Ideas.
Lo veo venir.
Lo estoy viendo pasar.
Me estoy enamorando de las ideas otra vez.
Esto no es ni proyectar.
Directamente me hago una idea de alguien.
Sin ahondar mucho más.
Sólo con su físico y su forma de ser.
Ya está.
Con eso me vale.
Para subirme por las paredes.
Para histeriquear.
Para no saber que escribir.
Para repensar cada frase.
Para arrepentirme de cada frase.
Para no contestar durante un tiempo por no saber qué decir.
Para volverme a repetir.
Para pensar cómo vestir.
QUÉ.
COÑO.
HACES.
Qué neura me ha dado.
Qué ictus.
Qué derrame.
En serio, no me funciona media cabeza.
Qué me pasa.
Cualquiera que me vea, me oiga o me lea.
Ridículo, vaya.
Donde está mi chill.
Que se me ha ido.
Que a mi esto me daba igual.
¿Qué ha cambiado?
Las puta ideas.
Que me traen loco.
Parece que tengo 15 años ahora.
Que no he reflexionado en mi vida.
Que no he escrito ochenta veces sobre el tema.
Como si tuviese 15 años, en serio.
Qué mal.
Esto es siempre así, ¿la madurez viene y va?
Menos mal que por las noches hago repaso mental.
Es una idea, relax.
No le conoces de verdad.
Lo que tenga que ser será.
Si es, bien.
Si no, también.
Bye.















