seen from United States

seen from Israel
seen from Maldives

seen from United States
seen from Türkiye
seen from Romania

seen from United States
seen from United States
seen from China
seen from United Kingdom
seen from Singapore
seen from United States

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from Colombia
seen from Canada

seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Türkiye
seen from United States
Es tan frustrarte intentar complacer a alguien que sin importar lo que hagas SIEMPRE encontrará el defecto.
COMPLACEDORES PROFESIONALES
¿Alguna vez has estado cerca de los complacedores de gente?
Estar cerca de alguien que “se voltea al revés” para complacer a otro a menudo es irritante, produce ansiedad y tiende a ser dis-gustante.
Ser complacedores de las personas es una conducta que podemos haber adoptado para sobre-vivir dentro de nuestra familia:
• Tal vez no fuimos capaces de obtener el amor y la atención que merecíamos.
• Quizá no se nos dió permiso para complacernos a nosotros mismos, para confiar en nosotros mismos y para elegir un curso de acción que demostrara autoconfianza.
Podemos ser complacedores de gente, abierta o encubiertamente.
Podemos ir por ahí haciendo alharacas, parloteando a mil por hora cuando lo que en realidad estamos diciendo es: «Espero estarte dando gusto».
O bien, podemos actuar en forma encubierta, yendo calladamente por la vida, tomando importantes decisiones basadas en el hecho de complacer a los demás...
Tomar en cuenta las necesidades y los deseos de otras personas es parte importante de nuestras relaciones:
• Tenemos responsabilidades para con los amigos, los familiares y los jefes.
• Tenemos una gran responsabilidad interna de ser amorosos y cariñosos.
PERO la conducta complaciente es contraproducente. No sólo se enojan los demás con nosotros, sino que nosotros nos enojamos a menudo cuando nuestros esfuerzos por complacer no funcionan como habíamos planeado
Las personas con quienes nos sentimos más a gusto son aquellas que son consideradas con los demás, pero que en primer término se complacen a sí mismas.
”Hoy trabajaré en superar mis miedos para empezar a complacerme a mí mismo”.
Cuando nos descuidamos por cuidar a los otros y -muy probablemente- sentimos que no hay reciprocidad, ni reconocimiento, nos queda una sensación de vacío, ésto es porque ya no tenemos nada para nosotros, ya lo dimos todo...
Hay una voz dentro de ti que te dice que si el otro te aprueba, entonces vales. 🎭 Esa misma voz te empuja a complacer, a aceptar a veces incluso lo que duele, a quedarte en vínculos que solo desgastan. Pero esa voz no es tuya, es el eco de heridas que nunca se cerraron.
Piensa en esto: 🌿 Un niño pequeño, de pie frente a un adulto, con las manos extendidas pidiendo algo que ni siquiera puede nombrar. Esa imagen representa lo que muchos hacemos en nuestras relaciones, buscando en el otro lo que nunca aprendimos a darnos. La aprobación que deseas no es amor, es una ilusión que solo alimenta tu inseguridad.
La demanda de atención, el miedo a que se vayan, o esa necesidad de agradar a toda costa, son formas equivocadas de pedir amor. 🌌
Pero, ¿cómo puedes recibir amor verdadero si no te atreves a ser tú mismo? Amar no es “desaparecer” para encajar, es permitirte existir, aun cuando el otro no siempre te entienda.
Cuando dejas de buscar la aprobación, empiezas a encontrar algo más valioso: tu propio valor. El amor auténtico no exige que renuncies a ti, por le contrario, es dirigirte de ti hacia el exterior, primero amarte a ti, sanar tu heridas y conocerlas, para que en el encuentro con otro, se descubran por quienes en verdad son.
💡 Reinventarse es posible, pero el primer paso es tuyo. 💫
El amor que no
Mentiritas blancas para gustar al que me gusta. Pequeñas licencias de autor para exagerar los hechos y contar una historia más interesante. Photoshop con palabras para conseguir un ascenso. Decir que sí cuando el realidad quiero decir no. Evitar conflictos pagando con trocitos de integridad. El amor de Dios no compromete su esencia. No renuncia a su naturaleza cegado por el “amor” a sus…
View On WordPress
Miedo, ¿a qué?
No tienes por qué incomodarte para que los demás estén cómodos. No hagas algo que no te guste solo por complacer al resto.
YO SOLO QUIERO IR A MI RITMO
Yo solo quiero ir a mi ritmo. Descubrir el mundo sin miedo, sin presión, sin prisas.
Yo solo quiero ir a mi ritmo , recorrer el mundo a mi tiempo, a mi paso.
Yo solo quiero ir a mi ritmo. No deseo ser comparada, ni que me hablen de cómo debo tener una vida exitosa.
Yo solo quiero ir a mi ritmo. Equivocarme, aprender y levantarme. No deseo saber a mis 23 años como debo educar a mis futuros hijos, como construir una buena familia, lo que es correcto según la sociedad.
Yo solo quiero ir a mi ritmo. Vivir sin etiquetas, sin presiones, sin que me digan quien y como debo de ser, sin tener que complacer a la sociedad por lo que ellos esperan de mi.
Yo solo quiero ir a mi ritmo. ¿Casarme? ¿enamorarme? ¿tener hijos? ¿comprar una casa, un carro? ¿cambiar de trabajo? ¿ejercitarme? ¿divertirme? ¿cambiar de profesión? ¿viajar? Quiero descubrirlo por mi cuenta y seguir mi propio plan de vida, mis objetivos, mis metas.
Yo solo quiero ir a mi ritmo.