Probablemente lamente lo que estoy por decirle, o tal vez no, tal vez sea el primer paso para un cambio realmente muy importante para mi, pero eso no lo sabré hasta que lo diga, y de hecho aun estoy juntando el valor para hacerlo...
No se que tiene usted, pero me causa una intriga que no muchos logran, quiero conocer cada parte que oculta, deseo que me diga lo que piensa recostado en el suelo con su cabeza en mis piernas mientras acaricio su cabello. Quiero ocasionarle sonrisas a lo loco, hasta que niegue riendo y piense que estoy loca por las cosas que digo, pero sepa que tan solo estoy alegre. Que hablemos durante horas, sin silencios incómodos, sin pausas repentinas, con risas inesperadas y miradas que durarán cuanto nosotros quisiéramos, mientras la música corre sola sin darle ninguna importancia. Me gustaria que sepa que disfruto estar con usted a cada segundo, y que lo extraño los segundos que no está. Que podría andar por la lluvia sin mirar el cielo y solo viendo como las gotas caen, caminar pateando el suelo a su lado, dándole importancia a cada pequeño detalle, como el mechón que cae cerca de sus ojos, o que camina esquivando los charcos de agua mientras yo salto en ellos.
No se, si ya se ha dado cuenta, pero lo que trato de decir es más complejo de lo que se imagina, y más sencillo de lo que lo hago ver. Es un sentir, algo que ya no puedo ocultar, y debo expresarlo de alguna manera, porque usted es quien más me conoce, con quien he sido más sincera, usted sabe realmente quién soy yo, de mis pasatiempos raros, mi extraña manera de pensar, lo cariñosa que soy, aunque muchos aseguran que soy de piedra.
Lo conocí sin querer, le hable sin ningún motivo, logre sacarle sonrisas sin mucho esfuerzo, con el tiempo lo deje conocerme sin notarlo, poco a poco lo fui queriendo mas, casi de manera desapercibida se adentro en mi vida de una manera que no lo imagine, y ahora le digo que, con miedo, dudas, temor, y tantas cosas mas que no puedo explicar, me estoy declarando.
Chico, usted me gusta, y eso no lo puedo controlar, porque, también fue sin querer que lo empecé a amar.