RENOVACIÓN DE LA PERCEPCIÓN: Desautomatizándonos
“Estamos viviendo una película de ciencia ficción”, se escucha decir en tiempos de pandemia.
Lo familiar se ha vuelto extraño.
Lo conocido ahora es desconocido.
Toda situación de cambio profundo, o crisis, nos conduce a una ruptura de los hábitos automáticos de percepción de la realidad. Lo que sucede es (irreductiblemente) novedoso, insólito, inédito. Nos asombra, nos produce perplejidad. Nos obliga a mirar con nuevos ojos.
No podemos generalizar, ni predecir; el pensamiento lógico no alcanza.
Nos insta a ponernos creativxs (autopoiéticxs).
Se nos convoca a renovar nuestros modos de percepción, ya no funcionan nuestros mecanismos conocidos o automáticos. Ahora es necesario detenerse, observar, atender a lo singular, lo móvil e inestable. La transición.
Ante lo extraño, se nos pide más presencia, una percepción más fresca y situada en el aquí y ahora, una aprehensión más intuitiva, demorada, intensa, concreta y enraizada en la realidad.
Un pensamiento funcional (“¿para qué…?”) que trascienda las formas conocidas y cerradas, ya caducas.
Es momento de desautomatizarnos, de ampliar la mirada hacia una estructura mayor (gestalt), divisar nuevos haces de relaciones.
Atravesar las fronteras de las apariencias.
Las imágenes son de Clemente Bernad en el Museo Reina Sofía













