Hay muchas cosas en la naturaleza que me asombran. En ella existe una gran sabiduría y se convierte en fuente de inspiración si observamos sus movimientos con apertura y curiosidad. Lo que más me sorprende es su constante y creativa manera de mostrarnos a los seres humanos que somos una expresión más de esa fuerza magnífica que es la Vida y de como podemos aprender de su gran variedad de manifestaciones. Puede que este pez haya invertido mucho tiempo en hacerse consciente de cuales son sus capacidades y sus limites, en reconocer y estudiar su entorno, desarrollar habilidades para alimentarse, procrear y medrar en su habitat. Probablemente sea la herencia de varias generaciones de su especie. O quizás todo esto sean juicios de un humano equivocado y tal vez haya encontrado la manera de permanecer conectado a algo mayor que él y envuelto en esa conexión consiga mostrar la belleza que es capaz de crear. Habrá quienes te digan que no puedes, que no tienes lo necesario, que no estas hecho para algo, o simplemente te nieguen eso que siempre ha sido tuyo por el derecho de pertenecer a LA VIDA. Sumérgete en tu profundidad, permitiendo que la fuerza creativa surja de tu centro y mantén esa conexión viva donde no existen límites. Haz gala de tu existencia, deja que tu brillo sea admirado.













