Soy yo, la de todas las noches, la de algunos días. ¿Por qué te amo? Qué sé yo.
¿Qué se mueve entre tu rostro y el mío? Lo inalcanzable que nos une: sin destino, sin distancia, sin razón.
Afuera solo existe el cielo, como un susurro capaz de abrigarnos bajo los compases de una música sin letra, sin partitura…
Un beso amor













