Rompecabezas
Quizás mi corazón roto nunca sanó y hoy son un montón de piedritas acumuladas que pretender ser un corazón. Quizás el problema no sea ese, sino que además de romper mi corazón, me partiste la cabeza. Quizás como no soy un cuerpo desmembrado, y cada parte de mi es solo una, rompiste todo mi ser. Y quizás como soy solo una y no puedo inculparme te culpo a vos de todo esto. Quizás sea yo la que me asesiné lentamente y ahora soy un zombi que se pregunta por qué le duele la cabeza mientras su cerebro escapa de su cráneo. De mi cráneo del que brotan las palabra, de mi carne de la que brotan las palabras, de mis manos, de mi ser. Mi ser roto y escrito. Reventado como sapo. Como sapa. Como cepo. ¿Cómo supo? Que me falta algo y no alguien. No me faltas vos, me falto yo. Una pieza de mí que se escapó a algún lado intentando evitarme. Y cuando lloro, y digo que te extraño y que te necesito, estoy mintiéndome. Porque es más fácil extrañarte que ir a buscar esa pieza perdida mientras el resto del rompecabezas se desarma y se rearma como puede.

















