“Nadie se da cuenta de que algunas personas gastan una energía tremenda simplemente para ser normales”.
Albert Camus.

seen from United Kingdom

seen from Russia

seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from United States

seen from Türkiye
seen from Poland
seen from United States

seen from United Kingdom

seen from United States

seen from Russia
seen from United States
seen from United States
seen from Serbia
seen from United States

seen from United States

seen from Malaysia

seen from United States

seen from Japan
“Nadie se da cuenta de que algunas personas gastan una energía tremenda simplemente para ser normales”.
Albert Camus.
¿La tristeza es negativa?
He ocultado mi tristeza muchas veces porque no es socialmente aceptable estar triste, la tristeza se ve como una emoción negativa, pero ¿Por qué sería algo negativo si todos la sentimos?
Deberíamos dejar de evitarla y simplemente sentirla, reconocer nuestras emociones y expresarlas es bueno para nuestra salud mental, si te sientes triste déjalo salir y si un amigo esta triste simplemente apóyalo para que exprese lo que siente, es lo mejor que puedes hacer.
No esta mal sentirse triste de vez en cuando, llega a ser algo malo cuando la tristeza te impide disfrutar la vida.
(Neoliberalismo)
Antropología Liberal-libertaria
Los liberales, en sus diferentes acepciones o corrientes, suelen recurrir al argumento de las diferencias biológicas para así justificar las diferencias sociales, A + B = C, y, de manera que podríamos hablar (y podemos) de un darwinismo a la escala de lo social, la selección del «más» acto. Y hasta un nivel más que superficial, podemos encontrar fallas realmente groseras al argumento de las diferencias biológicas para justificar las diferencias sociales, en primer lugar y muy importante, la sociedad compleja de los Homo Sapiens no es dada por la naturaleza, somos la única especie de ser viviente, de entidad biológica que ha podido arrebatarle a la naturaleza sus «secretos» para saciar sus necesidades y mucho más; es decir, producir a partir de la naturaleza aquello para saciar nuestras necesidades. Cuando éramos cazadores-recolectores no producíamos absolutamente nada, porque obteníamos directamente de la naturaleza los satisfactores que suplían nuestras necesidades inmediatas, el hambre, el refugio, etc. El trabajo como tal no existía, o como lo concebimos en épocas posteriores, porque las tareas que hacíamos eran de carácter puntuales, muy concretas, lo que los cazadores-recolectores después de realizar sus tareas, tenían tiempo de sobra para dedicarse a otras actividades, como lo que comenta Yuval Noah Harari en la primera parte de su Sapiens: De animales a dioses (2014), y el cambio radical que sufrimos, el cambio de paradigma de nuestro estilo de vida nómada de cazadores-recolectores a un modo agrícola y sedentario, en el cambio radical de mentalidad que eso nos generó. Ahora, con el cambio de modo de vida, también las obligaciones y necesidades se transformaron, antes nuestro hogar era la tierra entera y nuestro techo el firmamento, después nuestro hogar y libertad de movimiento se restringió a espacios más pequeños y confinados. También, y siguiendo las ideas de Harari en su libro, los cazadores-recolectores no tenían visión a futuro o no se preocupaban demasiado en lo que podría devenir en un tiempo X o indeterminado, más las sociedades agrícolas sí, porque al permanecer toda su vida en un solo lugar (sedentarios), la chance de sufrir calamidades y carencias eran mayores que los que sufrían los cazadores-recolectores, porque al ser nómadas, se las podían arreglar «mudándose» a otro lugar, más los campesinos del neolítico tenían que hacerle frente a las inundaciones, sequías, plagas, etc, en el mismo lugar, en su hogar; por lo tanto, su visión era a largo plazo. Así se empezó con una más que rudimentaria división del trabajo, al estratificarse las sociedades de campesinos del neolítico, se fueron formando las diferentes castas de la sociedad, los dirigentes, los sacerdotes o chamanes, los guerreros, los trabajadores, esclavos, etc, independientemente de las diferencias biológicas de los individuos que componen los grupos sociales.
Ya podemos advertir de la falencia de tal argumentación, y ver que, como las complejas sociedades humanas con sus estructuras no son un producto extraído de la naturaleza, aunque sí es moldeada por ésta, es un aparato artificial, manufacturado por nosotros mismos, y se moldea a nuestros caprichos y cumple un rol eficaz de control social.
La normalización de la desigualdad social, en un mundo y una sociedad madura como la de este momento histórico, es más que un insulto o una fuerte bofetada en el rostro, es la misantropía en su exquisita expresión.
Y para cerrar el comentario, con las palabras de Noah Harari en De animales a dioses, cuando toma el tema de la domesticación de los animales y el trato que el Homo sapiens ha tenido hacia ellos, dice (parafraseando): «¿Cómo podríamos definir el éxito evolutivo de una especie, por la cantidad de copias de su ADN, es decir, por la cantidad de descendencia (cuantitativo) o por la calidad de vida que gozan los individuos de la especie (cualitativa)?»
Fanfics: normalización y romantización
A lo largo de mi vida leí muchos fanfics tanto de parejas heterosexuales como homosexuales. Cuando era más chica me gustaban o parecían normales/románticas ciertas temáticas o conductas que hoy en día, viéndolo críticamente, me planteo por qué son tan bien recibidas o incluso alabadas cuando no son más que signos de violencia o abuso entre una pareja.
Algunos de los ejemplos que pude recolectar como denominador común en este tipo de escrituras son:
En los fanfics de amor (heterosexual/homosexual) generalmente hay un personaje que le gusta tener relaciones sexuales sin ataduras o que coquetea a menudo. Los comentarios del estilo "zorra" o "puta" referidos al mismo abundan. Esto refiere a un modismo machista ya que ese es el insulto que generalmente se le asigna a una mujer que disfruta de su sexualidad a su gusto. Los mismos insultos se aplican a personajes secundarios que interfieren con el romance principal.
En el caso de relaciones sexuales entre el mismo sexo, se muestra demasiado interés en saber quién es el "activo/dominante" y quién el "pasivo/sumiso" ya sea por su físico o su personalidad cuando en la realidad el tener una cosa o la otra no definen tu rol en la cama.
Con respecto al punto anterior, en el caso de una pareja heterosexual, se asume que el dominante es el hombre, por tanto generalmente se muestra una mujer que no ha tenido relaciones sexuales ("virgen") y entonces depende de él ya que es el más experimentado. Generalmente se reduce a un acto de penetración en el cual los dos alcanzan el orgasmo cuando en la vida real la mujer precisa más estimulación o juegos previos para poder tener un orgasmo.
"Sos mío/mía, me perteneces" y demás frases de posesividad utilizadas que sirven como ejemplo o muestra de "amor" cuando en realidad se trata de algo enfermizo.
El punto anterior aplica por igual a los celos y al comportamiento de los personajes. Quiero aclarar antes que nada que la manifestación de los celos en los seres humanos es una reacción completamente normal. Ahora, cuando esos celos se tornan controladores, obsesivos o incluso se llega a la violencia (física/psicológica), ahí son enfermizos y tóxicos. Hay dos situaciones en las cuales se pueden presentar en este tipo de historias, y la mayoría de las veces aparecen ambas en distintos momentos:
Aquél personaje que suelen asociar con el rol "activo/dominante" es quien se enoja o aleja a su "pareja" de quien está y que supuestamente lo pone celoso/a. A veces incluso hasta lo/la humilla argumentando que lo hizo sólo para que le quedara en claro que es de él/ella y nadie más. El personaje acusado de supuesta infidelidad/engaño (asociado al rol "pasivo/sumiso") se defiende, pero en la mayoría de los casos suele intentar darle explicaciones innecesarias, llegando hasta al punto de quedarse callado/a. He leído comentarios en los cuales se culpa a la otra parte por, nuevamente, "andar de zorra/puta" y en cambio defender los celos como si fueran su "prueba de amor".
Existe otro caso en el cual ocurre a la inversa, es decir, el personaje "dominante" se encuentra con un amigo/conocido/ex y entonces el personaje "sumiso" es quien manifiesta los celos. En este caso, no obstante, la reacción de la parte contraria ante la acusación de supuesta infidelidad/engaño es totalmente distinta: generalmente suele mostrarse más orgulloso, indicando que no es de su incumbencia o que no tiene que ponerse celoso/a porque lo hace quedar mal; otras veces suele echarle en cara una situación similar.
Llamar "mami/papi" (o en inglés "mommy/daddy") durante el sexo. Entiendo perfectamente que haya personas que les excite el role play, pero esto es realmente enfermizo al punto de ser considerado un complejo. Lo mismo aplica para el incesto: situaciones que normalizan por ejemplo el hecho de que un niño/una niña tenga relaciones con un adulto, entre hermanos o entre alumno/a-profesor/a y hasta a veces forzadas.
Con respecto al BDSM, no he leído (salvo otros más detallados) un gran uso de esta práctica más que para "castigar" a una de las dos partes por un "comportamiento indebido" (generalmente al personaje de conducta sumisa), dar azotes/nalgadas y luego tener sexo posterior a una situación de enojo por parte de la persona "dominante". Excitarse por pegar o infligir dolor no es sano; y en algunos fanfics de los que he leído ni siquiera es consensuado. Los comentarios a este tipo de situaciones suelen decir "castígalo" o "muestrale quién manda", alentando ese tipo de comportamiento. También a veces se suelen usar ataduras/esposas con el personaje "sumiso" que no hace nada más que restringirle los movimientos, haciendo que el personaje "dominante" pueda tener total control de su cuerpo.
No utilizar lubricante o penetrar directamente, haciendo sentir dolor a la otra persona.
El uso de la palabra violación. Esto realmente me preocupa, porque a menudo aparecen frases que dicen "te voy a violar" explícitamente. Se juega con una situación que lejos de ser excitante es muy traumante y de horrible vivencia para las víctimas de quienes la han padecido. En el contexto de estas historias, se utiliza esa frase por parte del personaje "dominante" cuando el contrario no quiere tener relaciones con el mismo. Se lo fuerza, y luego se agregan otras frases del estilo "lo vas a disfrutar después" o "no te hagas el/la inocente que te está gustando". Se romantiza una violación, y eso MUY alarmante porque no nos podemos olvidar que detrás de esa historia hay una persona que cree que eso está bien.
No pretendo desvalorizar el gran esfuerzo que hacen los autores/las autoras ya que requiere dedicación, creatividad y tiempo. Mi intención es simplemente mostrarte que hay ciertas situaciones o conductas que estamos dejando pasar por considerarlas "normales" o "amor" y en realidad no es eso. Tampoco pretendo una historia de color de rosa, pero entendamos que generalmente el público que más lee/escribe este tipo de historias son adolescentes (en su mayoría chicas) que toman mucho de las mismas de y para la vida real. Luego no pretendamos culparlas o responsabilizarlas si no fuera porque ellas nos creyeron, pensando que estaba bien.
Y cuando la crueldad se establece como estado permanente, la olvidamos.
Eeva Liisa Manner
La peor parte de tener una enfermedad mental es que la gente espera que te comportes como si no la tuvieras.
Todd Phillips/Scott Silver.
« Pragmatismo: Lo que es y lo que no es »