Happy birthday!!! 😁😁😁😁😊😊😊😊🎇🎆🎇🎆🎇🌠🌠🌠☀⭐🌟🌟🌟🌟😘💋❤
♥♥♥♥♥ thank you so much ♥♥♥♥♥

seen from United Kingdom

seen from France

seen from Egypt
seen from Türkiye
seen from China

seen from Poland
seen from China
seen from China
seen from Belgium

seen from Spain
seen from China
seen from China

seen from Netherlands
seen from China
seen from Netherlands

seen from Israel
seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United Kingdom

seen from Canada
Happy birthday!!! 😁😁😁😁😊😊😊😊🎇🎆🎇🎆🎇🌠🌠🌠☀⭐🌟🌟🌟🌟😘💋❤
♥♥♥♥♥ thank you so much ♥♥♥♥♥
Soluciones reescritas una venganza inesperada
Capitulo 3
Para mephistophelesthepuppeteer
Muchas dudas quedaron en mi mente tras esa pelea, no tenía ni punto de comparación con el nivel de peleas que había visto durante toda mi vida, y entre Lilith y Dantalion había una diferencia de nivel que no era precisamente pequeña.
Estuve durante tres días entrenando y estudiando por mi cuenta. Ninguno de mis dos tutores salio de sus cuartos y no se supo nada de ellos. Pero no estuve solo todo el tiempo. Todos los días tuve,por así decirlo,unos ejercicios para no olvidar, aunque si debo decirlo textualmente eran simples asesinatos, prácticas para no dudar, para que no me temblara la mano ante nada. Y al principio fueron sencillos, pero cada día eran mas complicados, y cada día me explico que se convertirían en habituales, que seria su mercenario, y que no iba a admitir ni un solo fallo.
Al cuarto día Lera me despertó como de costumbre pero en vez de marcharse como otras veces me dijo
-El amo Dantalion le espera en el gimnasio.
Llegue al gimnasio rápidamente y le vi sentado en el centro con una espada sobre las rodillas. Tenia los ojos cerrados y parecía muy concentrado en lo que hacia, pero había algo en el que me decía que no era verdad lo que veía, y por una vez eso me salvó del golpe que venia por mi espalda. Cuando volví a mirar el Dantalion sentado no estaba allí y estaba con una espada a mi derecha apuntando a mi corazón.
-A partir de hoy subiré el nivel de dificultad de los entrenamientos- Su tono era muy serio y fuerte por lo que no replique nada- Ya viste la pelea del otro día, nuestro objetivo es que lleves a ser la mitad de poderoso que ella, o, si es posible igual. Es decir, debes superarme.
Su mirada ocultaba un enfado muy fuerte por la derrota del otro día y, sin darme tiempo a pensármelo comenzamos de nuevo la pelea. El demonio se movía con mayor agilidad que la otra vez y se me volvió a dificultar el hecho de defenderme. Al final de la clase no había sido capaz de golpearle ni una sola vez, pero al menos no había dejado que me golpease tampoco. Pero él no me dijo nada y al final de la clase me echó.
Baje hasta el aula de Lilith pero no había nadie así que estudié por mi cuenta para no perder la costumbre pero al poco rato me llamo Lera y me fui a ver a mi padre.
-Tengo tu primera misión- Dijo con tono serio- Saldrás del palacio e iras a la caverna del este. Allí está un demonio que supongo que reconocerás. Él te dirá que debes hacer. Vete.
Mi padre me echó de nuevo y no pude responderle. Una de las sirvientas de mi padre me llevó a la sala de armas y me entregó la Kurikara. Hacia micho tiempo que no la veía así que la desenvaine pero no ocurrió nada. Mi cuerpo no se envolvió en llamas pero se iluminó la pulsera que llevaba durante unos segundos y luego solo una suave lucecita se quedó encendida. La analice bien y supuse que esa pulsera era lo que limitaba mis poderes para que no estuviese todo el rato ardiendo en fuego azul. Envaine la espada y la criada me acompañó a la salida del palacio. Era la primera vez que salia desde que llegué aquí, y me sorprendí bastante por lo que vi, pero recordé lo que me dijo el viejo cuando mis poderes despertaron por primera vez. Gehenna es un reflejo de Assiah y por tanto el lugar donde estaba no era nada menos que la academia. Entonces me puse a pensar en la dirección que mi padre me había dado y recordé que al este de la academia había una cueva donde se solían ver muchos demonios.
Vagamente recorrí el camino entre la academia y la cueva sin saber lo que esperarme al llegar allí. Divisé la entrada rápidamente y me adentre en el hueco solo unos metros. Lo suficiente como para ver una silueta sentada en una roca.
-Por fin llega- Dijo la silueta y se volteo. Mis ojos se abrieron como platos al contemplarle- Joven Amo
-¡Tu!- Exclamé entre sorprendido asustado y cabreado- ¡Astaroth!
Sin dudarlo un segundo me abalance sobre él tras desenvainar mi espada. Pero el seguía siendo mucho mas fuerte que yo y me rechazo en un suave movimiento de muñeca.
-No debería atacarme joven amo- Dijo Astaroth- Yo tengo la información de su misión y me encargaré de supervisarlo.
Me quede quieto y me resigné, si eso era cierto entonces obedecería sólo por evitar una tortura nueva de castigo. -¿Y bien?- Dije con tomo ligeramente molesto- ¿Que se supone que debo hacer aquí?
-Parece que has madurado un poco desde la última vez que nos vimos. Bueno- Dijo Astaroth y me miró a los ojos- Supongo que Satán-sama ya te contó que dentro de Gehenna hay una organización que tiene como objetivo eliminarle, no solo a él, también a los reyes demonio y a sus mas altos rangos para vivir en “Anarquía”. Hoy vas a matar a uno de sus pilares, con un poco de mi ayuda claramente, y no podemos fallar de ninguna manera ya que si lo hacemos empezará una guerra que, aunque ganemos, no saldría bien ya que la mayoría de los reyes demonio están fuera de aquí.
-Vale- Dije ligeramente sorprendido de que no quisiesen una guerra. Mi idea de los demonios estaba equivocada, al parecer- y, ¿Donde esta ese demonio?
- En el almacén donde te llevé antes de venir aquí- Dijo y sonrió de lado- Te sorprenderás de lo cerca que estabas, y Samael se frustrará ya que estábamos en el borde de su barrera y él no pudo notarlo
El rey demonio comenzó a reírse a carcajadas y agarrándome del brazo me arrastró a través de lo que seria el bosque de la academia hasta el almacén. Dentro del lugar se oían gritos y maldiciones y miré interrogante a mi “hermano”.
-Hace poco se arriesgó mucho y uno de mis hermanos le hirió- Dijo sonriente otra vez- Y no superficialmente. ¡No sientas piedad idiota! ¡Si le das la oportunidad él te matará sin dudarlo un solo segundo! ¡Y si sobrevives seras castigado severamente y participaré hasta yo!
Tragué y me dispuse a olvidar toda emoción de lástima o perdón y lentamente atravesamos la verja y la puerta. Mire dentro y vi al demonio que debíamos matar. Estaba junto a la pared apoyado agarrándose el costado con gesto de dolor pero nada mas vernos su cara cambio a una inexpresiva y se coloco en posición de ataque y,sin dar tiempo a palabras, se abalanzo sobre Astaroth. Reaccione instintivamente y le golpeé en el cuello para alejarlo del rey demonio y sin pensarlo demasiado desenvainé la espada y le atravesé en el costado de nuevo. El demonio gritó y se retorció al agravar su herida de esa manera y las cosas de alrededor comenzaron a vibrar. Astaroth maldijo por lo bajo y llamó a varios de sus sirvientes que rápidamente inmovilizaron al demonio pero el ser no se rindió sino que, inmovilizado en el suelo comenzó a hablarme.
-Vaya vaya…- Sonrió mirándome- El hijo pródigo, no me esperaba que Satán te enviase a ti a por mi cabeza. Seguro que quiere ponerte a prueba. ¿De verdad confías en él?
- Para nada-Respondí tajante Es el diablo, pero eso no significa que no vaya a obedecerle.
-Te han adiestrado bien chico- Dijo el demonio y miró a Astaroth- ¿Que tal si le cuentas quien soy? ¿O tienes miedo de que te traicione?
- No puedo confiar en alguien que ha vivido tanto tiempo en el mundo humano- Dijo Astaroth con un movimiento suave de mano- Pero el chaval ya sabe quien eres, y sigue dispuesto a cumplir órdenes. Sabe lo que le conviene.
El demonio maldijo y se intentó liberar pero los sirvientes de Astaroth le aplastaron con mas fuerza.
-Mátale- Me ordeno el rey demonio- No dudes, córtale la cabeza.
- Ví en la mirada del rey de la putrefacción que no iba a tolerar ningún fallo por lo que, concentrándome en el odio que sentía por aquellos que me traicionaron en Assiah, desenvaine mi espada y la pulsera volvió a iluminarse de nuevo. El demonio aprisionado abrió los ojos sorprendido pero no emitió ningún sonido de su boca, entonces Astaroth volvió a decirme que lo matase y el odio me consumió, y entonces todo se tiñó de rojo. La cabeza del demonio rodó por el almacén mientras su sangre nos bañaba, y encontré demasiado placentero el olor de la sangre y estuve a punto de cortar otra parte de su cuerpo solo para ver salir mas de ese liquido rojo vital. Pero solo vi negro ya que Astaroth se había tomado la libertad de golpearme en el cuello y dejarme inconsciente. Lo último que escuche fue -Buen trabajo joven amo- La voz de Astaroth se alejaba cada vez mas de mi- Descanse, se lo merece.
Desperté en mi cuarto con el cuerpo dolorido por haber estado demasiado tiempo en la misma posición. No recordaba nada de la tarde anterior, solo sombras negras y sangre. Nada mas… Nadie me vino a buscar en toda la mañana y me pareció raro, pero a eso del mediodía dos sirvientas vinieron pero preferí hacerme el dormido. Dejaron una bandeja con varios útiles y dos cartas y revisaron si tenia alguna herida. Luego escuché una voz en el cuarto, profunda y oscura.
-¿No ha despertado aun?- Dijo la voz seria. Me sonaba esa voz pero no era capaz de reconocerla- Astaroth debió darle con mucha fuerza entonces.
Entonces lo recordé todo. La sangre y sus palabras. Aquel traidor, ese ser, yo lo maté,lo mate aunque era la única opción que temía para escapar de Gehenna. Los recuerdos de las sensaciones me invadieron como un torbellino y no pude evitar balbucear varias palabras sueltas y abrir los ojos. Satán me observaba sonriente pero se apreciaba un suave toque de curiosidad por mi.
-Por fin despiertas- Dijo satán- ya pensé que tendría que hacer lo mismo que a la bella durmiente.
Me levanté de golpe asqueado por la imagen mental que había tenido y mi padre se rió a carcajadas.
Si ya estas bien- Dijo mi padre- Dantalion esta en el gimnasio. Deberías ir a verle. Se enteró de lo de ayer. Por una parte me sorprendí por el tono que utilizó al decirme eso. No se si era preocupación o desprecio dado que casi no se notaba el matiz en su voz. Me pare a pensar un momento cuando mi padre se fue sobre lo que se refería la decir que se había enterado de lo de ayer pero no sabia a que se refería ya que no era la primera persona a la que mataba. Ni tampoco el hecho de que Astaroth me acompañaba tenia tanta importancia. Al no encontrar ningún motivo dejé de lado mis divagaciones y baje al gimnasio pensando que Dantalion resolvería mis dudas al fin y al cabo.
Entre al gimnasio y no encontré a nadie. Mi espada estaba colocada en el centro de la sala y había varios maniquíes allí así que me dispuse a practicar hasta que llegase mi maestro. Tomé la espada y la desenvainé, no dudé, no temblé,me lancé hacia los maniquíes y uno a uno los fui destruyendo. De cuando en cuando una parte de mi pedía sangre. Quería que esos maniquíes sangrasen. Y llegué al último de ellos. Era diferente a los demás, parecía estar vivo, se ondeaba ligeramente así que decidí pasar un rayo divertido con él. Me lancé de frente hacia el muñeco y cuando quise golpearlo el muñeco ya no estaba. Divertido, pensé. Y me giré rápidamente y le corté superficialmente, y para mi sorpresa comenzó a sangrar. El olor llegó a mi nariz y todos mis sentidos se alteraron, quería mas, mas sangre, y perdí el control, se acabó la técnica, la estrategia, el control, sólo quería sangre, mas sangre. Di sablazos sin control hasta que el muñeco no se movía mas, y aun así quería mas. Entonces Dantalion llego y me inmovilizó, al rato recuperé el control sobre mi mismo y me soltó.
-El problema es mas grave de lo.que creí-Dijo Dantalion con resignación- lo siento rin, pero vas a tener que hacer un entrenamiento especial, se acabó la teoría en un tiempo, pierdes el control con la sangre.
No comprendí casi nada de lo que me dijo, estaba aturdido y no recordaba del todo bien lo que había pasado en el ultimo rato.
-¿No te acuerdas?- Negué con la cabeza y él dijo- El problema es mas grave aun. ¿No recuerdas haber atacado al maniquí y querer mas sangre?
-¿Sangre?- Pregunté intrigado-¿Que pasa con la sangre?
Dantalion ignoró mis palabras y llamo a Baphomet quien al rato volvió con Lilith, hacia muchos que no la veía pero parecía estar en perfectas condiciones.
-¿Que necesitas Dantalion?-Dijo ella irritada- Tengo que dar una clase ahora
-Me temo que no-Dijo el demonio- Tenemos un grave problema de lujuria por la sangre en nuestro pequeño alumno.
-¿Lujuria?-Preguntó ella intrigada-¿En serio? Eso no es malo a no ser que…-Dantalion asintió ante la cavilación de Lilith- Esta bien. Te ayudaré. ¿Recuerda lo que hace?
-No- Dijo Dantalion-Si quieres hacemos la prueba. Yo me corto y tu le sujetas.
La chica asintió y se puso detrás mio, yo no entendía nada, ¿Que pasaba conmigo? Entonces Dantalion me quitó la espada y la alejó de mi y tomando un puñal se cortó en el brazo. Ahí deje de ser consciente de lo que pasaba lo siguiente que recuerdo es que Lilith me tumbó en el suelo y pronunció unas palabras en un idioma raro. Luego todas la imágenes vinieron a mi mente y a la vez se proyectaron a mi alrededor y mis dos tutores las analizaron bien. Pero yo me sorprendí el que mas y cuando las imágenes se detuvieron solo fui capaz de decir
-¿Ese era yo de verdad?
POV YUKIO -Assiah, Academia Veracruz-
Últimamente nada estaba bien. Mi hermano en Gehenna, aquí aparece otro rey demonio, bajan mis notas, hieren a los chicos en una misión, y ahora, estoy suspendido como exorcista durante 1 mes. Desde el día que descubrimos que Rin había sido secuestrado he estado visitando todos los días el almacén en el que desapareció, rogando por que apareciese, pero cada día perdía mas la esperanza, cada día perdía mas las ganas de vivir, las ganas de seguir adelante. No podía mas. Atravesé el bosque y entre al recinto y me senté en el único lugar en el que se podía, junto a la puerta y miré al centro de la estancia. Tal vez todo se fuese a acabar un día de estos, mejor dicho, tal vez me fuese a acabar un día de estos, y hoy seria el momento perfecto. Aquí, junto al lugar donde, ya podíamos considerarlo así ya que según Mephisto nunca volvería, mi hermano murió. Cogí una navaja que había junto a una de las cajas del almacén y la presione contra mi muñeca, pero antes de que pudiese hacer nada algo invadió mi alma y mi cuerpo y me dejó dormido en una esquina de mi propia conciencia, y se estaba muy bien, y no quería despertar.
POV Satán -Cuerpo de Yukio- Después de todo había sido buena idea poner a esos inútiles demonios de bajo nivel vigilando a Yukio e incitándole al suicidio, ahora se veían los resultados. Me tomó un momento adaptarme a ese cuerpo pero en seguida me acostumbré, me venia como anillo al dedo y no se deshacía como los otros humanos simples, era perfecto, pero también era una lastima que tuviese que matarlo, pero era crucial para conseguir que Rin fuese digno de su posición como sucesor al trono. Deje esas estupideces de lado, hoy era un día diferente, hoy iba a visitar a mis dos hijos mayores, e iba a empezar por Samael, el mas cercano y el mas problemático a la vez.
Salí del almacén y reprimí todo mi poder dentro de mi cuerpo para prevenir que la barrera lo notase aunque de poco serviría. Pase sin problemas el límite y camine lentamente por el bosque apreciando la “belleza” de Assiah de la que tanto hablaban sus hijos. Llegue al borde del bosque y admiré la increíble academia que mi hijo había construido, aunque era un evidente reflejo del palacio de Gehenna. Atravesé la ciudad rápidamente, aunque al ser tan grande tardé bastante, y llegué a la academia de la cual mi hijo estaba tan orgulloso. Intenté no llamar mucho la atención por lo que intenté ir por los lugares mas oscuros hasta el piso mas alto, donde sabia que estaba la oficina del segundo rey demonio. Sin pararme a llamar entré al despacho y dije con una gran sonrisa.
-Hola- Mi sonrisa era ciertamente perturbadora para el ojo ajeno, pero Samael no se iba a asustar por eso- He vuelto.
-Okumura-sensei- Comenzó con su estúpida alegría Mephisto pero rápidamente su gesto se volvió sombrío y duro y se acercó a mi- Perdona, no esperaba tu visita, padre. Si llego a saberlo habría preparado una bienvenida acorde con su categoría
-Ahorrarte los formalismos hijo- Dije cortándole el rollo un poco conociendo las tendencias del rey demonio- Ya sabes que no me gustan tus payasadas. Bueno,¿Que opinas de mi nuevo cuerpo?
-No le queda mal padre- Dijo e hizo una suave reverencia y añadió- Pero le queda un poco pequeño para su magnificencia.
Probablemente Samael era el único de mía hijos capaz de exasperarme de esta manera y seguir con vida.
-¿Que motivos le traen pero aquí padre?- Dijo Mephisto- Dudo que haya venido aquí solo por probar a Yukio Okumura, que misteriosamente es “uno de tus hijos con Yuri” -Tus hermanos hablan siempre de la magnificencia de tu academia y de Assiah en general por lo que tenia que visitarla- Luego mi sonrisa desapareció completamente y mi cara perdió toda expresión- Además, vine a decirte que no te metieses en mis asuntos y que me voy a quedar con los dos Okumura.
-Lo lamento de verdad padre- Dijo Samael- Pero necesito a uno de los dos,¿ A cual me deja?
-Ninguno- Dije tajante y Mephisto borro su sonrisa- En Gehenna muchos ya te consideran traidor, y el hecho de que casi no soltases a Astaroth aquella vez me hace dudar de tus lealtades. Y no te puedo dejar a ninguno por que los dos son imprescindibles en mi plan.
Nos miramos fijamente a los ojos y no nos dijimos nada mas por lo que al rato tomé puerta y me fui de la academia bajo la atenta mirada de Mephisto, quien se moría de ganas de saber que haría con sus juguetes.
Soluciones reescritas, una venganza inesperada
Capitulo 2. También dedicado a mephistophelesthepuppeteer Lilith sonrió y con un movimiento de muñeca me dejó caer al suelo ya sin esposas ni nada luego llamó a dos demonios y me cargaron hasta mi habitación donde una chica demonio esperaba y me curo las heridas mas graves, luego se fueron todos menos Lilith. -Para recuperarte deberías descansar-Dijo Lilith-Pero sobretodo no olvides esta lección, la próxima vez no seremos tan suaves Mis ojos se cerraron rápidamente y solo pude mascullaron un suave si señora que apenas se debió oír. POV Yukio -Assiah- Todo estaba patas arriba en la orden, Rin había desaparecido y no había rastro de el por ningún lado, toda la orden había sido movilizada y Mephisto estaba mas serio que nunca. -Yukio - Grito Shura- Hay un rastro en la zona 11, en un almacén abandonado. -¡Voy!- Grite y seguí a la chica corriendo a través de las callejuelas- ¿Somos los primeros en ir? -Si- Dijo Shura- Mephisto ha hecho lo que pudo para dejarnos ir a nosotros primero. La mire atónita, Mephisto no había dicho nada cuando se entero de que Rin había desaparecido pero estuvo arisco unos días y ni apareció públicamente, supongo que estuvo revisando sus barreras, ya que dejo de notar a Rin por la zona Oeste donde ahora estamos, Rin,¿Donde estarás? Llegamos al almacén donde varios profesores nos esperaban y nos pusieron al corriente. Se había notado restos de una presencia de un demonio muy poderoso a la hora en la que Rin desapareció y otra energía demoniaca que creían que yo tal vez supiese reconocer pero que Mephisto venia en camino. Mire dentro del almacén, es verdad que olía a demonio, mas bien a la putrefacción, rasgo de Astaroth, mala señal. Al rato sin encontrar nada el director de la academia apareció y todo se detuvo, el rey demonio miraba a su alrededor y se acercó al fondo del almacén y volvió rápidamente. -Lo lamento mucho Okumura-sensei-Dijo Mephisto y me miró- Pero dudo mucho que vuelva a ver a su hermano en un tiempo. -¿Donde esta?- Pregunte sabiendo que el ya lo sabia de antes pero solo había venido a confirmarlo. -Astaroth se lo llevó-Dijo Mephisto con su habitual sonrisa-Se lo llevo a Gehenna Caí al suelo de golpe y Shura se acercó a mi. Entre en shock, no era posible, el no, no por favor. Ya lo había perdido todo, escroto mi hermano, y ahora incluso eso... No podía estar pasando esto. ¡No! POV Satán -Gehenna- Las cosas estaban llendo genial. Rin estaba siendo bien educado, por fin, fue una pena que los niños naciesen en Assiah, aunque me preocupa el hermano, Yukio, creo. Necesito que Rin lo mate, necesito que se deshaga de todas sus emociones, y creo que ya se como conseguir eso. Necesito a Yukio en un lugar especifico, y allí haré que Rin lo mate, así sera mio al 100%. Pero no debo olvidar a Samael, es muy listo, tiene a Amaimon de su lado y casi no libera a Astaroth después de mi primer intento de traer a Rin. No se que planea pero bueno. Ni siquiera el se atreverá a atacarme de frente y ya que el no puede cerrar las puertas a Gehenna no podrá evitar que me quede con su juguete, por que ya ha caído en mis manos, y pienso deshacerme del otro niño. No me hace falta otro hijo, lo siento Yuri, pero solo necesitaba a uno, pero igualmente intentare poseer el cuerpo del hermano para visitar a Samael, debo dejarle claro que no quiero interferencias. Y tal vez también visite a Lucifer, después de todo el esta esforzándose por mi. POV Rin -Gehenna- Los sueños son peligrosos a veces, te hacen ver lo que normalmente despierto no ves, hoy ví la traición y el abandono, ví como cada uno de ellos de alejo de mi, como me llamaban demonio y me trataban como a un monstruo, y ahora quiero venganza, quiero que sufran, tanto como yo he sufrido. Desperté un poco desubicado el tiempo. Me sentía bien. Ya no me dolía nada así que abrí los ojos. Estaba solo en mi cuarto. Me levante lentamente y me vestí. No sabia por que pero esta vez no dude al momento de usar corbata roja sangre. Salí del cuarto y camine por los pasillos hasta el gimnasio, era una corazonada, tenia que ir allí. Entre y me puse un equipo de deporte con el que tenia mayor movilidad, y me puse a entrenar, corrí y luego hice la ronda de ejercicios, y luego empecé a practicar con la espada y entonces sentí a alguien abalanzarse sobre mi, y me defendí esta vez, no le pude golpear, pero el tampoco a mi. Me gire y le ví, era Dantalion. -Por fin despertarse princesita-Dijo burlón- ¿Como se encuentra la princesa del reino piedad? Le mire con desprecio y me lance sobre él, no quería que me dijese eso, ya no, ahora debo hacerme poderoso, ganar, quiero venganza, dolor y sufrimiento ajeno. Lo quiero, lo quiero... Estos pensamientos hicieron que trastabillase un segundo y me golpeó en el estomago. - Estas distraído- Dijo Dantalion- ¿No se supone que querías ser mas fuerte?Estabas aquí para eso ¿no? ¿O has sufrido todo esto para volver a sufrir? -No volveré a sufrir nada mas-Dije con fuerza y la pulsera comenzó a vibrar y los únicos que sufrirán aquí serán los que yo considere, y empezaré por los humanos Me abalancé sobre él de nuevo y continuamos peleando hasta que el dijo -¿Y si tuvieses que matar a tu hermano? Dude durante varios segundos mi respuesta sin saber si de verdad debía morir, pero poco a poco la pregunta cambio a si de verdad merecía vivir. Mi subconsciente estaba luchando y Dantalion me dejo pensarlo unos minutos hasta que me decidí y deseché el ultimo resquicio de amor que tenia -Lo haría- Dije firmemente- Y el es el primero de mi lista por traicionarme, y por ocultarme tantas cosas, y por ayudar a los que me dañaron hasta ahora. Dantalion sonrió y se empezó a reír escandalosamente -Ya no pareces el crío que intentaba vencerme ayer- Borró su sonrisa y añadió-Enseñarme hasta donde eres capaz de luchar por tus convicciones. Esta vez hizo él el primer movimiento y se lanzó sobre mi. Notaba sus movimientos y no se porque, también sabia como me debía mover para contrarrestarlos. Después de un rato de evadirnos el uno al otro conseguí golpearle en el estomago con la espada de madera, entonces el hombre se volvió a reír y se movió muy rápidamente y me agarró de la camiseta y me tumbó en el suelo. -Nada mal enano-Dijo Dantalion- Vas mejorando, sigue así. Tras eso acabo la clase y me mando al aula de Lilith tras cambiarnos. Recorrí los pasillos y esta vez note que había mucha gente, sirvientes, en los pasillos. Cuando llegue al aula Lilith iba también con la capa como la ultima vez y cuando cerré la puerta se la quitó. -¿Por que llevas la capa si te la quitas ahora?- Dije atreviéndome por una vez a preguntar -¿De verdad no te lo imaginas?-Dijo ella- Es por que no quiero que me reconozcan. Tal vez a ti no te pase nada por que Satán ordenó que nadie te tocase, pero tanto Dantalion como yo somos demonios normales, bueno, somos duques pero en cualquier momento nos pueden atacar además se preguntaran que hacemos aquí y tenemos ordenes de no desvelar nada sobre tu entrenamiento. Ah, no vuelvas a preguntar sin permiso, nunca sabes quien puede estar alrededor. -Perdón- Dije arrepentido -No te disculpes como un humano, solo di Lo Siento y ya esta, no eres un vulgar humano! Incline la cabeza en señal de respeto y la mire fijamente a los ojos. Ella se rió. -Es verdad que la mejor forma de aplicar disciplina es a base de dolor-Dijo ella todavía sonriendo- Nunca lo olvides o repetiré la sesión. -Si Lilith-sama- Dije y comenzamos la clase. Como la última vez, la clase paso rápido y tras acabarla fuimos a la sala el torno donde esta vez había 5 personas atadas y arrodilladas frente a mi padre. -Oh niño-Dijo Satán- Por fin llegas. Hoy quiero ponerte a prueba. Mata a todos estos rebeldes -¿Matarlos?¿Como?- Dije. La verdad es que pena no me daban ya que todos parecían merecerse estar allí escroto una chica. Pero no me arriesgaría a volver a la sala de tortura, pero tampoco quería matarla, mierda. -¿No es evidente?- Preguntó mirándome y entonces se percato de que no llevaba armas y me lanzo una katana-No quiero dudas, no quiero miedos, no se merecen tu perdón, me traicionaron, como a ti los humanos, véngate. Les mire a todos y ví en su ligar los rostros de los que me abandonaron. Bon, Shiemi, Shura, Shima, y por ultimo Yukio. Quería matarlos. De verdad. Quería matarlos a sangre fría y disfrutar con su dolor. Me acerqué al primero de ellos y en eminente escuche las palabras de Bon, "¿Eres el hijo de Satán?" y ví su cara de odio y desprecio. Y la rabia recorrió mi sangre y mi mano se movió sola y atravesó en dos el cuerpo del traidor, y yo reí, me reí y disfruté, probé su sangre y me gustó, y de fondo oí a mi padre reír también, y a Lilith retirar el cadáver. Pase al siguiente traidor. Y la traición de Shiemi, tal vez no tan directa pero las discretas miradas de odio y las palabras frías hicieron suficiente daño. Me agache hasta quedar cara a cara con el demonio frente a mi. -¿No crees que deberías rogar y arrepentirte?- Le dije al traidor Al final el único que ha sufrido por la traición eres tu. Ví sus labios moverse como si intentase decir algo pero entonces no quise escucharlo así que le agarre un brazo y se lo partí. El demonio gritó, y una corriente de placer recorrió mi cuerpo, quería oír mas así que seguí rompiendo huesos hasta que pareció una gelatina y le corte la cabeza. Algo en mi interior me decía que lo que estaba haciendo estaba mal, muy mal, supuse que era la poca humanidad que me quedaba y cuando oí llorar a la siguiente víctima me tembló la mano y no supe que hacer. Los labios de satán se torcieron en una mueca de desagrado. - ¿Vas a salvarle la vida a este ser insignificante?- Gritó Satán- ¿Quieres volver a pagar su vida con la tuya y que tus esfuerzos sean en vano? Ódiale, por culpa de su traición pagaras tu sino, el debe entender que no nos tiembla la mano ante los traidores, hazlo gritar, hazlo llorar, haz que te suplique... No era por nada reconocido como el diablo, sus palabras susurradas en ese tono tan suave que solo oyen en la cabeza de la persona deseada, y tal vez uno de mis deseos era conseguir esa habilidad, o tal vez fue el miedo a la tortura, o la lujuria que me empezaba a producir la sangre. Me acerque a mi tercera víctima que me miraba con ojos suplicantes, algo raro en los demonios, pero no iba a dudar esta vez, la traición sera pagada con la muerte... -Ví al demonio tomar la forma de Shura y mi odio creció de nuevo, tal vez me consumió la locura pero que lo siguiente que recuerdo es estar matando a Shura y a Konekomaru ensartandolos a los dos por el estomago de un golpe. Sangre y mas sangre, y me empecé a reír y vi miedo y horror en los ojos de mi ultima víctima, que a mis ojos era Yukio. Me detuve frente a el y lo levante del cuello de la camisa y le pregunte -¿Por que?- Lo mire a los ojos sabiendo que el no era Yukio y no iba a responder pero seguí- ¿Tanto ha merecido la pena la traición?¿No ha sido inútil ya que vas a morir aquí? Y clave la espada en su estomago y la figura se estremeció en mis brazos y gritaba hasta que de golpe se quedo quieta cuando saque la espada y estampe su cabeza contra el suelo y Satán se empezó a reír, y yo también lo hice, Lilith recogió los cadáveres y se fue del salón con una sonrisa en la boca. -Muy bien hijo- Dijo Satán- No ha estado nada mal, aunque dudas te con la chica y recibirás un pequeño castigo por ello. Pero lo he estado pensando y y bien te daré una recompensa, ¿quieres ser mas poderoso? -Si padre- Dije sin emoción aparente en mi cara- Quiero poder y de verdad lamento haber dudado, eso ha sido asquerosamente humano de mi parte... -No te preocupes-Dijo Satán- Pronto te acostumbrarás. Bueno, como iba diciendo te voy a recompensar pero antes quiero asegurar tu absoluta obediencia así que te voy a poner a prueba. -¿Que quiere de mi,padre?- Dije ciertamente intrigado. -En poco tiempo vamos a viajar a Assiah y después de que lo posea y hable con mis dos hijos mayores quiero que mates a tu hermano Yukio. Así conseguirás todos tus poderes ya que Samael selló una pequeña parte en su cuerpo ya que la Kurikara no podía contenerlos todos. Abrí mis ojos sorprendido, lo que acababa de decir mi padre no era moco de pavo, eso explicaba por que Yukio podía aveces hablar con Kuro y también por que se hacia continuos chequeos médicos, y eso solo e hizo odiarlo mas. ¿Por que el?¿ Tantas ganas tenían de ocultármelo? La verdad es que no se que ha sido lo que mas me ha dolido, si la traición sin saber esto, o ahora que lo se e igualmente me ha traicionado. El odio volvió a crecer en mi y volví a sentir la pulsera vibrar en mi muñeca. - Lo matare sin duda-Dije cabreado- Pagara por ocultármelo durante tanto tiempo. Pagara por hacerme daño. Por su traición. Satán se río y dijo -Así me gusta. No dudes. Odia. Mata. Aniquila a los que te hagan daño. Pero aun debes seguir entrenando y aprendiendo. En un par de meses volveremos a ver que tal te va. Por ahora baja a las celdas a por tu castigo. No debes volver a dudar. Y no me hagas llamar a Lilith o a Dantalion para que te bajen. -Si padre- Dije y tras una suave reverencia salí del cuarto. Nunca me habría imaginado que las cosas serian así en Gehenna. Tampoco creí nunca llegar a esta situación. Y ahora estaba aquí, y nadie me mentía,me lo habían dicho todo gradualmente, y por una vez sentía que pertenecía a aquí. Baje a las celdas sin dudarlo y allí Dantalion me esperaba. -Me han ducho que te has cargado a 5 traidores pero que te tembló la mano con una chica- Comenzó Dantalion- La verdad es que me esperaba que dudases mas, me habría gustado verlo pero tenia ordenes de esperarte aquí. Bueno. Hoy sera mas breve. Dantalion fue fiel a su palabra y solo recibí latigazos y quemaduras. Y luego me dejaron irme a mi habitación, sin embargo esta vez nadie curo mis heridas ni se quedo con migo. Y la verdad es que lo agradecí. Necesitaba pensar y cualquier persona seria condenadamente molesta en este momento. Repase todos los últimos eventos de mi vida desde que descubrieron que era hijo de Satán y sinceramente cada vez estaba mas seguro de la venganza, cada vez que recordaba sus caras, sus palabras frías, sus comentarios cortantes. Incluso sus golpes, sus miradas de odio, resentimiento, miedo y repulsión. Incluso la de mi hermano, quien hoy en día sigue ocultando cosas, un mentiroso, el rey de las mentiras. Me quede tumbado en la cama hasta que Morfeo me acogió en sus brazos. Desperté por que alguien llamaba a mi puerta. Me dolía todo el cuerpo por las agujetas de ayer y la cabeza por pensar demasiado sobre el mismo tema. Me levante y abrí la puerta para ver quien era y ví a una joven demonio vestida de sirvienta al otro lado. -Joven amo- Dijo la chica- Ya es hora de que despierte. Su padre lo espera en la sala del trono. Me sorprendí por la chica y le pregunte su nombre. -Mi nombre es Lera-Dijo la chica e inclinó la cabeza- Seré su sirvienta a partir de hoy. Sonreí internamente mientras la dejaba irse. La chica era bastante mona aunque carecía de habilidades para expresar emociones seria divertido jugar con ella. Me sorprendí a mi mismo por mis propios pensamientos. Antes en Assiah no se me habría pasado por la cabeza en ningún momento jugar con otra persona como si no importase su vida, pero volví a recordar que allí yo era el juguete para los humanos y mi dolor de cabeza empeoro. Me pregunte si en Gehenna tenían algo para este tipo de dolores. Me vestí con unos vaqueros negros que había en el fondo del armario y con una chaqueta de traje negra y una camiseta blanca con el símbolo de la puerta, la flor de loto en la estrella de 5 puntas en negro y fui hasta la sala del trono, allí estaban Lilith y Dantalion discutiendo frente a mi padre. -Fuiste tan osado como para gritar mi nombre en publico y ahora te atreves a entrar en mis dominios- Gritaba Lilith- ¿Esperas algo de compasión de mi parte estúpida cerilla? -Estaba en mi derecho de llamarte, era necesario ¿te acuerdas?- Le respondió Dantalion- Además, ¿A quien te crees que llamas cerilla, angelito? Ví a Lilith fruncir el ceño y los dos se colocaron en postura de ataque, hice ademán de detenerles cuando mi padre apareció a mi lado y me detuvo susurrándome al oído que me fijase bien en esto. Dantalion fue el primero en abalanzarse sobre la chica demonio con su puño envuelto en fuego. Lilith lo esquivo fácilmente y se limito a patearle en la espalda haciendo que Dantalion tuviese que hacer una ligera pirueta para no estrellarse contra el suelo. Dantalion se coloco la ropa y dijo. -¿No vas a usar tus poderes?- La provocó- ¿Tan débil eres? Sentí a mi padre tensar se y reírse suavemente y Lilith se comenzó a reír y Dantalion frunció el ceño -Si tanto lo deseas los usaré. Pero entonces esta pelea va a acabar muy pronto. Dantalion sonrió e invocó todo su poder haciendo que las paredes vibrasen y sentí a mi padre poner un escudo alrededor de la estancia y de nosotros dos y me dijo que me fijase sobretodo en Lilith ya que casi nunca se veía esto. Lilith cerró los ojos y una suave luz comenzó a envolverla. -Oh luz sagrada-Comenzó a recitar- Yo como legionaria de Lucifer, ángel caído renegado de Dios reclamo mi herencia sagrada y la profano en nombre de mi Señor. Dos alas negras se extendieron desde la espalda de la chica y su ropa cambió hasta ser un vestido sin mangas negro. Su cabello estaba suelto y sus ojos brillaban de un azul oscuro intenso. Se elevó en el aire y se acerco hasta Dantalion que estaba en el sitio en shock. Le agarro de la capa y tras levantarlo lo estampó contra el suelo. Después de haber visto la apariencia de la chica uno no se acordaba de que era un demonio. La chica recitó tres versos y una espada negra apareció en su mano y ensartó a Dantalion pero antes de que Lilith hiciese nada mas, mi padre la agarro de la mano y la tumbo en el suelo. Deshizo los escudos y llamo a varias sirvientas que se llevaron a Dantalion herido y Lilith comenzó a gritar mientras su apariencia desaparecía -Rin-Dijo mi padre-Esto es lo que pasa cuando algo tan puro como un ángel se profana, duele perder esa forma pura, pero también mantenerla, pero el poder que otorga ser ángel la hace superior a los demás. Se llevaron a Lilith inconsciente a si cuarto y lo padre me mando entrenar por mi cuenta y pensar en la lucha que acababa de ver. La verdad es que estaba a otro nivel. Y si esto solo era una pequeña parte de lo que podían hacer ya que Satán los limitaba, ¿Cuan grande es su poder?
SOLUCIONES REESCRITAS, UNA VENGANZA INESPERADA
Capitulo 1. Se lo dedico a mephistophelesthepuppeteer POV Rin 'Los problemas no hacen nada mas que aumentar para mi y la verdad es que no me creo capaz de aguantar mucho mas. Si no bastaba con el hecho de que soy hijo de Satán y por ello soy perseguido por medio universo, sino que ahora aparece otro rey de Gehenna y trae mas problemas. Estoy acabado, tal vez pueda controlar mis llamas pero sigo sin ser suficiente fuerte, ya me lo demostró Mephisto en la cena... Si solo tuviese mas control con mis llamas para poder hacer ataques mas poderosos... A veces me siento incomprendido, y tal vez eso es verdad por que hasta mi propio hermano me rehuye.' Salí del dormitorio a dar un paseo por el bosque, necesitaba aire, Yukio estaba de misión y Shura se había emborrachado y dormido en algún momento de la tarde y la verdad es que me importaba poco, estaba mejor solo, Kuro tampoco estaba aquí, se había ido con Yukio por que desde hace un tiempo le tiene mas cariño, todos se alejan de mi... Antes de ponerme a llorar me puse a correr sin un rumbo fijo hasta que no pude mas y entonces me detuve. Mire a mi alrededor, no reconocía nada, estaba perdido. Me apoye en una pared y mire a ver si llevaba el móvil, nada, pensé en preguntar a alguien, pero no había nadie cerca, entonces un escuche un ruido a mi alrededor, me puse alerta y agarre mi espada firmemente, no sabia si había salido de la barrera de Mephisto así que no podía saber si era un demonio. Entonces una sombra se acerco hasta mi demasiado rápido, una mano agarró mi cuello y me tumbo, no pude reaccionar, entonces sentí el golpe, y todo se volvió negro, pero antes lo ví una vez mas, Shiratori, el chico al que poseyó Astaroth, otra vez, no otra vez, pensé antes de desmayarme. Cuando abrí los ojos una vez mas estaba todo oscuro, pero tras unos minutos conseguí aclarar mi vista y pude ver con la poca luz que se filtraba a través, de lo que pude observar, una rejilla. Estaba en un almacén abandonado aparentemente, y no veía a Shiratori cerca así que me levante hasta quedarme sentado, pero no estaba solo. -Por fin despierta-Dijo Shiratori-Joven Maestro -Dejame irme-Grite y busque mi espada y me intente levantar, pero entonces me mareé y me caí -¿Buscaba esto?-Dijo el otro chico- Me temo que es mejor que se quede sentado joven maestro no le pienso devolver su espada, son ordenes de Satán-sama -No iré a Gehenna-grite y mis llamas se encendieron-¡esta vez puedo ganarte Astaroth! -Me temo que no joven amo-Dijo el chico-tengo su espada y en unos minutos se abrirá la puerta a Gehenna Me levante y me abalance sobre el pero Astaroth era mucho mas fuerte y me agarro del brazo y me tumbo boca abajo en el suelo de nuevo, apoyo su rodilla en mi espalda y me dijo al oído -La próxima vez que te despiertes, estarás de vuelta en casa joven amo- Dicho esto me golpeo en el cuello haciéndome quedar inconsciente inmediatamente, esta vez nadie me salvaría, pero ya daba igual, después de todo nadie me quería, ojala nunca hubiese nacido... Viaje entre la consciencia y la inconsciencia varias veces sin ser capaz de permanecer despierto por mas de 5 minutos pero poco a poco logre aclarar mi mente y hacerme una idea de donde estaba, por que era evidente que no estaba en el dormitorio de la academia, la cama era grande y blanda y las sabanas suaves. A veces se pasaba alguien y me pinchaba con algo, la habitación era de color azul eléctrico con varios objetos en negro carbón. Uno de esos días abrí los ojos y oí una voz -¿No crees que ya es hora de despertar?- Dijo una voz profunda y fuerte -¿O prefieres que te de un Besito como a la bella durmiente? -¿Donde estoy?-Logre articular con dificultad- Tengo que volver al dormitorio, Yukio me espera. -¿Volver a donde?- Dijo la voz de nuevo- Allí nadie te quiere, solo eres un problema, un estorbo -¡No es verdad!-Dije exaltado aunque ni yo me creía mis palabras y entonces intente girarme para verle la cara a mi captor- Yukio me espera -Sabes muy bien que no es así. El te odia. Es tu culpa que muriese vuestro padre. Es tu culpa que el viese demonios. ¿Recuerdas eso? - La voz dijo todo esto en un tono sugestivo, y tenia razón, toda la razón del mundo una lágrima rodó por mi mejilla y termine de girarme para ver al dueño de la voz y mis ojos se abrieron como platos -Hola hijo- Dijo el ser frente a mi - Bienvenido a Gehenna -¡Tu!- Exclamé- ¡Satán! -Así me llaman hijo- Dijo Satán- Pero como ya te dije una vez, puedes llamarme papi. El rey de los demonios se río escandalosamente y yo me levante como pude hasta quedar sentado y me fije en mi aspecto. Seguía igual que en Assiah solo que con los rasgos demoníacos que tenia cuando liberaba mi espada, entonces me acorde -¿Y mi espada?- Le exigí y entonces repare en que no estaba rodeado de llamas azules.- ¿Que me has hecho? -Tranquilo pequeñajo-Dijo Satán- Veo que Samael no te ha enseñado modales aun pero yo tomare la responsabilidad, después de todo soy tu padre-Soltó una gran carcajada un y continuó- Empezaremos bien. Primera lección respeto a tus mayores- Se acerco mas a mi y yo intente huir pero me agarro de la cola y me arrastró al suelo- A partir de ahora me llamarás o Padre o Satán-sama esta claro? - Y tiro de mi cola haciéndome gritar -¡Responde niño! -S-s-si-i -Dije tembloroso rogando por que me soltase y añadí al ver que me miraba mal - ...Padre -Muy bien-El demonio sonrió de nuevo- No pienso tolerar ninguna falta de respeto ni desobediencia. En cualquier momento te castigaré aunque sea en público. Lección 2, tu siempre iras bien vestido y con la cola guardada, es una falta de respeto si no eres suficiente poderoso como para que nadie se atreva a tocarte y aún así no es habitual. Tienes ropa en el armario tienes 5 minutos para vestirte y seguiremos con tus lecciones. Satán salió de la habitación dejándole solo y entonces me tome unos segundos para analizar todo lo que había pasado y la verdad es que era difícil de creer. Estaba en Gehenna y al lado del mismísimo satán. Pensé en un principio que mi reacción seria mas brusca pero la verdad es que en parte casi me alegraba de estar aquí, por que Satán tenia razón, por que nadie me quería allí. Soy un demonio, pero aun así, tampoco me rendiré ante Satán tan fácilmente. Me levante del suelo y fui hasta el armario, que estaba en una de las esquinas del cuarto. Lo abrí y ví todo tipo de trajes. Me decidí por uno negro carbón una camisa blanca y una corbata azul brillante, del mismo tono que mis ojos, cuando estaba por salir recordé lo que Mephisto y Satán me habían dicho y guarde mi cola. Intente tranquilizarle pero... La verdad es que estaba demasiado asustado, no tenía ni armas ni mis llamas, y nadie me vendría a salvar aquí, nadie, por que a nadie le importo. Intente abrir la puerta y me asuste al ver que era imposible. Pero estaba seguro de que satán había dejado la puerta abierta, entonces...¿Que pasaba? A los cinco minutos entró Satán-Padre, y me miró ya que yo estaba dentado EB la cama y dijo -Niño, ¿Que haces ahí? Te dije que salieses -No he podido y dije-Estaba candada -¿Candada?- Se empezó a reír de forma burlesca hasta el punto de saltarle una lágrima por la comisura del ojo-No esta candada, solo que se abre de otra forma enano. Esta sera tu primera lección. ¡Abre la puerta! Me levante de la cama y me dirigí a la puerta bajo la penetrante mirada de mi padre, que raro se me hacia llamarlo asi, y mire la puerta con detenimiento. Era negra de una madera que no fui capaz de reconocer. Tenía un diseño de una flor de loto en una estrella de 5 puntas en el centro y luego tenia un pomo con forma de boca, con forma de boca... Lo entendí, tenia que meter la mano allí. La metí e inmediatamente sentí un pinchazo en mi muñeca y saque la mano rápidamente del agujero y al mirarla ví un pequeño corte. Lo ignore y abrí la puerta ya sin complicaciones. Detrás mio escuche de nuevo la risa -Muy bien hijo-Dijo y me miro a los ojos haciendo que yo instintivamente los bajase y el riese de nuevo- Todas las puertas de aquí funcionan de la misma forma, analizan tu sangre y así saben si debes salir o no de la habitación. O permitirte entrar... Bueno entonces vámonos. Salimos del cuarto y el pasillo estaba repleto de puertas, cada una con un símbolo diferente en la puerta. Las paredes eran rojas y el suelo negro. No parecía para nada ser el infierno. -Ahora te llevaré con tu próximo profesora dijo Satán-padre- Solo te acompañare esta vez, no soy tu niñera -Pero, ¿No me vas a enseñar tu?- Inquiri mientras miraba a mi alrededor en busca de una salida, o una pista para huir,pero no había nada, y si las puertas funcionaban así entonces... Estaba atrapado allí. -¿Yo?- Pregunto- ¿Te crees que el Dios de Gehenna tiene tiempo para criados? Jajajaja-Se río fuertemente- De verdad eres un gran cómico niño. Hace mucho que nadie me hacia reír tanto -¡Yo no me llamo niño!- Le grite- Me llamo Rin, Rin Okumura. Su semblante paso a ser serio miedo inmediatamente y dijo -No me vuelvas a gritar- Su tono era oscuro y tenebroso- Te llamare por tu nombre cuando seas mas fuerte niño y puedas defender tu nombre. Su mirada no admitía mas palabras aunque lo que mas quería era reponer como siempre hacia. Me mordí los labios con fuerza e incline la cabeza. -Bien hecho niño-Dijo Satán con un tono burlesco Tal vez haya "salvación" para ti. Le seguí a través de numerosos pasillos hasta una gran puerta de metal y allí me dejo solo. Metí la mano en la cerradura y pase a la sala. El lugar parecía un gimnasio, era amplio y temía numerosos aparatos para hacer deporte. En el centro de la sala había una espada de madera por lo que avance al centro y la agarre. Justo después de cogerla sentí algo rápidamente acercarse a mi y actúe por instinto para defenderme pero lo que me había atacado era mucho mas fuerte que yo por lo que acabe en el suelo con la algo encima. Gire la cabeza y mire que estaba encima. Era un chico pelo azul oscuro casi negro y ojos rojos que llevaba puesta una ropa curiosa: . Era muy fuerte Una especie de túnica roja y negra y debajo unos pantalones negros y encima una capa roja y en el cuello llevaba un tatuaje que parecía una correa de cuero. -Eres muy débil-Dijo el hombre Levanta Me levante y me coloque la ropa y cogí la espada del suelo -¿Quien eres?-Dije- ¿Que quieres de mi? -Relájate niño- Dijo el hombre y sonrió mostrando sus colmillos- Mi nombre es Dantalion y desde ahora seré tu entrenador, aunque solo si sobrevives... Le mire mal y el hombre se empezó a reír y se lanzo de nuevo sobre mi me golpeo y se echo hacia atrás -Primera lección, alerta permanente, nunca sabes cuando te van a atacar. -Tsk- Dije y me lance sobre el. No iba a dejarme vencer tan fácilmente pero cuando quise golpearle el hombre no estaba ahí y sentí un golpe en la espalda. -Lección dos, nunca pierdas de vista a tu enemigo, los demonios también atacan por la espalda. Volví a maldecir por lo bajo y seguí intentando golpearle durante mucho tiempo pero el hombre era demasiado bueno en lucha y no fui capaz de rozarle ni una sola vez. No nos detuvimos ni un solo segundo hasta que una voz nos detuvo -Señor Dantalion, su presencia es requerida en su habitación, además el joven Rin debe ir a su siguiente clase- El hombre era musculoso e iba vestido con traje de mayordomo pero lo que mas sorprendía era el hecho de que tenia una cabeza de cabra en vez de la de un humano -Gracias Baphomet,ahora mismo iré-Respondió Dantalion y me miró-Eres pésimo en lucha criajo, aquí te morirías en unos minutos...Si no fuese por que son ordenes de Satán-sama probablemente seria yo quien te mataría...Pero tienes valor y yo te enseñare lo que haga falta hasta que seas capaz de vencer hasta a un rey demonio. Le mire atónito mientras el demonio salia de la estancia me quede mirando la puerta hasta que el hombre-cabra me levanto de la camisa -Señor Rin- Dijo la cabra- Debo acompañarle a su siguiente clase. Recorrí otros dos largos pasillos y nos detuvimos delante de una puerta un poco mas pequeña que la del gimnasio volví a meter la mano y pase rápidamente ya que el mayordomo se había ido. Mire la estancia esta vez parecía una clase como la de la academia pero era 10 veces mas siniestra. En la mesa del profesor una chica esperaba. No la podía ver bien ya que iba cubierta con una capa, solo pude ver que era hermosa con pelo negro y ojos azules con una aureola negra. La chica me miro y dijo - Sientate donde quieras- La chica se levantó y se bajo la capucha liberando su pelo que le llegaba a media cintura Me puedes llamar Lilith, yo te enseñare educación y demonología aunque si no me equívoco mi señor Satán ya te enseño alguna cosita y me dijo que ya sabes algo de demonios ya que fuiste a una academia de exorcistas, cortesía de Samael ¿no? -Si señorita Lilith- Dije lo mas educada mente posible- Pero allí no aprendí demasiado, no tuve mucho tiempo, además allí no es llamado Samael, le llaman Mephisto Pheles Al oír esto ultimo la chica se río escandalosamente. -¿Y nadie se ha dado cuenta de que les esta engañando? jajaja, Samael es un genio, jajaja. - La chica se río un rato mas y luego se serenó y añadió- No pasa nada, estaba apunto de decirte que lo olvidases todo ya que los exorcistas no saben casi nada ten- Me lanzo un libro-Pagina 13, los demonios... No estoy segura de cuanto tiempo estuvimos estudiando pero paso demasiado rápido, la chica si que sabia como hacer interesante todo, incluso me enseño un truco para lucha cuerpo a cuerpo, pero ella era de verdad tenebrosa, de vez en cuando ponía sonrisas macabras y proponía tratos, aunque yo los rechace humildemente algo que ella me dijo que no volviese a hacer a no ser de que sea fuera con algún noble ya que sino se me consideraría como débil, la humildad es un rasgo demasiado humano, aquí solo la malicia y la actuación sirven, supongo que no querrás morir tan pronto ¿no? La clase acabo cuando ella se callo de golpe y me dijo -Vamos,tu padre quiere verte. No añadió nada por el camino y me dejo en la sala que yo creía era la del trono ya que mi padre estaba sentado allí. Había una chica sirviéndole algo a mi padre y el lo miro y se enfado -¡Esto no es lo que yo he pedido!- Dijo y golpeo a la chica-Lo dije claramente, seras castigada! Me puse entre mi padre y la chica para que no la hiciese daño. -Rin, quita de en medio-Dijo seriamente satán- No tolero faltas de respeto, ¡Lilith! -Si señor- Dijo la chica y me agarró de un brazo y me tumbo en el suelo y desde allí pude ver como mi padre quemaba a la chica con sus llamas y luego me miraba a mi. -Seras castigado por tu falta de respeto, Lilith, tu y Dantalion lo castigareis. ¡Llevadlo a las celdas! Lilith me golpeó en la parte trasera del cuello y maldije por lo bajo mientras quedaba inconsciente, al final no fui capaz de salvarla, tal vez lo empeoré... Desperté con dolor en el cuello y en la espalda e intente moverme pero no podía. Estaba colgando de unas cadenas conectadas al techo sin que mis pies tocasen el suelo. Mire al otro lado de la verja y ví a Dantalion y a Lilith hablar seriamente, intente no moverme demasiado pero solté un gemido cuando las esposas casi cortaron la piel de mis muñecas. Los dos demonios se giraron, Dantalion sonriendo y Lilith sin ninguna emoción aparente. -La has cagado enormemente muchacho-Dijo Dantalion sonriendo- Y yo voy a tener el placer de ser el que se ocupe de castigarte por ello. - No hay forma de que te escapes de esto- Dijo Lilith- Satán mismo vendrá a ver como va el castigo y los demonios no mostramos piedad Me estremecí ante las frías palabras de la chica. Sabia que no había salida de esto pero... Dantalion entro primero y escuche un "no le mates" por parte de Lilith. Luego el tiempo paso de forma confusa ya que el dolor que sentí era superior a lo normal que sufre un humano. Dantalion era de verdad un sádico y disfruto con cada uno de los gritos que salieron de mi boca, empezó suavemente, una fusta, un látigo, y un pequeño cuchillo sin filo. Luego vino el hielo, y mas tarde el fuego, y el dolor mucho dolor y luego cortes, corte tras corte hasta que suplique y me quemo las heridas que cicatrizaban rápido por mi sangre demoniaca. Entonces entro Lilith, y Dantalion se fue con una sonrisa en la boca. Pero si esto fue malo Lilith fue peor. Lilith continuo con sus clases mediante la tortura, y cada arañazo dolía más que el anterior y si no respondía bien a la pregunta me arrancaba una tira de piel. Pero entonces llego Satán, y los ojos de Lilith se volvieron rojos, como la sangre y saco una bolsa llena de agujas y alfileres, y entonces me quedo claro que todo lo que había sufrido había sido poco. Antes que nada Satán se acerco y a base de fuego me marco con la cruz satánica en el pecho, y el dolor que me hizo sentir no sólo fue físico, el diablo siempre ataca a la mente también. -¿De verdad merecía la pena detener mi mano?¿Mereció la pena ese acto?¿De verdad mereces este dolor?-A cada una pregunta quise responder, no mereció la pena, no lo hizo, no lo merezco, no lo haré de nuevo, debí matarla yo, debí hacerlo yo, debe sentir lo que yo siento,pero ya esta muerta... Satán continuo -Es lo mismo que los humanos, ¿merecías el dolor que pasaste? No ¿verdad? Los humanos te arrebataron tu humanidad, no te querían, te usaron, te mintieron, te abandonaron, hasta tu hermano lo hizo, y el único hombre en el que confiarse te mintió, no solo una vez, muchas veces, desde pequeño, y cuando mas lo necesitarse se fue, y te dejo a cargo de un payaso, y te dejo en manos de los que te han dañado, de los que te han usado, ¿mereció la pena algo? Sus palabras me atravesaron como una espada, me odian, no me quieren, ni siquiera Yukio... Nadie, el viejo murió, me dejó, me mintió desde pequeño, me dejo en manos de los exorcistas, del loco de Mephisto, me dañaron, me trataban como a un monstruo, me tenían siempre vigilado, jugaron con mi vida, era sólo una pieza de ajedrez, no lo merezco, no lo merecía, no lo mereceré jamas... POV Satán Lilith se moría de ganas por terminar la tortura con su parte favorita, las agujas, pero sabia que ahora era el momento, sabía que por fin mi hijo se convertía en lo que debía ser, las emociones humanas morían en el por fin, el chico estaba aceptando su otra parte, por fin vería que lo usaban, que el vale mas que eso, por fin podría convertirlo en mi heredero, y lo veía, veía la pulsera de contención reaccionar frente a su ira, veía sus llamas estar a punto de salir, que belleza el ver como un rostro humano pierde su humanidad y se transforma en solo ira y deseo de venganza, solo pasiones, ver como quería abandonar su racionalidad me encantaba, no hay mayor placer que eso, sus ojos brillaban en un halo de odio, ahora dejaría a Lilith terminar, ahora Lilith destruiría la ultima sensación humana que le queda, la esperanza, ¿como? a base de la mejor medicina, el dolor, y palabras susurradas, a partir de ahora disfrutara del dolor, no del suyo sino del ajeno, ahora probaría la sed de sangre el ansia eterna, y el sabor perfecto que tiene la sangre de un ser humano desesperado, solo le falta un poco de entrenamiento, solo un poco mas de educación,solo un paso mas... POV Rin Tanta ira y odio se habían llevado el amor y el perdón,la piedad y el anhelo, solo quería venganza, venganza y sangre, sufrimiento ajeno,pero sabia que debía primero pagar por mi osadía, y la verdugo era Lilith y me quedaba sufrimiento por sentir, y llego la primera aguja a mi ojo, y lo ví todo rojo, y ella decía suavemente que no había esperanza, que me dejase llevar, que podía convertir esto en algo ajeno, que debía verme haciéndoselo a otro, y otra aguja, y otra y otra, y lo ví, me ví en lugar de Lilith y en mi lugar a un niño humano, y escuche sus gritos, y me gustaron, y sus suplicas, y el color de la sangre, y su olor, y mas aun cuando alargue la mano y probé su sangre, tan buena... Ahora Rin-Dijo Lilith y se detuvo- ¿Aprendiste la lección? ¿Que harías si la chica apareciese ahora? Con la poca voz que tenia dije con fuerza -Yo-Mire a la chica aunque mi visión estaba nublada por el proceso de curación- La haría sentir el mismo dolor que he sentido,la misma desesperación. La mataría.
mephistophelesthepuppeteer Yesterday I was to sleepy to send anything and I ignored Cify but today I send you his message. "I'm always looking your movements, you won't have it easy"
cotzapaula bellemeresstuff
Mun: goddamnit I’m tired as fuck. And i blame you two.
Do you rp? Who's your favourite character on rp's??
I do not RP, no. Don’t have enough time haha. But if I did, I would love to RP Marisa Coulter (I’m quite obsessed with her lately) from His Dark Materials or Ella Anderson from The Escapades of Teddy Lupin.