Fanfics: normalización y romantización
A lo largo de mi vida leí muchos fanfics tanto de parejas heterosexuales como homosexuales. Cuando era más chica me gustaban o parecían normales/románticas ciertas temáticas o conductas que hoy en día, viéndolo críticamente, me planteo por qué son tan bien recibidas o incluso alabadas cuando no son más que signos de violencia o abuso entre una pareja.
Algunos de los ejemplos que pude recolectar como denominador común en este tipo de escrituras son:
En los fanfics de amor (heterosexual/homosexual) generalmente hay un personaje que le gusta tener relaciones sexuales sin ataduras o que coquetea a menudo. Los comentarios del estilo "zorra" o "puta" referidos al mismo abundan. Esto refiere a un modismo machista ya que ese es el insulto que generalmente se le asigna a una mujer que disfruta de su sexualidad a su gusto. Los mismos insultos se aplican a personajes secundarios que interfieren con el romance principal.
En el caso de relaciones sexuales entre el mismo sexo, se muestra demasiado interés en saber quién es el "activo/dominante" y quién el "pasivo/sumiso" ya sea por su físico o su personalidad cuando en la realidad el tener una cosa o la otra no definen tu rol en la cama.
Con respecto al punto anterior, en el caso de una pareja heterosexual, se asume que el dominante es el hombre, por tanto generalmente se muestra una mujer que no ha tenido relaciones sexuales ("virgen") y entonces depende de él ya que es el más experimentado. Generalmente se reduce a un acto de penetración en el cual los dos alcanzan el orgasmo cuando en la vida real la mujer precisa más estimulación o juegos previos para poder tener un orgasmo.
"Sos mío/mía, me perteneces" y demás frases de posesividad utilizadas que sirven como ejemplo o muestra de "amor" cuando en realidad se trata de algo enfermizo.
El punto anterior aplica por igual a los celos y al comportamiento de los personajes. Quiero aclarar antes que nada que la manifestación de los celos en los seres humanos es una reacción completamente normal. Ahora, cuando esos celos se tornan controladores, obsesivos o incluso se llega a la violencia (física/psicológica), ahí son enfermizos y tóxicos. Hay dos situaciones en las cuales se pueden presentar en este tipo de historias, y la mayoría de las veces aparecen ambas en distintos momentos:
Aquél personaje que suelen asociar con el rol "activo/dominante" es quien se enoja o aleja a su "pareja" de quien está y que supuestamente lo pone celoso/a. A veces incluso hasta lo/la humilla argumentando que lo hizo sólo para que le quedara en claro que es de él/ella y nadie más. El personaje acusado de supuesta infidelidad/engaño (asociado al rol "pasivo/sumiso") se defiende, pero en la mayoría de los casos suele intentar darle explicaciones innecesarias, llegando hasta al punto de quedarse callado/a. He leído comentarios en los cuales se culpa a la otra parte por, nuevamente, "andar de zorra/puta" y en cambio defender los celos como si fueran su "prueba de amor".
Existe otro caso en el cual ocurre a la inversa, es decir, el personaje "dominante" se encuentra con un amigo/conocido/ex y entonces el personaje "sumiso" es quien manifiesta los celos. En este caso, no obstante, la reacción de la parte contraria ante la acusación de supuesta infidelidad/engaño es totalmente distinta: generalmente suele mostrarse más orgulloso, indicando que no es de su incumbencia o que no tiene que ponerse celoso/a porque lo hace quedar mal; otras veces suele echarle en cara una situación similar.
Llamar "mami/papi" (o en inglés "mommy/daddy") durante el sexo. Entiendo perfectamente que haya personas que les excite el role play, pero esto es realmente enfermizo al punto de ser considerado un complejo. Lo mismo aplica para el incesto: situaciones que normalizan por ejemplo el hecho de que un niño/una niña tenga relaciones con un adulto, entre hermanos o entre alumno/a-profesor/a y hasta a veces forzadas.
Con respecto al BDSM, no he leído (salvo otros más detallados) un gran uso de esta práctica más que para "castigar" a una de las dos partes por un "comportamiento indebido" (generalmente al personaje de conducta sumisa), dar azotes/nalgadas y luego tener sexo posterior a una situación de enojo por parte de la persona "dominante". Excitarse por pegar o infligir dolor no es sano; y en algunos fanfics de los que he leído ni siquiera es consensuado. Los comentarios a este tipo de situaciones suelen decir "castígalo" o "muestrale quién manda", alentando ese tipo de comportamiento. También a veces se suelen usar ataduras/esposas con el personaje "sumiso" que no hace nada más que restringirle los movimientos, haciendo que el personaje "dominante" pueda tener total control de su cuerpo.
No utilizar lubricante o penetrar directamente, haciendo sentir dolor a la otra persona.
El uso de la palabra violación. Esto realmente me preocupa, porque a menudo aparecen frases que dicen "te voy a violar" explícitamente. Se juega con una situación que lejos de ser excitante es muy traumante y de horrible vivencia para las víctimas de quienes la han padecido. En el contexto de estas historias, se utiliza esa frase por parte del personaje "dominante" cuando el contrario no quiere tener relaciones con el mismo. Se lo fuerza, y luego se agregan otras frases del estilo "lo vas a disfrutar después" o "no te hagas el/la inocente que te está gustando". Se romantiza una violación, y eso MUY alarmante porque no nos podemos olvidar que detrás de esa historia hay una persona que cree que eso está bien.
No pretendo desvalorizar el gran esfuerzo que hacen los autores/las autoras ya que requiere dedicación, creatividad y tiempo. Mi intención es simplemente mostrarte que hay ciertas situaciones o conductas que estamos dejando pasar por considerarlas "normales" o "amor" y en realidad no es eso. Tampoco pretendo una historia de color de rosa, pero entendamos que generalmente el público que más lee/escribe este tipo de historias son adolescentes (en su mayoría chicas) que toman mucho de las mismas de y para la vida real. Luego no pretendamos culparlas o responsabilizarlas si no fuera porque ellas nos creyeron, pensando que estaba bien.















