En tiempos de tristeza recurrente
Recurrentemente pienso en quienes son mis compañeres
Y cuando arrebatamos algunas pequeñas (inmensas) victorias me dejo escribirles
Me permito sentirles acá cerquita del corazón
Cómo decía el subcomandante, sentirles desde abajo y a la izquierda
Algunes están mas lejos o hace tiempo que no nos vemos,
A veces tenemos la dicha que nos encuentre una asamblea, una olla popular, una marcha...
A otres les veo todos los días o día por medio,
Hay algo, alguna particularidad en este vínculo que construimos
Que hace que le sienta compañere.
Compañere es esa mano que sostiene y empuja,
ese abrazo que estruja y contiene,
esa mirada cómplice de sentirse en cada gesto,
ese dolor y esa furia compartida,
esa rabia que se organiza y avanza,
avanza porque no nos queda más,
que camina abrazada par a par
En tiempos de soledad impuesta, compañere es sentir y elegir caminar con otres, es desafiar esa consigna con una sonrisa que contagia, es desatinar burlándose de ese destino, es inventar sabiendo que sino seguro erramos, es gritar contra ese pacto de silencio y saber que esos gritos son uno solo.
Siento cada palabra echa lucha y fuego
Siento cada crítica con ojo atento a cuidarnos
Siento cada preocupación, como compromiso inmenso
Siento cada esfuerzo demás, como una esperanza que se cultiva
Siento cada empatía, como si realmente estuviéramos construyendo un nosotres
El monstruo es grande no nos vamos a mentir
Y en general las derrotas se han vuelto cotidianas
Pero lo que hacemos es tan inmenso
Las mas pequeñas victorias son como enormes conquistas
Que me permito sentir que estamos creando un mundo nuevo
Compañere yo quiero decirte una cosa
Que cada vez que hablas se me estruja el corazón de lucha compartida
Que cada vez que lloras mi llanto está con vos
Que cada vez que gritas se hace eco en mi pecho
Que cada ves que necesites una mano aquí está la mía qué es tuya también
Un abrazo, y nos vemos en la lucha de cada día o en la que nos encuentre