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no sé porque pero muchas veces siento un poco tu falsedad que venía a hablarnos mal de todos, y después hasta de mí podrías hablar mal o inventar cada cosa por eso muchas veces prefiero quedarme callada nomás.
NAHUEL PENNISI - COMPAÑERA - REACCIÓN
La edad de las barraganas. XVIII.XII.MMXII
El término barragana, proveniente de la feminización de barragán (compañero), se usó en Venezuela para designar a las mujeres que ejercieron funciones y representaciones públicas gracias a su amancebamiento con prominentes figuras políticas durante el llamado “período de la democracia”, comprendido aproximadamente entre 1958 y 1998.
La opinión pública de aquel entonces—tan dada a cultivar ironías lingüísticas y sutilezas ofensivas, tan propensa a inventarse nombres con los cuales injuriar veladamente a quienes tenían poder suficiente para separarles la cabeza del cuello—acogió el vocablo con particular ingenio. Por su rimbombancia, que lo asemejaba a ciertos motes indecorosos, barragana siempre dio entre los comunes la impresión de ser un insulto bajo y poco elegante; mientras que, entre los cultivados, se entendía como una ambivalencia rebuscada cargada de mala intención.
Una vez revivido en el castellano latino—y conviene aclarar que ninguno de mis entrevistados supo identificar a un primer voceador público del término—, barragana se usó tanto en prensa como en política, más para hacer sorna que para predicar moralismos inútiles.
Dentro del sistema judicial de aquella democracia, que podría esperarse paladín de las buenas costumbres, no existía interés alguno en castigar a los burladores de la clase política ante las quejas de algún par agraviado.
Razones, había de sobra: en primer lugar, el Diccionario de la Real Academia Española no aportaba una definición que pudiera considerarse injuriosa; en segundo lugar, se estimaba que los padecimientos por burla eran una incomodidad justa frente al descaro de exhibir a la amante como señora de la casa; y, por último, debe recordarse que la sociedad venezolana ha celebrado servilmente las relaciones ilícitas de sus líderes desde tiempos fundacionales. Ahí está, como prueba, Manuela Sáenz: la más célebre amante de El Libertador Simón Bolívar, cuyos restos simbólicos fueron trasladados hace poco, nada menos que al Panteón Nacional.
Como suele ocurrir en el Caribe, el aprovechamiento de esta incómoda realidad no se hizo esperar. La sagrada institución de la barragana retomó la fuerza que tuvo en la época clásica y se convirtió, sin perder su raíz cortesana, en un privilegio exclusivo de personajes elevados. A los grandes hombres públicos de Venezuela les estaba reservado el derecho de tener y exhibir alguna de estas mujeres; a la amante de pueblo, en cambio, se le seguía llamando querida, trepadora o casquivana. Así enseña la Historia que lo que es del noble, el siervo lo respeta… Incluso cuando se trata de aventuras deshonestas.
En mi caso, desde que adopté una actitud más cínica frente a los afectos, he asumido la tarea personal de rescatar el término que nos ocupa. Quizás esta pretensión no sea más que uno de mis habituales delirios de grandeza... Y no pienso desmentirlo. Lo cierto es que, a la luz de mis recuerdos de infancia—y de no pocas observaciones adultas—, he decidido apropiarme del título de barragana para coronar con él a todas las mujeres que, en distintos momentos, ocuparon un lugar en mi historia sentimental.
"Vaya a todas mis barraganas el saludo fiel de quien las recuerda con gratitud, por haber sido grandes compañeras en este viaje que aún no concluye. Y a aquellas que me lean, pido entendimiento para este intento de reivindicación semántica de alguien que hace tiempo dejó de creer en las uniones tradicionales".
Como las prácticas en ingeniería informática, venían todas así.
Eva era la compañera de Adán ¿Cómo se llamaba la de Tarzan?
(Pregunta 154)
Otra vez solo Twiny y yo...
De nuevo solo somos Twiny y yo viviendo solas en un departamento.
La diferencia esta vez, a parte del tiempo es que estamos en la misma ciudad que la familia.
Cuando vivimos solas, tu eras cachorra, tenías toda la energía posible. Te enseñé a hacer del baño en un espacio definido, en aquél departamento pequeño. Te enseñaste a caminar junto a mí por la calle.
Te crie en un departamento más chico que el de ahora. Nos acostumbramos a estar muy cerca una de la otra.
Te conocías el camino de regreso a casa cuando salíamos a pasear por el centro de Guanajuato.
Conociste la vida de una estudiante de la UG, que hasta a la facultad me acompañabas.
Y aunque volvimos a casa de mis padres, y tu con Dubby, seguías siendo mi chicle hasta para ir al baño. Siempre has sido mi fiel compañera, mi fiel chiclito.
Ahora, que logré salir de nuevo de la comodidad de casa de mis padres para vivir sola contigo. Recuerdo con cariño aquél tiempo en que empezamos tu y yo hace casi 14 años.
Ahora estas viejita, ya no tienes la misma energía, ya tus patas no son tan fuertes para saltar, ya tu audición falla y tienes que buscarme con la mirada, o yo buscar tu mirada para que me sigas.
Sigues siendo mi fiel seguidora que me sigues a cualquier habitación, que me procuras hasta cuando voy al baño.
Tu bien sabes cuál es tu lugar junto a mí. Tu me cuidas, yo te cuido.
Estos casi 14 años me has enseñado tanto. Tu sigues conmigo cuando he pasado el peor momento de mi vida.
Twiny, mi bebé, mi Twinysita de mi vida. Tu que me robas medio asiento, o 3/4 de asiento.
Costumbres entre tu y yo. Acostumbrada a tu compañía.
Tu y yo tenemos nuestra comunicación que sólo tu y yo entendemos.
Sé, estoy consciente que ahora que ya se adelantaron en el camino las dos compañeras caninas: Dubby y Kofee, sigues esforzándote porque estás conmigo.
Sé que no te quedan muchos años más, y quiero disfrutarte lo más posible. Te llevaré conmigo a todos los lugares posibles.
Ahora, en este departamento, de nuevo solo somos tu y yo. Caminando calles nuevas a tu ritmo. Siempre a tu ritmo.
Tengo tantas fotos de ti y contigo, que no cabrían todas acá..
Nueva compañera en el Blog.
Nuestros compañeros aumentan y empezamos a contar con Luis Castrillo Navarro como colaborador del Blog, Luis es Nutricionista y pasa consulta en Tres Cantos y Valdebebas Si quieres conocer un poco más de Luis, puedes leerlo aquí ¡¡Bienvenido Luis!! Si quieres leerlo en Inglés, continua debajo. If you want to read it in English continue below. Our colleagues increase and we started to count…