📍 cocina con @vienitas
Como era costumbre no estaba comiendo como debía, ni a las horas que debía, pero ahí estaba con la tenue luz de la noche y del mismo refrigerador como su acusador, entre sus manos descansa un bote de helado a medio comer, mismo que no se iba a poner a investigar cuanto tenía ahí. Y tan entretenido estaba que a penas escucho un ruido tomo lo primero que encontró en el cajón, como si esto serviría de defensa " ¿quién anda ahí? " la voz autoritaria salió a relucir esa que sólo usaba cuando quería mostrarse más imponente, cualquiera podría decir que se veía ridículo.















