Confieso que no le he puesto mucho cuidado a los nombres de la comida, que realmente me parece en algunos momentos parecida a la nuestra solo que incorpora más especias en las preparaciones y le pone olivas y yogurt a todos los momentos.
Pero en general, tenemos el mismo arroz, pastas, fríjoles, lentejas, sopas de tomate, ensaladas y formas proteínicas (pollo, carne, cerdo, pavo). También venden el pollo asado, mazorca en la calle, helado y en cada esquina hay un sitio para tomarse un té (o café en nuestro caso).
De raro, que le ponen yogurt a todo (a mi casi no me gusta), el tahine (que es hecho de sésamo), el té para todo y a toda hora (a mi no me sienta bien porque es muy fuerte y me da ganas de vomitar), el turkish delight (que es un dulce turco hecho como de pata). Extraño mi café colombiano porque el turco no es colado y siempre me deja la sensación amarga de que es un cuncho.
Les reseñaré mis favoritos de la gastronomía turca, esa de a pie y que está al alcance de cualquiera, y que es de la que se alimentan los 40 millones de habitantes.
Kebab: es el clásico y lo que hay en TODAS las calles de Turquía. Es un sánduche o wrap hecho de carne asada (también puede ser cordero o pollo) y vegetales. A mi me gusta.
Manti : raviolis turcos rellenos de una especie de chorizo o carne. Deliciosos.
Baklava: que es un postre y está hecho de hojaldres. Delicioso con un buen café sin azúcar.
Hay algo que no me gusta, pero debo contarles que existe: el Ayran, un yogurt que es salado y que acompaña las comidas.
Valga recordar, que en mi casi mes acá, he extrañado de Colombia: los limones, las frutas, el corrientazo y que no cobren por todo.
Un beso y les debo las fotos porque voy para el mar muerto. Las pongo en la noche!