», en particular de la Europa corrupta y pagana. «Iluminados por una religión misericordiosa profesada y practicada bajo diversas formas», los nuevos dueños de Norteamérica son «de ánimo demasiado elevado para adaptarse a la degradación del resto de la humanidad» [13].
Aún más explícitas son las palabras con las que, el 4 de julio de 1837, John Quincy Adams (1767-1848), sexto presidente de los Estados Unidos, esboza una grotesca falsificación del pensamiento teocrático: «¿No está el nacimiento de una nación, en la cadena de los acontecimientos humanos, indisolublemente ligado al del Salvador? (…) ¿No organizó la Declaración de Independencia, en primer lugar, el contrato social sobre la base de la misión del Redentor en la tierra? ¿No colocó la primera piedra angular del gobierno humano sobre los primeros preceptos del cristianismo y dio al mundo la primera garantía irrevocable del cumplimiento de las profecías anunciadas directamente desde el Cielo al nacer el Salvador y predichas por los más grandes profetas judíos seiscientos años antes?» [14].
Ya había madurado el momento en que se proclamaría el dogma estadounidense del «destino manifiesto»: reivindicando para el nuevo pueblo elegido por Dios el papel que le había sido confiado por un mandato divino no mejor precisado, el periodista y diplomático John L. O’Sullivan (1813-1895) acuñó en 1845 la expresión «manifest destiny», que sugería que los Estados Unidos estaban investidos del derecho a «expandirse y apoderarse de todo el continente que la Providencia les había dado para llevar a cabo el gran experimento de libertad y autogobierno federal» [15].
El principio del «destino manifiesto», enunciado para justificar la anexión de la mitad del territorio mexicano, tuvo efectos devastadores y letales para las poblaciones nativas. El avance de los colonos hacia el «Lejano Oeste» condujo al desplazamiento forzoso de entre 46 000 y 60 000 indígenas de sus tierras ancestrales. El 28 de mayo de 1830, el séptimo presidente de los Estados Unidos de América, Andrew Jackson (1767-1845), promulgó la Ley de Reubicación de los Indios (Indian Removal Act), que preveía la deportación de las tribus nativas hacia los territorios al oeste del Misisipi. Le siguieron décadas de conflictos, conocidos como «guerras indias», que a menudo terminaron con la masacre de las poblaciones indígenas, diezmadas también por la propagación intencional y planificada de enfermedades que les eran desconocidas, como la viruela. Además, se adoptaron medidas de asimilación forzada con el propósito específico de destruir las culturas tradicionales. Al final, los sobrevivientes fueron confinados en reservas, áreas a menudo marginales y alejadas de sus tierras ancestrales, lo que tuvo un efecto duradero en sus condiciones socioeconómicas y culturales.
Fue Theodore Roosevelt (1858-1919) quien condujo a los Estados Unidos hacia «el Destino Manifiesto, que transformaría un país de vaqueros, advenedizos y campesinos en la gran nación del siglo XX» [16]. El impulso mesiánico, unido al expansionismo territorial, introduciría en las relaciones internacionales una conducta típicamente estadounidense, «la luego famosa Big Brother Policy, conocida como imperialismo-intervencionismo, en la que cada movimiento imperialista o intervención militar se justificaba con la retórica del deber, del derecho internacional y del respeto y la devoción a nobles principios morales: una mezcla original de idealismo y realismo» [17].
Invocado posteriormente por varios presidentes estadounidenses (entre ellos John Kennedy, Ronald Reagan y George Bush Jr.), el «destino manifiesto» también fue mencionado por Donald Trump el 20 de enero de 2025, en su discurso de toma de posesión como 47.º presidente de los Estados Unidos. Relacionando la histórica idea de la misión civilizadora con la exploración espacial, Trump declaró: «Estados Unidos se considerará una vez más una nación en crecimiento, que aumentará nuestra riqueza, expandirá nuestro territorio, construirá nuestras ciudades, elevará el nivel de nuestras expectativas y llevará nuestra bandera hacia nuevos y maravillosos horizontes. Y perseguiremos nuestro destino manifiesto (manifest destiny) en las estrellas, enviando astronautas estadounidenses a plantar la bandera de barras y estrellas en el planeta Marte» [18].
En cuanto a la conformidad del trumpismo con la clásica arrogancia estadounidense, una validación autorizada de lo que escribimos al principio nos llega de un artículo publicado en el «New York Times» firmado por el periodista norteamericano David Brooks.
«Trump —se lee en él— es la culminación de lo que Estados Unidos siempre ha sido: una nación autorizada por sus propios mitos sobre el excepcionalismo a hacer lo que quiera. Trump no surgió de la nada. Sus dos victorias son el resultado de las decisiones tomadas por los estadounidenses y por los líderes que han elegido. (…) A lo largo de su presidencia, Trump ha revelado una enfermedad más antigua: la fe inquebrantable de Estados Unidos en su capacidad para moldear el mundo a su antojo, indiferente a lo que otros puedan querer y convencida de que su plan es el correcto. Es una convicción que hunde sus raíces en nuestra historia: desde los Padres Peregrinos que creían ser el pueblo elegido, pasando por la doctrina Monroe que declaraba a Estados Unidos fuera del juego de las potencias europeas, hasta la misión de difundir la democracia en el mundo. Trump no inventó nada. Solo quitó las máscaras».
Y en cuanto a la agresión contra Irán: «Los misiles que caen sobre Teherán son fruto de una presunción: la de creer que Estados Unidos puede prescindir de escuchar al resto del mundo. La de pensar que la fuerza puede sustituir a la diplomacia. La de considerar que sus propios valores son los únicos valores posibles».
«Trump es el producto de esta arrogancia», concluye Brooks. «Pero también sus adversarios, aquellos que lo combaten en nombre de los valores democráticos, comparten a menudo la misma presunción. Creen que Estados Unidos tiene el derecho de dictar la línea, que sus valores son universales, que quien no los acepta está del lado del mal. Es una ilusión y la ilusión se está derrumbando» [19].
Notas:
[1] La imagen se inspira en un pasaje del Sermón de la Montaña: «Vosotros sois la luz del mundo; no puede permanecer oculta una ciudad situada en lo alto de una montaña (…) Así resplandezca vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mateo, 5, 14-16).
[2] Robert C. Winthrop, Life and Letters of John Winthrop, From His Embarkation for New England in 1630, With the Charter and Company of the Massachusetts Bay, to His Death in 1649, vol. II, Ticknor and Fields, Boston 1867, p. 295.
[3] Peter Bulkeley, The Gospel-Covenant or the Covenant of Grace opened, Benjamin Allen, London 1651, p. 431.
[4] Edward Johnson, Wonder-working Providence of Sion’s Saviour in New England 1628-1651, London 1654; ed. J.F. Jameson, New York 1952, p. 1. La cita proviene del Apocalipsis de Juan, 20, 4.
[5] Sacvan Bercovitch, America puritana, Editori Riuniti, Roma 1992, p. 162.
[6] El término «Guerra Franco-Indígena», utilizado por la historiografía anglosajona, se refiere al conflicto librado contra Gran Bretaña por los franceses y las tribus indígenas aliadas con ellos. Se trató, en esencia, del frente norteamericano de la Guerra de los Siete Años.
[7] Alan Heimert, The Great Awakening, Bobbs-Merrill, Indianapolis – New York 1967, pp. 620 e 633.
[8] Véase por ejemplo Alexander Dugin, The Great Awakening Vs the Great Reset, Arktos Media Limited, 2021.
[9] Entrevista a “War Room”, transcrita el 4 de enero del 2021 su www.lifesitenews.com
[10] Ernest L. Tuveson, Redeemer Nation. The Idea of America’s Millennial Role, Chicago and London 1974, p. 564.
[11] Cit. en: Alain de Benoist, L’impero del “Bene”. Riflessioni sull’America d’oggi, Settimo Sigillo, Roma 2004, p. 15.
[12] A. de Benoist, op. cit., p. 16.
[13] Thomas Jefferson, en Antologia degli scritti politici di Thomas Jefferson, il Mulino, Bologna 1961, p. 77.
[14] S. Bercovitch, op. cit., p. 204.
[15] John L. O’Sullivan, “New York News”, 27 dicembre 1845.
[16] Oreste Foppiani, La nascita dell’imperialismo americano (1890-1898), Settimo Sigillo, Roma 1998, p. 41.
[17] O. Foppiani, op. cit., ibidem.
[18] “The United States will once again consider itself a growing nation — one that increases our wealth, expands our territory, builds our cities, raises our expectations, and carries our flag into new and beautiful horizons. And we will pursue our manifest destiny into the stars, launching American astronauts to plant the Stars and Stripes on the planet Mars. (Applause.)” (The White House, The Inaugural Address, January 20, 2025 https://www.whitehouse.gov).
[19] Dario Rivolta, La libertà di espressione negli USA, 7 aprile 2026, https://www.italiachiamaitalia.it/
Sobre el movimiento tradicionalista-revolucionario europeo y su cercanía con la República Islámica de Irán
Por Voxnr
Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera
En 1970 y 1980, una facción de la extrema derecha francesa e italiana desarrolló una ideología original: el «tradicionalismo-revolucionario». Su principal órgano de expresión en Francia fue la revista Totalité, fundada en 1977.
Este movimiento se distingue del neofascismo legalista (el MSI en Italia). Se inspira en Julius Evola, Jean Thiriart y otras referencias doctrinales para forjar una síntesis entre tradición, revolución y… tercermundismo.
Figura central: el italiano Claudio Mutti, intelectual políglota (francés, inglés, alemán, latín, griego, rumano, húngaro, árabe coránico). Ya en 1978, se convierte al islam. Ve en el islam no una religión entre otras, sino la tradición «completa».
Para Mutti, el islam conserva lo que Occidente ha perdido: la coexistencia de lo exotérico (zâhir) y lo esotérico (bâtin), el rechazo de toda separación entre lo espiritual y lo temporal —una tradición «completa y no amputada».
Primer artículo de Mutti en Totalité: trata sobre Federico II de Hohenstaufen (1194-1250), figura tutelar tanto de los islamófilos como de los «paganos» evolianos —un puente retórico entre la derecha radical y el mundo musulmán.
El número más importante de Totalité: un «número especial sobre el Islam y Europa», publicado unos meses después de la revolución islámica iraní de 1979. Un caso casi único en la prensa francesa: un apoyo total al nuevo Irán.
Este número recoge un ensayo de Antonio Medrano, la conferencia de la que se extrae: pronunciada «en homenaje a Hajj Amin al-Husseini, Gran Muftí de Jerusalén».
La asociación Europa-Islam, fundada por Mutti, difunde un cartel en Italia (feb.-marzo de 1979) proclamando la solidaridad de las «vanguardias de la liberación europea» con el pueblo iraní, llamando a «combatir en Europa a ese enemigo que el Islam ha vencido en Teherán».
En el lado francés, un colaborador de Totalité ensalza la «radicalidad antisionista de los nuevos dirigentes iraníes». El artículo de Mutti desarrolla la idea de que Europa deberá encontrar su fuerza en la solidaridad con el islam —sin apoyo occidental, pero también sin sectarismo—.
La lógica geopolítica es coherente: tanto Mutti como Thiriart ven en los movimientos de liberación del Tercer Mundo —palestinos, iraníes, africanos— a los aliados naturales de una Europa que rechaza el imperialismo estadounidense-sionista. Es la «Cuadricontinental».
Hace nueve años, a principios de 2017, cuando Donald Trump asumió su primer mandato presidencial, la gran mayoría de los analistas de relaciones internacionales estaban convencidos que el nuevo presidente estadounidense adoptaría una política aislacionista, acorde a la campaña electoral inspirada en la retórica nacionalista resumida en el lema “América Primero”.
La perspectiva del aislacionismo estadounidense generó aprensión entre los atlantistas, que ya comenzaban a temer que la potencia hegemónica del Occidente abandonara a Europa a su suerte, dejándola como botín del temido expansionismo ruso.
La misma perspectiva inspiró a otros observadores incautos la ilusión de que Estados Unidos renunciaría espontáneamente a su dominio sobre Europa, restaurando la libertad del país para decidir su propio destino.
Otros, inducidos por quimeras ideológicas, se convirtieron en entusiastas abanderados de la “revolución de Trump”[1], vislumbrando una América “profunda” en lucha contra el “deep state”, una alternativa al globalismo de corte liberal y justificando el colaboracionismo occidentalista con la adhesión a un imaginario frente conservador (o incluso “tradicionalista”) liderado por la Casa Blanca. Uno de los teóricos más activos de esta Internacional conservadora, tras haber calificado durante años a Estados Unidos de “enemigo absoluto” e incluso de “enemigo metafísico” (sic), llegó al punto de augurarle al presidente Trump “cuatro años más” de presidencia, precisamente en el mismo día en que éste se atribuyó el asesinato traicionero del general iraní Qasem Soleimani[2].
El inicio del mandato presidencial de Donald Trump fue comentado por “Eurasia” con un titular decisivo y a contracorriente: La América no se aislará.[3] Dada la naturaleza expansionista de Estados Unidos, esa previsión no podía dejar de encontrar cierto eco en la acción del nuevo presidente, como lo confirmaron puntualmente las medidas de política exterior más significativas de la primera administración de Trump.
En mayo de 2017, Donald Trump se convirtió en el primer presidente estadounidense en visitar el llamado “Muro de los Lamentos”. Reafirmando el “vínculo indisoluble” entre Estados Unidos y el Estado judío, el nuevo presidente, además de reconocer la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, anunció que trasladaría la embajada estadounidense de Tel Aviv a Jerusalén, cumpliendo así una jugada que representaba un reconocimiento unilateral de la Ciudad como capital de la entidad sionista. En su reunión con Netanyahu rechazó la hipótesis de una “solución” de dos estados y se declaró a favor de la expansión de los asentamientos judíos en Cisjordania. Finalmente, anunció que su yerno, el judío sionista Jared Kushner, dirigirá las negociaciones para un acuerdo de paz con los palestinos.
Un par de días antes, Trump había viajado a Arabia Saudita para fortalecer la alianza entre Washington y Riad, en un esfuerzo conjunto contra la República Islámica de Irán y sus aliados, empezando por Siria, donde estadounidenses y saudíes sostuvieron con armas y dinero a los “rebeldes moderados” y a las bandas terroristas.[4] El 8 de mayo de 2018, a petición de Israel, el gobierno estadounidense anunció su retirada unilateral del Acuerdo Nuclear Integral Conjunto (PAIC), reintroduciendo sanciones económicas contra la República Islámica para obligarla a retirar su apoyo al gobierno de Damasco, a Hezbolá y a la oposición yemení.
En su primer año de mandato, el 6 de julio de 2017, Trump lanzó en Varsovia la Iniciativa de los Tres Mares, que reunió a doce países de la Europa Central, Báltica y Balcánica, cuyo objetivo fue frenar las exportaciones de gas ruso a Europa para fomentar el envío de gas natural licuado desde Estados Unidos. La macroregión de los tres mares (Báltico, Mar Negro, Adriático) tenía como propósito romper la Unión Europea y, tarde o temprano incorporar a Ucrania, para reforzar un cordón sanitario atlantista a lo largo de la frontera occidental de la Federación Rusa. [5]
En cuanto a Ucrania, en 2017, Trump reforzó el apoyo militar a Kiev al autorizar la venta de 210 misiles antitanque Javelin. (La ayuda militar estadounidense a Ucrania se suspenderá el 4 de marzo de 2025, tras un conflicto entre Trump y Zelenski; sin embargo, una semana después, tras una reunión oficial entre ambas partes en Arabia Saudí, se reanudará de inmediato la ayuda militar y el intercambio de información reservada. El Kremlin calificó a este evento de “sobrepasar los límites”.
En cuanto a China, Trump abandonó el principio diplomático que reconoce a Pekín como su único gobierno legítimo; esto ocurrió en 2017, con una llamada telefónica de Trump a la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen. Además, en 2019, impuso aranceles del 25 % a productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares, en respuesta a un déficit comercial entre Estados Unidos y China que superó los 350.000 millones de dólares en 2018. Trump acusó a la República Popular de espionaje, robo de patentes y manipulación del yuan. En concreto, acusó a la empresa tecnológica Huawei, activa en los sectores de las tecnologías de la información y las telecomunicaciones, además presionó a los aliados de EE. UU. para que la excluyeran de sus mercados nacionales. Culpó a China por la propagación mundial del COVID-19, señalándola como responsable de la crisis sanitaria mundial.
Los atentados en Nigeria
En noviembre de 2025, la Casa Blanca publicó un documento titulado Estrategia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos de América, que el presidente Donald Trump describió como “una hoja de ruta para garantizar que Estados Unidos siga siendo la nación más grande y exitosa de la historia humana y la patria de la libertad sobre la Tierra [the greatest and most successful in human history, and the home of freedom on earth]”. Las directrices expuestas en el documento (ampliamente analizadas y comentadas en este número de “Eurasia”) han dado una puntual y temprana concordancia con las acciones más significativas de la segunda administración de Trump.
En la noche del 25 al 26 de diciembre de 2025, la Fuerza Aérea estadounidense bombardeó dos campamentos militares en el estado nigeriano de Sokoto, en la frontera con Níger; se habría tratado de bases utilizadas por combatientes del ISIS, en colaboración con afiliados locales (conocidos como “Lakurawa”) para llevar a cabo ataques a gran escala en Nigeria. La operación, llevada a cabo por el Comando Africano de Estados Unidos (AFRICOM), con el apoyo de drones de combate MQ-9 Reaper y el lanzamiento de una decena de misiles de crucero Tomahawk desde un buque atracado en el Golfo de Guinea, causó la muerte de aproximadamente doscientos Lakurawa y gran parte del ganado de la zona. Cuatro ojivas sin detonar cayeron sobre dos o tres zonas residenciales, destruyendo algunas estructuras y causando daños a terrenos agrícolas.
Trump calificó el ataque aéreo como un “regalo de Navidad” para el “terrorismo islámico”, asesino de cristianos. “Bajo mi liderazgo” – escribió en Truth Social -, nuestro País no permitirá al terrorismo islámico radical prosperar. Que Dios bendiga a nuestro ejército y les deseo una Feliz Navidad a todos, incluidos los terroristas muertos, que serán muchos más si continúa su masacre de cristianos. (…) Les advertí a estos terroristas que, si no detenían la masacre de cristianos, conocerán el infierno. El Departamento de Guerra ha ejecutado numerosos ataques perfectos, como solo Estados Unidos puede hacerlo”.
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, confirmó que la operación se planeó para poner fin a la masacre de cristianos, pero el gobierno nigeriano, encabezado por el presidente Bola Ahmed Tinubu, objetó que la imagen de Nigeria como un país religiosamente intolerante no corresponde a la realidad y que los actos criminales perpetrados en el noreste del país han causado víctimas tanto entre cristianos como musulmanes. El ministro de Asuntos Exteriores, Yusuf Tuggar, también negó categóricamente que los ataques aéreos estadounidenses tuvieran como objetivo proteger una religión en particular, confirmando que la violencia de los sectarios afecta a ciudadanos de todas las confesiones.
Considerando que Nigeria es el principal productor de petróleo de África (actualmente produce 1.300.000 barriles diarios) y que la República Popular China compra una proporción cada vez mayor del crudo nigeriano, a menudo en combinación con acuerdos de inversión e infraestructura, se puede encontrar una explicación menos idealista para la intervención estadounidense. Cabe señalar también que Nigeria, tras cancelar una deuda de 3.400 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional, propuso utilizar su propia moneda, la Naira, para el comercio de petróleo y así reducir su dependencia del dólar estadounidense; esto está en consonancia con la estrategia de desdolarización de los BRICS.
El ataque a Venezuela
El 2 de enero de 2026, Trump ordenó el secuestro del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. La operación, denominada Absolute Resolve, tuvo lugar la noche del 2 al 3 de enero: más de 150 aeronaves, entre las cuales: los F-22 Raptors, F-35 Lightning II, B-1 Lancers y drones stealth RQ-170 Sentinel, atacaron bases militares y antenas en el norte de Venezuela, paralizando sus defensas. Operadores de la Delta Force, con el apoyo de la CIA y el FBI, aterrizaron en helicópteros en Caracas y allanaron el complejo residencial, ingresando a la habitación del presidente. Fue esposado y subido a un helicóptero Apache, mientras que su esposa fue brutalmente golpeada en el rostro; posteriormente, ambos fueron transportados frente a las costas de Venezuela, donde los esperaba el buque anfibio USS Iwo Jima. El avión en el que fueron trasladados aterrizó en la Stewart Air National Guard Base, en el estado de Nueva York; trasladados en helicóptero al Westside Heliport de Manhattan, la pareja permaneció recluida en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, una prisión federal de máxima seguridad.
La incursión estadounidense, que causó la muerte de alrededor de ochenta personas entre militares y civiles, fue presentada por Trump como una operación policial internacional en ejecución de una orden judicial basada en cargos de narcotráfico y corrupción, cargos formalizados en 2020 por el Departamento de Justicia de EE. UU. y, posteriormente, revelados como infundados. Expertos y organizaciones internacionales han rechazado la justificación de Trump, enfatizando que un jefe de Estado goza de inmunidad funcional, que el derecho internacional prohíbe el uso de la fuerza sin autorización de la ONU o en defensa propia, y que la operación estadounidense viola el Artículo 2, párrafo 4 de la Carta de la ONU.
De hecho, el secuestro ordenado por Trump estuvo motivado por el interés estratégico de EE. UU. en las reservas petroleras venezolanas. El propio presidente declaró que la captura de Nicolás Maduro permitirá a Estados Unidos gestionar las reservas petroleras de Venezuela (estimadas en 300 mil millones de barriles); incluso, convocó a representantes de compañías petroleras a la Casa Blanca, anunciando que el gobierno estadounidense decidirá qué compañías podrán operar en Venezuela y garantizará su seguridad en el país latinoamericano. El presidente también firmó una orden ejecutiva para retener los ingresos de la venta de petróleo venezolano en el Departamento del Tesoro estadounidense, afirmando que dichos ingresos se utilizarán para promover los intereses estratégicos de Estados Unidos.
Sometida a un control estratégico, económico y político que impone límites decisivos a su soberanía, Venezuela ha entrado en la órbita de la influencia estadounidense. Así, el primer cargamento de crudo venezolano se envió a Israel, a pesar de que las relaciones diplomáticas entre Caracas y Tel Aviv se habían roto en 2009.
La mira sobre Groenlandia
Tras la agresión contra Venezuela, la “estrategia de seguridad nacional” de Estados Unidos contempla la apropiación de un territorio perteneciente a un estado europeo: Groenlandia. Donald Trump ha reiterado el interés estadounidense por la isla más grande del mundo, argumentando que Norteamérica la necesita por razones de seguridad nacional y declara textualmente: “Estados Unidos necesita Groenlandia. Debe estar en nuestras manos; cualquier cosa de menos es inaceptable”. Washington quiere “acceso total”, no un simple contrato de arrendamiento.
Estados Unidos ambiciona controlar las rutas marítimas que – gracias al deshielo – cruzan el Océano Ártico y son más cortas y seguras que el Canal de Suez, el Canal de Panamá o el Estrecho de Magallanes. El Ártico, que incluye una serie de mares periféricos, ocupa una cuenca aproximadamente circular con una superficie de más de 14 millones de kilómetros cuadrados y está cercado por las regiones más septentrionales de dos continentes: Eurasia y América. Naturalmente, Estados Unidos también está interesado en los recursos minerales de la región, cruciales para la tecnología avanzada y la transición energética, en particular, las tierras raras, el litio, el grafito y el uranio; sin olvidar el oro, los diamantes, los rubíes, el cobre, el zinc, el plomo, el níquel, el cobalto, etc.
Por lo tanto, el 21 de enero de 2026, durante el Foro Económico Mundial de Davos, el presidente estadounidense declaró su intención de iniciar negociaciones inmediatas para la adquisición de Groenlandia, calificándola de “gran trozo de hielo” esencial para controlar el Ártico y fundamental para la seguridad nacional de los Estados Unidos, enfatizando la importancia estratégica de su ubicación entre Norteamérica y Europa. Trump también expresó su preocupación por la creciente presencia de buques de guerra rusos y chinos en Groenlandia, considerándola una amenaza; en su opinión, por lo tanto, fortalecer el control estadounidense sobre la isla servirá para contrarrestar la influencia geopolítica y militar de Moscú y Pekín en el Ártico. Trump negó tener intención de usar la fuerza para apoderarse de la isla, pero añadió que, si Europa se opone, Estados Unidos se las cobrará; también anunció que alcanzó un acuerdo marco “a largo plazo” e “infinito” para Groenlandia y toda la región ártica con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Asimismo, afirmó que, gracias a este acuerdo, ya no se impondrán aranceles a las naciones europeas que actualmente se resisten a las demandas estadounidenses. Ha repetido a menudo que Groenlandia forma parte de Norteamérica y que Dinamarca fue desagradecida con Estados Unidos al no mantener relaciones más estrechas con éste después de la Segunda Guerra Mundial. De hecho, todos los europeos son desagradecidos y olvidan que deben su libertad a Estados Unidos. “Si no fuese por nosotros, – dijo – hoy hablarían alemán”. Han recibido demasiado de Washington y no quieren dar nada a cambio.
El sello de Trump sobre el genocidio palestino
Dos semanas después del Foro de Davos, Trump se reunió con Benjamín Netanyahu en Washington para tratar los acontecimientos relacionados con Irán. Otra reunión entre ambos tuvo lugar el 29 de diciembre de 2025 en Mar-a-Lago, mientras que otro encuentro importante se dio el 29 de septiembre en la Casa Blanca. Otra conversación en la Casa Blanca, celebrada el 11 de febrero de 2026, fue descrita como “muy buena” por Trump, quien escribió en su Truth Social: “Nada fue definitivo, excepto que insistí en que las negociaciones con Irán continuaran, para ver si podemos llegar a un acuerdo”. De lo contrario, continuó, “haremos algo contundente”, insinuando que la opción militar sigue sobre la mesa.
Durante su segundo mandato, Trump reforzó el alineamiento estratégico con Israel establecido durante el primero, garantizando al régimen sionista el pleno apoyo estadounidense en cuestiones clave y reforzando su superioridad aérea con el suministro de 25 nuevos F-15EX Eagle II.
Ante todo, el presidente estadounidense ha expresado reiteradamente su aprobación a las operaciones genocidas en la Franja de Gaza. Para complementarlas, en septiembre de 2025 presentó un “plan de paz” que prevé que la Franja sea gobernada por un comité “tecnócrata”, supervisado por una “Junta por la Paz” (Board of Peace) con sede en Davos, presidida por el propio Trump y con la presencia de Tony Blair. Este organismo internacional requiere una contribución de mil millones de dólares por cada país que desee tener un puesto permanente, aunque las decisiones se tomarán por mayoría de votos, la última palabra se la reservará Trump. En cuanto a los militantes de Hamás, tendrán que entregar sus armas y permitir que se destruyan sus túneles para disfrutar de una amnistía y un paso seguro hacia países dispuestos a acogerlos; de lo contrario, Trump promete que “si no deponen las armas pronto, se desatará el infierno”.
Se espera que la “reconstrucción” de Gaza, concebida por Trump, se lleve a cabo según un proyecto de desarrollo centrado en la creación de un nuevo enclave financiero e inmobiliario. El plan, coordinado por Jared Kushner, contempla la construcción de complejos urbanos futuristas (?), con rascacielos similares a los de Dubái o Doha, zonas residenciales, centros de datos, plantas industriales, un nuevo puerto, un aeropuerto y una gran zona turística costera con 180 torres de uso mixto. En definitiva, se trata de una operación destinada a borrar la identidad del lugar y reducirlo a una zona de lucro y control, según una lógica de mercantilización total. Los residuos de los habitantes se convertirán en “stakeholders globales” y Gaza se transformará en un centro logístico estratégico entre Israel, Arabia Saudí y el Mediterráneo.
UU. y Europa: Todos los salmos terminan en gloria
En su intervención en la Conferencia de Seguridad de Múnich, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, aclaró definitivamente el significado particular que tiene el término “aislacionismo” en el vocabulario estadounidense. “Somos parte de una sola civilización, la occidental. Estamos ligados los unos a los otros por lazos muy fuertes: una historia común [?], la religión [?], el idioma [?], nuestros antepasados [?] y los sacrificios que hicieron [?]. (…) Queremos una Europa fuerte, nuestros equilibrios están conectados.
Los colaboradores europeos han “lanzado un respiro de alivio”, declaró la Alta Representante de la UE para Política Exterior y Seguridad, Kaja Kallas, en la televisión alemana.
Traducido por: Francisco de la Torre
NOTAS:
[1] Alexander Dugin, La revolución de Donald Trump. El orden de las grandes potencias. Editorial Fides, Tarragona, 2025.
[2] “Four more years. Keep America great. Happy New Year! This will be EPIC!” (Alexander Dugin, Facebook, 3 gennaio 2020).
[3] “Eurasia. Rivista di studi geopolitici”, 1/2017.
[4] C. Mutti, La danza delle spade, “Eurasia”, 1/2018.
[5] Cfr. C. Mutti, Il cordone sanitario atlantico, “Eurasia”, 4/2017.
El 16 de marzo de 2025, la página web oficial de la comunidad judía de Milán confirmó una noticia que llevaba tiempo circulando y que había sido recogida por algunos periódicos [1], entre ellos «La Stampa» [2] e «Il Foglio» [3]: «un judío italiano residente en Israel [Ugo Luzzati, ndr] ha desarrollado el proyecto Baita para acoger [en la provincia de Vercelli, ndr] a los numerosos israelíes que están abandonando el país. En 2024, más de 80 familias se han trasladado [a Valsesia, ndr] y 400 de ellas son socias del proyecto» [4]. Pero el interés por el proyecto Baita es mucho mayor: el 16 de mayo de 2023 se creó el grupo de Facebook «Vita in Valsesia» (en italiano y hebreo), que cuenta con más de once mil miembros.
El promotor inmobiliario Gianni Tognotti, vicepresidente del proyecto Baita, recibe numerosas solicitudes: «Se enamoran del lugar, del verde y de la vida tranquila, las pistas de esquí son una sorpresa inesperada. Prefieren casas independientes con un bonito terreno alrededor, mejor si están alejadas de otras propiedades. Y aquí hay mucho donde elegir» [5].
El alcalde de Varallo Sesia, Pietro Bondetti, está entusiasmado por la llegada de tantas «personas con un alto nivel de formación, profesionales, directivos, diplomáticos que quieren integrarse y encuentran la acogida de personas que les han tomado cariño. Son personas acomodadas y hacen girar la economía, lo que sin duda viene bien. Antes de su llegada, era una zona en riesgo de desertización demográfica. Hoy hemos renacido». Menos entusiasmado se muestra don Roberto Collarini, párroco de la ciudad: «Se corre el riesgo de tener que lidiar con una comunidad cerrada» [6].
La profesora de hebreo, a la que se le ha confiado una clase de treinta alumnos, declara: «Estamos abriendo la primera sucursal italiana de un instituto para nómadas digitales, que ya funciona en Estados Unidos y en muchos otros países europeos. Pensamos en un centro académico que se ocupe de la ciberseguridad y la inteligencia artificial, en los que los israelíes somos muy fuertes. Estamos trayendo a los primeros médicos israelíes. En los últimos años, muy a menudo los concursos aquí han quedado desiertos y hay varias vacantes en los hospitales de la zona. Juntos, creo que podemos hacer que Valsesia sea aún más bonita» [7].
Por último, no hay que pasar por alto el hecho de que, además del verdor, la vida tranquila y las pistas de esquí, «en el río Sesia se ha confirmado la posibilidad de encontrar oro» [8].
Pero a los israelíes también les gusta el mar. Según informaba «Repubblica» el 24 de septiembre de 2025, en la página web de una agencia inmobiliaria israelí «muy bien conectada con empresas capaces de construir edificios» [9] se podía leer un fragmento relativo al Salento: «Orit [Orit Lev Marom, directora de la agencia, activa tanto en Israel como en Estados Unidos, ndr] ha centrado su atención en las oportunidades inmobiliarias en Italia. Es cofundadora de Coral 37, una empresa dedicada a ayudar a los inversores a adquirir propiedades de prestigio en Salento, en el sur de Italia. Uno de sus proyectos más ambiciosos es la “Colonia Israelí en Salento”, una visión de una comunidad agrícola y turística autosuficiente en la que las familias israelíes puedan establecerse, cultivar sus propios alimentos y desarrollar estructuras educativas y sanitarias compartidas» [10]. En la página web, según el artículo de «Repubblica», aparecen fotografías que muestran a la empresaria en Santa Caterina, puerto deportivo del municipio de Nardò, a pocos pasos de Santa Maria al Bagno, que en la inmediata posguerra fue «lugar de encuentro y renacimiento para miles de judíos que huían de la Europa en llamas. El famoso Camp 34, de hecho, fue durante algunos años el trampolín de los refugiados hacia Israel y hacia las nuevas y numerosas “patrias” de los judíos que sobrevivieron a las persecuciones» [11].
La reacción de los habitantes de Apulia no fue nada positiva: «la mujer —se lee en otra página web— se vio envuelta en una auténtica tormenta, entre amenazas e insultos. También porque la empresa fue fundada junto con Yoel Ben Assayag, según Pressenza, «conocido por su apoyo al genocidio de Gaza» [12]. La empresaria, que habló de un «malentendido» nacido de la mala interpretación del término inglés colony, decidió llevar el caso ante el tribunal de Lecce, denunciando «una ola de antisemitismo que ha generado una escalada de amenazas directas a mi seguridad física» [13].
Otra zona costera muy apreciada por los israelíes es la Costa Esmeralda. Tras un vuelo directo especial desde Tel Aviv, más de cien militares de las Fuerzas de Defensa de Israel llegaron al aeropuerto de Olbia, haciéndose pasar por empleados de la compañía telefónica Cellcom Israel que necesitaban unas «vacaciones para relajarse» [14] (sic). Los propietarios del Mangia's Santa Teresa Sardinia, Curio Collection by Hilton, un hotel de cinco estrellas situado en Santa Teresa di Gallura, declararon a la prensa que la mitad del lujoso complejo estaba ocupado por al menos un centenar de israelíes de entre veinte y treinta años, constantemente protegidos por la policía italiana por ser «objetivos sensibles». «No son turistas normales, se mueven en grupo como un equipo, son arrogantes y a menudo molestos. Todas las noches se abastecen de alcohol, gritan, insultan. Signos de estrés de guerra, dicen» [15].
En contra de su presencia, se organizaron protestas frente al complejo turístico y al aeropuerto de Olbia, mientras que la histórica inscripción «Costa Smeralda», grabada en la roca que da la bienvenida a los visitantes a la entrada del famoso tramo costero del noreste de Cerdeña, fue cubierta con un chorro de pintura roja.
El Gobierno italiano también garantizó «vacaciones agotadoras» (sic) a los militares de la entidad sionista en Las Marcas: en las cuevas de Frasassi, en la costa del Conero, en Fermo y en Porto San Giorgio. Los militares sionistas, que llegaron en grupos de entre diez y veinte personas, fueron acogidos en estructuras privadas, para no llamar demasiado la atención, sin que los alcaldes de las localidades afectadas fueran informados previamente. Según «Il Messaggero», se trataba de turistas con necesidades especiales de confidencialidad, que «se presentan a los hoteleros con nombres ficticios y solo al final con el real, en el momento del registro» [16]. El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, confirmó que se habían dispuesto servicios de prevención y vigilancia durante las visitas y salidas de los militares alojados, obviamente «para prevenir actos de antisemitismo» [17].
La prevención de los temidos «actos de antisemitismo» también se garantizó en Parma, el 21 de septiembre de 2025, gracias a la colaboración de las fuerzas del orden locales con agentes del Mossad. Esto sirvió para proteger la seguridad de un invitado excepcional, invitado por el Ayuntamiento de Parma para hablar a la ciudadanía desde el escenario del Festival de Open: nada menos que el ex primer ministro sionista Ehud Olmert, quien el 27 de diciembre de 2008 inició la operación denominada «Plomo fundido», durante la cual el ejército israelí utilizó fósforo blanco contra la población civil de Gaza [18]. Al día siguiente, la diputada Stefania Ascari (Movimiento Cinco Estrellas) presentó una pregunta al ministro del Interior, invitándole a dar explicaciones sobre «lo que parece ser una nueva demostración de la actitud sumisa del Gobierno italiano hacia Israel» [19].
Agentes del Mossad, francotiradores israelíes apostados en los tejados y auxiliares italianos [20] impidieron posibles «actos de antisemitismo» también en Udine, donde el 14 de octubre de 2025 el equipo de fútbol del Estado hebreo jugó contra la selección italiana a pesar de las protestas de los ciudadanos. La «Gazzetta dello Sport» ya había divulgado la noticia de la intervención del Mossad una semana antes: «El ministro Matteo Piantedosi está en contacto con las autoridades de Tel Aviv para garantizar una acogida tranquila a la selección israelí, que será vigilada en nuestro territorio por una patrulla de agentes del Mossad, la agencia de inteligencia del país conocida en todo el mundo» [21].
A pesar de la avergonzada desmentida del Departamento de Seguridad, que negó «la presencia de servicios de inteligencia extranjeros en Udine, con motivo del partido de fútbol Italia-Israel», la consejera regional de Alianza Verde e Izquierda, Simona Pellegrino, preguntó en una nota «qué mandato han concedido las instituciones italianas al Mossad» y cuáles son «las reglas de combate», recordando que ya el 21 de septiembre, con motivo de la visita del ex primer ministro israelí Olmert a Parma, la gestión del orden público se había confiado al Mossad [22].
Aunque el Departamento de Seguridad ha desmentido la presencia de servicios secretos extranjeros durante el evento futbolístico de Udine, la constante acción del Mossad en Italia es, no obstante, un hecho, confirmado por otros episodios.
Según una investigación iniciada por la Fiscalía de Milán en noviembre de 2024, la empresa Equalize srl, dirigida por el expresidente de la Fundación Fiera Milano Enrico Pazzali y el exfuncionario de policía Carmine Gallo [23], habría creado, gracias a la colaboración de Samuele Calamucci y otros piratas informáticos, una asociación delictiva dedicada al tráfico de datos sensibles e información ilícita. Samuele Calamucci reveló que había colaborado con dos agentes del Mossad que, en febrero de 2023, se presentaron como abogados de un bufete inglés con sede en Tel Aviv y solicitaron información sobre las propiedades de ciudadanos rusos con propiedades en Italia y Europa, información que debía transmitirse a un bufete de Nueva York para la imposición de sanciones económicas. Del interrogatorio de Calamucci también se desprende que, a través de una empresa maltesa, los israelíes pagaban al ex carabinero del ROS Vincenzo De Marzio, figura clave en la investigación. Los piratas informáticos implicados en el caso de espionaje habrían informado de que habían recibido ofertas de trabajo de los agentes israelíes para un proyecto de un millón de euros. La investigación reveló la existencia de un archivo que contenía más de 800 000 datos confidenciales, entre ellos información sobre el presidente del Senado, Ignazio La Russa, y su familia, así como el correo electrónico del presidente de la República, Sergio Mattarella. La información recopilada, procedente de bases de datos como Sdi, Siva, Serpico, Punto Fisco y el Registro Civil Nacional, habría sido «camuflada» como información legítima para ocultar su origen ilícito y habría sido utilizada para chantajes, extorsiones o para proporcionar ventajas competitivas a grandes empresas y bufetes de abogados [24].
Otro episodio interesante es el que tuvo lugar el 28 de mayo de 2023, cuando, en una tormenta en el lago Maggiore, a la altura de la costa de Sesto Calende, naufragó una «casa flotante» (la Goduria) que llevaba a bordo veintitrés pasajeros, aunque su capacidad máxima era de quince. Hubo cuatro víctimas: la esposa del capitán de la embarcación, los dos agentes de los servicios secretos italianos Claudio Alonzi y Tiziana Barnobi, y el agente del Mossad Shimoni Erez.
La presencia de agentes del Mossad en compañía de los italianos fue confirmada por una placa conmemorativa del Departamento de Información para la Seguridad, que describe la muerte de los dos agentes italianos como ocurrida «en el curso de una delicada actividad operativa con los Servicios Extranjeros Asociados» [25] —y no durante «una reunión entre conocidos para celebrar un cumpleaños» [26], como se intentó hacer creer inicialmente—. La misión en la que los agentes italianos estaban involucrados con sus colegas israelíes a bordo de la «casa flotante» se llevaba a cabo en una zona que incluía el Piamonte, Lombardía y la vecina Suiza.
Se desconoce de qué misión se trataba.
Notas:
[1] Matteo Pria, In un anno arrivate in Valsesia 40 famiglie israeliane. Il Progetto Baita al lavoro tra integrazione e ripopolamento della valle, https://notiziaoggi.it, 21 de julio 2024.
[2] Matteo Pria Falcero, Quaranta famiglie in fuga da Israele accolte in Valsesia: “Qui ricominciamo a lavorare e studiare”, “La Stampa”, 22 de julio 2024.
[3] Manila Alfano, Così gli ebrei ripopolano la Valsesia, “Il Foglio”, 8 de marzo 2025.
[4] Pietro Baragiola, Valsesia, la “Terra Promessa” in provincia di Vercelli, è la nuova casa degli israeliani in fuga dal conflitto, “Bet Magazine Mosaico”, www.mosaico-cem.it, 16 marzo 2025.
[5] M. Alfano, art. cit.
[6] M. Alfano, art. cit.
[7] M. Alfano, art. cit.
[8] M. Pria, Quando in Valsesia c’era la corsa all’oro. Viaggio tra le costruzioni nella zona di Alagna: secondo gli esperti nelle cavità delle montagne ci sarebbe ancora “materiale interessante, “La Stampa”, lastampa.it/vercelli, 17 de junio 2016.
[9] Biagio Valerio, “Costruiamo una colonia in Salento”, il progetto di un’immobiliarista israeliana cerca investitori, “la Repubblica”, bari.repubblica.it, 24 de septiembre 2025.
[10] B. Valerio, art. cit.
[11] B. Valerio, art. cit.
[12] Redazione Web, Coral 37, il progetto per una «Colonia Israeliana nel Salento» fa scoppiare la polemica. L’imprenditrice Orit Lev Marom: «Un equivoco», leggo.it, 3 octubre 2025.
[13] Redazione Web, art. cit.
[14] “Il Giornale d’Italia”, 10 de septiembre 2025.
[15] “Il Giornale d’Italia”, 8 de septiembre 2025.
[16] Alessandro D’Amato, I soldati israeliani in vacanza in Sardegna e nelle Marche: «Una “decompressione” da Gaza», open.online, 8 de septiembre 2025.
[17] Militari israeliani in vacanza nelle Marche, Piantedosi: “Sorvegliati per prevenire atti di antisemitismo”, adnkronos.com, 10 de septiembre 2025.
[18] «Se han reforzado las medidas de seguridad en la plaza Garibaldi para la reunión de esta tarde con Ehud Olmert. Se han acordonado todos los accesos a la plaza y las fuerzas del orden han filtrado a todas las personas que entraban en ella. También se ha acordonado completamente la zona alrededor del escenario. En la plaza también se encontraban varios agentes del Mossad que han colaborado con las fuerzas del orden italianas para garantizar la máxima seguridad» (Piazza completamente transennata: agenti del Mossad in supporto alle forze dell’ordine. E da piazzale Picelli la manifestazione Pro-Pal, https://www.gazzettadiparma.it, 21 de septiembre 2025).
[19] Ascari (M5s): “Agenti del Mossad a Parma? Il governo spieghi”, https://www.gazzetta diparma.it, 23 de septiembre 2025.
[20] «Se confirma la presencia de agentes del Mossad, que escoltan a los miembros del equipo a todas partes. Por cierto: además de los dos puestos de control y una sólida red de protección que obligó al gasolinero de la carretera a cerrar su estación de servicio, también había un francotirador en el tejado vigilando el hotel donde se aloja la selección israelí. Y otros vigilarán desde lo alto del estadio durante las horas del partido, junto con los helicópteros de nuestras fuerzas del orden que ya llevan dos días sobrevolando Udine». (Roberto Maida, Il Mossad, il corteo Pro Pal, pochi tifosi e i cecchini sui tetti. Udine si prepara a Italia-Israele, https://www.gazzetta.it, 13 octubre 2025). «Tiendas cerradas, francotiradores israelíes en los tejados, controles exhaustivos y zona roja alrededor del Bluenergy Stadium. (...) Se ven más militares que civiles por las calles. Hay unos 1000 agentes desplegados entre el centro de la ciudad y la zona del estadio. También está el ejército reforzando la vigilancia, además de los agentes del Mossad que vigilan el hotel donde se aloja la selección israelí» (R. Maida, Udine, città fantasma: più militari che civili. Stadio blindato, attesa per i Pro Pal, https://www.gazzetta.it, 14 de octubre 2025).
[21] R. Maida, Italia-Israele ad alta tensione: Udine già in allerta per le proteste pro-Palestina. Per martedì prossimo la città è pronta a blindarsi. Gli israeliani saranno seguiti dal Mossad. Solo 4.000 biglietti venduti, https://www.gazzetta.it, 6 de octubre 2025.
[22] Andrea Vardanega, “Il Mossad scorterà la nazionale israeliana”, ma il Dipartimento di sicurezza smentisce, rainews.it, 6 de octubre 2025.
[23] Gloria Ricci, Era agli arresti domiciliari: disposta l’autopsia, tg.la7.it, 9 de marzo 2025.
[24] Inchiesta hacker: contatti con 007 Israele e mandato da Chiesa. Dossier anche su Jacobs, lastampa.it, 29 de octubre 2024; Inchiesta hacker, De Marzio e Calamucci incontrarono persone legate a 007 israeliani, tgcom24.mediaset.it, 30 de octubre 2024; Da Milano al Mossad – Il legame israeliano nello scandalo di spionaggio in Italia, https://palestinechronicle.com, 1 de noviembre 2024; Il Mossad implicato nello scandalo di spionaggio in Italia, https://www.opiniojuris.it, 2 de noviembre 2024.
[25] Dalla biografia di Claudio Alonzi (1960-2023) pubblicata nel sito sicurezzanazionale.gov.it.
[26] Naufragio sul Lago Maggiore: a bordo c’erano venti 007 italiani e israeliani. Indagato lo skipper, rainews.it
Cuando quería despertar el escepticismo de los parisinos, Emil Cioran solía decir que una de las ciudades más bellas del mundo era Sibiu/Hermannstadt. Y pensaba que París se había convertido en un «garaje apocalíptico». De Sibiu, decía a sus sorprendidos interlocutores: «Es una ciudad realmente extraordinaria». Le gustaba evocar la época en que vivía en esta ciudad de Transilvania, cerca de la frontera que separaba el imperio de los Habsburgo del reino balcánico de Rumanía: «Allí convivían en perfecta armonía tres nacionalidades (la alemana, la húngara y la rumana). Este hecho me marcó para toda la vida, ya que, desde entonces, no consigo vivir en una ciudad donde solo se habla un idioma, porque enseguida me aburro».
A los diez años, Emil Cioran llegó a Sibiu/Hermannstadt, después de llorar durante todo el trayecto porque su padre, el pope ortodoxo Emilian, lo había arrancado del paraíso de su infancia para que pudiera continuar sus estudios. Ese paraíso era el pueblo de Rasinari. Pero el escritor diría más tarde: «Después de Rasinari, Sibiu es la ciudad que más he amado».
El hermano menor del pope Emilian Cioran, Aurel, hoy octogenario, sigue viviendo en Sibiu. Es un abogado jubilado. Pero si no hubiera podido ser abogado, se habría hecho monje; fue su hermano Emil quien lo disuadió. Una noche, después de cenar, Emil lo invitó a dar un paseo por los bosques que se extendían más allá de la ciudad de Sibiu y, hasta las seis de la mañana, con argumentos de todo tipo, le demostró a Aurel que debía renunciar a la idea de hacerse monje. Varios años después, Emil se arrepintió de haber tenido esa importante conversación con Aurel; confesó que en esa circunstancia se había manifestado toda la impureza de su alma y que su obstinación no era más que fruto de su orgullo. Dijo: «Tenía la impresión de que todos los que no se sometían a mis argumentos demostraban que no habían entendido nada».
Así que, en lugar de retirarse a un monasterio, Aurel se fue a estudiar jurisprudencia a Bucarest, a la misma institución en la que Emil se había matriculado en filosofía y letras.
Los dos hermanos se reencontraron en las aulas, donde el filósofo Nae Ionescu impartía sus clases. Era una especie de Sócrates para las generaciones de 1930 y formó a intelectuales que muy pronto adquirirían fama mundial, como Mircea Eliade, Constantin Noica y Emil Cioran.
Este último, me contó su hermano Aurel, asistía regularmente a las clases de Nae Ionescu, incluso después de haber terminado sus estudios universitarios. Un día, al terminar la clase, el profesor preguntó a los alumnos: «¿Queréis que os hable de algo más?». Emil se levantó y preguntó: «Háblenos del aburrimiento». Entonces, Nae Ionescu profundizó en el tema del aburrimiento durante dos horas. En otra ocasión, el profesor Ionescu le pidió a Emil Cioran que le sugiriera un tema para desarrollar durante su clase; Cioran le invitó a hablar de los ángeles. En una facultad dominada por el racionalismo, solo Nae Ionescu podía permitirse tratar temas espirituales, porque, como definió Eliade, era «un lógico terrible».
Inmediatamente después de la guerra, Aurel Cioran fue declarado culpable de haber militado en el «Movimiento Legionario» y condenado a siete años de prisión; su hermana Gica recibió una pena similar. A diferencia de Emil, que en 1960 se desvinculó públicamente de su propio pasado como simpatizante de la Guardia de Hierro, Aurel reivindica con orgullo la opción militante de su juventud. Conoció al «Capitán» Codreanu en los campos de trabajo legionarios, donde los jóvenes realizaban trabajos de utilidad pública descuidados por el Gobierno.
Emil Cioran también quedó fascinado por la figura de Codreanu; en la Navidad de 1940, escribió un «perfil interior» del Capitán, que se leyó en la radio durante la época del gobierno nacional-legionario. En este texto, Cioran decía: «Antes de Corneliu Codreanu, Rumanía era un Sáhara poblado... Él quiso introducir lo absoluto en el aliento cotidiano de Rumanía... Un nuevo estremecimiento recorrió nuestro país... La fe de un hombre dio vida a un mundo que puede dejar muy atrás las antiguas tragedias de Shakespeare... A excepción de Jesús, ningún otro muerto sigue presente entre los vivos... Dentro de poco, este país estará guiado por un muerto, me decía un amigo a orillas del Sena. Este Muerto ha esparcido un perfume de eternidad sobre nuestra pequeña miseria humana y ha transportado el cielo justo encima de Rumanía». Por otra parte, unos años antes, Emil Cioran había escrito que «sin el fascismo, Italia sería un país en bancarrota»; o también: «en el mundo actual, no hay ningún político que me inspire más simpatía y admiración que Hitler».
Cabe pensar que las posturas de Cioran en aquellos años, a pesar de sus posteriores abjuraciones, se utilizarán tarde o temprano para demonizar su obra, para juzgarlo póstumamente, de alguna manera, de forma similar a como se hizo con Mircea Eliade. Cuando mencioné esta posibilidad, Aurel Cioran perdió por un momento su calma olímpica para manifestar una gran indignación y estigmatizar a la mafia que se dedicaba a tales profanaciones. En los últimos meses, añadió, se ha llevado a cabo en Rumanía una campaña de difamación contra la memoria de Nae Ionescu, precisamente porque fue el maestro de toda esa joven generación intelectual que simpatizaba con el Movimiento Legionario.
De hecho, nada más salir de la casa de Aurel Cioran, encontré en un puesto tres ediciones recientes de Nae Ionescu: una recopilación de conferencias impartidas por el profesor en 1938 en la prisión donde estuvo recluido junto con toda la élite del Movimiento Legionario. Entre los internos también se encontraba Mircea Eliade. Emil Cioran llevaba un año en Francia.
(Artículo publicado en el diario independiente L'umanità, 22 de febrero de 1996).