Soluciones reescritas, una venganza inesperada
Capitulo 2. También dedicado a mephistophelesthepuppeteer Lilith sonrió y con un movimiento de muñeca me dejó caer al suelo ya sin esposas ni nada luego llamó a dos demonios y me cargaron hasta mi habitación donde una chica demonio esperaba y me curo las heridas mas graves, luego se fueron todos menos Lilith. -Para recuperarte deberías descansar-Dijo Lilith-Pero sobretodo no olvides esta lección, la próxima vez no seremos tan suaves Mis ojos se cerraron rápidamente y solo pude mascullaron un suave si señora que apenas se debió oír. POV Yukio -Assiah- Todo estaba patas arriba en la orden, Rin había desaparecido y no había rastro de el por ningún lado, toda la orden había sido movilizada y Mephisto estaba mas serio que nunca. -Yukio - Grito Shura- Hay un rastro en la zona 11, en un almacén abandonado. -¡Voy!- Grite y seguí a la chica corriendo a través de las callejuelas- ¿Somos los primeros en ir? -Si- Dijo Shura- Mephisto ha hecho lo que pudo para dejarnos ir a nosotros primero. La mire atónita, Mephisto no había dicho nada cuando se entero de que Rin había desaparecido pero estuvo arisco unos días y ni apareció públicamente, supongo que estuvo revisando sus barreras, ya que dejo de notar a Rin por la zona Oeste donde ahora estamos, Rin,¿Donde estarás? Llegamos al almacén donde varios profesores nos esperaban y nos pusieron al corriente. Se había notado restos de una presencia de un demonio muy poderoso a la hora en la que Rin desapareció y otra energía demoniaca que creían que yo tal vez supiese reconocer pero que Mephisto venia en camino. Mire dentro del almacén, es verdad que olía a demonio, mas bien a la putrefacción, rasgo de Astaroth, mala señal. Al rato sin encontrar nada el director de la academia apareció y todo se detuvo, el rey demonio miraba a su alrededor y se acercó al fondo del almacén y volvió rápidamente. -Lo lamento mucho Okumura-sensei-Dijo Mephisto y me miró- Pero dudo mucho que vuelva a ver a su hermano en un tiempo. -¿Donde esta?- Pregunte sabiendo que el ya lo sabia de antes pero solo había venido a confirmarlo. -Astaroth se lo llevó-Dijo Mephisto con su habitual sonrisa-Se lo llevo a Gehenna Caí al suelo de golpe y Shura se acercó a mi. Entre en shock, no era posible, el no, no por favor. Ya lo había perdido todo, escroto mi hermano, y ahora incluso eso... No podía estar pasando esto. ¡No! POV Satán -Gehenna- Las cosas estaban llendo genial. Rin estaba siendo bien educado, por fin, fue una pena que los niños naciesen en Assiah, aunque me preocupa el hermano, Yukio, creo. Necesito que Rin lo mate, necesito que se deshaga de todas sus emociones, y creo que ya se como conseguir eso. Necesito a Yukio en un lugar especifico, y allí haré que Rin lo mate, así sera mio al 100%. Pero no debo olvidar a Samael, es muy listo, tiene a Amaimon de su lado y casi no libera a Astaroth después de mi primer intento de traer a Rin. No se que planea pero bueno. Ni siquiera el se atreverá a atacarme de frente y ya que el no puede cerrar las puertas a Gehenna no podrá evitar que me quede con su juguete, por que ya ha caído en mis manos, y pienso deshacerme del otro niño. No me hace falta otro hijo, lo siento Yuri, pero solo necesitaba a uno, pero igualmente intentare poseer el cuerpo del hermano para visitar a Samael, debo dejarle claro que no quiero interferencias. Y tal vez también visite a Lucifer, después de todo el esta esforzándose por mi. POV Rin -Gehenna- Los sueños son peligrosos a veces, te hacen ver lo que normalmente despierto no ves, hoy ví la traición y el abandono, ví como cada uno de ellos de alejo de mi, como me llamaban demonio y me trataban como a un monstruo, y ahora quiero venganza, quiero que sufran, tanto como yo he sufrido. Desperté un poco desubicado el tiempo. Me sentía bien. Ya no me dolía nada así que abrí los ojos. Estaba solo en mi cuarto. Me levante lentamente y me vestí. No sabia por que pero esta vez no dude al momento de usar corbata roja sangre. Salí del cuarto y camine por los pasillos hasta el gimnasio, era una corazonada, tenia que ir allí. Entre y me puse un equipo de deporte con el que tenia mayor movilidad, y me puse a entrenar, corrí y luego hice la ronda de ejercicios, y luego empecé a practicar con la espada y entonces sentí a alguien abalanzarse sobre mi, y me defendí esta vez, no le pude golpear, pero el tampoco a mi. Me gire y le ví, era Dantalion. -Por fin despertarse princesita-Dijo burlón- ¿Como se encuentra la princesa del reino piedad? Le mire con desprecio y me lance sobre él, no quería que me dijese eso, ya no, ahora debo hacerme poderoso, ganar, quiero venganza, dolor y sufrimiento ajeno. Lo quiero, lo quiero... Estos pensamientos hicieron que trastabillase un segundo y me golpeó en el estomago. - Estas distraído- Dijo Dantalion- ¿No se supone que querías ser mas fuerte?Estabas aquí para eso ¿no? ¿O has sufrido todo esto para volver a sufrir? -No volveré a sufrir nada mas-Dije con fuerza y la pulsera comenzó a vibrar y los únicos que sufrirán aquí serán los que yo considere, y empezaré por los humanos Me abalancé sobre él de nuevo y continuamos peleando hasta que el dijo -¿Y si tuvieses que matar a tu hermano? Dude durante varios segundos mi respuesta sin saber si de verdad debía morir, pero poco a poco la pregunta cambio a si de verdad merecía vivir. Mi subconsciente estaba luchando y Dantalion me dejo pensarlo unos minutos hasta que me decidí y deseché el ultimo resquicio de amor que tenia -Lo haría- Dije firmemente- Y el es el primero de mi lista por traicionarme, y por ocultarme tantas cosas, y por ayudar a los que me dañaron hasta ahora. Dantalion sonrió y se empezó a reír escandalosamente -Ya no pareces el crío que intentaba vencerme ayer- Borró su sonrisa y añadió-Enseñarme hasta donde eres capaz de luchar por tus convicciones. Esta vez hizo él el primer movimiento y se lanzó sobre mi. Notaba sus movimientos y no se porque, también sabia como me debía mover para contrarrestarlos. Después de un rato de evadirnos el uno al otro conseguí golpearle en el estomago con la espada de madera, entonces el hombre se volvió a reír y se movió muy rápidamente y me agarró de la camiseta y me tumbó en el suelo. -Nada mal enano-Dijo Dantalion- Vas mejorando, sigue así. Tras eso acabo la clase y me mando al aula de Lilith tras cambiarnos. Recorrí los pasillos y esta vez note que había mucha gente, sirvientes, en los pasillos. Cuando llegue al aula Lilith iba también con la capa como la ultima vez y cuando cerré la puerta se la quitó. -¿Por que llevas la capa si te la quitas ahora?- Dije atreviéndome por una vez a preguntar -¿De verdad no te lo imaginas?-Dijo ella- Es por que no quiero que me reconozcan. Tal vez a ti no te pase nada por que Satán ordenó que nadie te tocase, pero tanto Dantalion como yo somos demonios normales, bueno, somos duques pero en cualquier momento nos pueden atacar además se preguntaran que hacemos aquí y tenemos ordenes de no desvelar nada sobre tu entrenamiento. Ah, no vuelvas a preguntar sin permiso, nunca sabes quien puede estar alrededor. -Perdón- Dije arrepentido -No te disculpes como un humano, solo di Lo Siento y ya esta, no eres un vulgar humano! Incline la cabeza en señal de respeto y la mire fijamente a los ojos. Ella se rió. -Es verdad que la mejor forma de aplicar disciplina es a base de dolor-Dijo ella todavía sonriendo- Nunca lo olvides o repetiré la sesión. -Si Lilith-sama- Dije y comenzamos la clase. Como la última vez, la clase paso rápido y tras acabarla fuimos a la sala el torno donde esta vez había 5 personas atadas y arrodilladas frente a mi padre. -Oh niño-Dijo Satán- Por fin llegas. Hoy quiero ponerte a prueba. Mata a todos estos rebeldes -¿Matarlos?¿Como?- Dije. La verdad es que pena no me daban ya que todos parecían merecerse estar allí escroto una chica. Pero no me arriesgaría a volver a la sala de tortura, pero tampoco quería matarla, mierda. -¿No es evidente?- Preguntó mirándome y entonces se percato de que no llevaba armas y me lanzo una katana-No quiero dudas, no quiero miedos, no se merecen tu perdón, me traicionaron, como a ti los humanos, véngate. Les mire a todos y ví en su ligar los rostros de los que me abandonaron. Bon, Shiemi, Shura, Shima, y por ultimo Yukio. Quería matarlos. De verdad. Quería matarlos a sangre fría y disfrutar con su dolor. Me acerqué al primero de ellos y en eminente escuche las palabras de Bon, "¿Eres el hijo de Satán?" y ví su cara de odio y desprecio. Y la rabia recorrió mi sangre y mi mano se movió sola y atravesó en dos el cuerpo del traidor, y yo reí, me reí y disfruté, probé su sangre y me gustó, y de fondo oí a mi padre reír también, y a Lilith retirar el cadáver. Pase al siguiente traidor. Y la traición de Shiemi, tal vez no tan directa pero las discretas miradas de odio y las palabras frías hicieron suficiente daño. Me agache hasta quedar cara a cara con el demonio frente a mi. -¿No crees que deberías rogar y arrepentirte?- Le dije al traidor Al final el único que ha sufrido por la traición eres tu. Ví sus labios moverse como si intentase decir algo pero entonces no quise escucharlo así que le agarre un brazo y se lo partí. El demonio gritó, y una corriente de placer recorrió mi cuerpo, quería oír mas así que seguí rompiendo huesos hasta que pareció una gelatina y le corte la cabeza. Algo en mi interior me decía que lo que estaba haciendo estaba mal, muy mal, supuse que era la poca humanidad que me quedaba y cuando oí llorar a la siguiente víctima me tembló la mano y no supe que hacer. Los labios de satán se torcieron en una mueca de desagrado. - ¿Vas a salvarle la vida a este ser insignificante?- Gritó Satán- ¿Quieres volver a pagar su vida con la tuya y que tus esfuerzos sean en vano? Ódiale, por culpa de su traición pagaras tu sino, el debe entender que no nos tiembla la mano ante los traidores, hazlo gritar, hazlo llorar, haz que te suplique... No era por nada reconocido como el diablo, sus palabras susurradas en ese tono tan suave que solo oyen en la cabeza de la persona deseada, y tal vez uno de mis deseos era conseguir esa habilidad, o tal vez fue el miedo a la tortura, o la lujuria que me empezaba a producir la sangre. Me acerque a mi tercera víctima que me miraba con ojos suplicantes, algo raro en los demonios, pero no iba a dudar esta vez, la traición sera pagada con la muerte... -Ví al demonio tomar la forma de Shura y mi odio creció de nuevo, tal vez me consumió la locura pero que lo siguiente que recuerdo es estar matando a Shura y a Konekomaru ensartandolos a los dos por el estomago de un golpe. Sangre y mas sangre, y me empecé a reír y vi miedo y horror en los ojos de mi ultima víctima, que a mis ojos era Yukio. Me detuve frente a el y lo levante del cuello de la camisa y le pregunte -¿Por que?- Lo mire a los ojos sabiendo que el no era Yukio y no iba a responder pero seguí- ¿Tanto ha merecido la pena la traición?¿No ha sido inútil ya que vas a morir aquí? Y clave la espada en su estomago y la figura se estremeció en mis brazos y gritaba hasta que de golpe se quedo quieta cuando saque la espada y estampe su cabeza contra el suelo y Satán se empezó a reír, y yo también lo hice, Lilith recogió los cadáveres y se fue del salón con una sonrisa en la boca. -Muy bien hijo- Dijo Satán- No ha estado nada mal, aunque dudas te con la chica y recibirás un pequeño castigo por ello. Pero lo he estado pensando y y bien te daré una recompensa, ¿quieres ser mas poderoso? -Si padre- Dije sin emoción aparente en mi cara- Quiero poder y de verdad lamento haber dudado, eso ha sido asquerosamente humano de mi parte... -No te preocupes-Dijo Satán- Pronto te acostumbrarás. Bueno, como iba diciendo te voy a recompensar pero antes quiero asegurar tu absoluta obediencia así que te voy a poner a prueba. -¿Que quiere de mi,padre?- Dije ciertamente intrigado. -En poco tiempo vamos a viajar a Assiah y después de que lo posea y hable con mis dos hijos mayores quiero que mates a tu hermano Yukio. Así conseguirás todos tus poderes ya que Samael selló una pequeña parte en su cuerpo ya que la Kurikara no podía contenerlos todos. Abrí mis ojos sorprendido, lo que acababa de decir mi padre no era moco de pavo, eso explicaba por que Yukio podía aveces hablar con Kuro y también por que se hacia continuos chequeos médicos, y eso solo e hizo odiarlo mas. ¿Por que el?¿ Tantas ganas tenían de ocultármelo? La verdad es que no se que ha sido lo que mas me ha dolido, si la traición sin saber esto, o ahora que lo se e igualmente me ha traicionado. El odio volvió a crecer en mi y volví a sentir la pulsera vibrar en mi muñeca. - Lo matare sin duda-Dije cabreado- Pagara por ocultármelo durante tanto tiempo. Pagara por hacerme daño. Por su traición. Satán se río y dijo -Así me gusta. No dudes. Odia. Mata. Aniquila a los que te hagan daño. Pero aun debes seguir entrenando y aprendiendo. En un par de meses volveremos a ver que tal te va. Por ahora baja a las celdas a por tu castigo. No debes volver a dudar. Y no me hagas llamar a Lilith o a Dantalion para que te bajen. -Si padre- Dije y tras una suave reverencia salí del cuarto. Nunca me habría imaginado que las cosas serian así en Gehenna. Tampoco creí nunca llegar a esta situación. Y ahora estaba aquí, y nadie me mentía,me lo habían dicho todo gradualmente, y por una vez sentía que pertenecía a aquí. Baje a las celdas sin dudarlo y allí Dantalion me esperaba. -Me han ducho que te has cargado a 5 traidores pero que te tembló la mano con una chica- Comenzó Dantalion- La verdad es que me esperaba que dudases mas, me habría gustado verlo pero tenia ordenes de esperarte aquí. Bueno. Hoy sera mas breve. Dantalion fue fiel a su palabra y solo recibí latigazos y quemaduras. Y luego me dejaron irme a mi habitación, sin embargo esta vez nadie curo mis heridas ni se quedo con migo. Y la verdad es que lo agradecí. Necesitaba pensar y cualquier persona seria condenadamente molesta en este momento. Repase todos los últimos eventos de mi vida desde que descubrieron que era hijo de Satán y sinceramente cada vez estaba mas seguro de la venganza, cada vez que recordaba sus caras, sus palabras frías, sus comentarios cortantes. Incluso sus golpes, sus miradas de odio, resentimiento, miedo y repulsión. Incluso la de mi hermano, quien hoy en día sigue ocultando cosas, un mentiroso, el rey de las mentiras. Me quede tumbado en la cama hasta que Morfeo me acogió en sus brazos. Desperté por que alguien llamaba a mi puerta. Me dolía todo el cuerpo por las agujetas de ayer y la cabeza por pensar demasiado sobre el mismo tema. Me levante y abrí la puerta para ver quien era y ví a una joven demonio vestida de sirvienta al otro lado. -Joven amo- Dijo la chica- Ya es hora de que despierte. Su padre lo espera en la sala del trono. Me sorprendí por la chica y le pregunte su nombre. -Mi nombre es Lera-Dijo la chica e inclinó la cabeza- Seré su sirvienta a partir de hoy. Sonreí internamente mientras la dejaba irse. La chica era bastante mona aunque carecía de habilidades para expresar emociones seria divertido jugar con ella. Me sorprendí a mi mismo por mis propios pensamientos. Antes en Assiah no se me habría pasado por la cabeza en ningún momento jugar con otra persona como si no importase su vida, pero volví a recordar que allí yo era el juguete para los humanos y mi dolor de cabeza empeoro. Me pregunte si en Gehenna tenían algo para este tipo de dolores. Me vestí con unos vaqueros negros que había en el fondo del armario y con una chaqueta de traje negra y una camiseta blanca con el símbolo de la puerta, la flor de loto en la estrella de 5 puntas en negro y fui hasta la sala del trono, allí estaban Lilith y Dantalion discutiendo frente a mi padre. -Fuiste tan osado como para gritar mi nombre en publico y ahora te atreves a entrar en mis dominios- Gritaba Lilith- ¿Esperas algo de compasión de mi parte estúpida cerilla? -Estaba en mi derecho de llamarte, era necesario ¿te acuerdas?- Le respondió Dantalion- Además, ¿A quien te crees que llamas cerilla, angelito? Ví a Lilith fruncir el ceño y los dos se colocaron en postura de ataque, hice ademán de detenerles cuando mi padre apareció a mi lado y me detuvo susurrándome al oído que me fijase bien en esto. Dantalion fue el primero en abalanzarse sobre la chica demonio con su puño envuelto en fuego. Lilith lo esquivo fácilmente y se limito a patearle en la espalda haciendo que Dantalion tuviese que hacer una ligera pirueta para no estrellarse contra el suelo. Dantalion se coloco la ropa y dijo. -¿No vas a usar tus poderes?- La provocó- ¿Tan débil eres? Sentí a mi padre tensar se y reírse suavemente y Lilith se comenzó a reír y Dantalion frunció el ceño -Si tanto lo deseas los usaré. Pero entonces esta pelea va a acabar muy pronto. Dantalion sonrió e invocó todo su poder haciendo que las paredes vibrasen y sentí a mi padre poner un escudo alrededor de la estancia y de nosotros dos y me dijo que me fijase sobretodo en Lilith ya que casi nunca se veía esto. Lilith cerró los ojos y una suave luz comenzó a envolverla. -Oh luz sagrada-Comenzó a recitar- Yo como legionaria de Lucifer, ángel caído renegado de Dios reclamo mi herencia sagrada y la profano en nombre de mi Señor. Dos alas negras se extendieron desde la espalda de la chica y su ropa cambió hasta ser un vestido sin mangas negro. Su cabello estaba suelto y sus ojos brillaban de un azul oscuro intenso. Se elevó en el aire y se acerco hasta Dantalion que estaba en el sitio en shock. Le agarro de la capa y tras levantarlo lo estampó contra el suelo. Después de haber visto la apariencia de la chica uno no se acordaba de que era un demonio. La chica recitó tres versos y una espada negra apareció en su mano y ensartó a Dantalion pero antes de que Lilith hiciese nada mas, mi padre la agarro de la mano y la tumbo en el suelo. Deshizo los escudos y llamo a varias sirvientas que se llevaron a Dantalion herido y Lilith comenzó a gritar mientras su apariencia desaparecía -Rin-Dijo mi padre-Esto es lo que pasa cuando algo tan puro como un ángel se profana, duele perder esa forma pura, pero también mantenerla, pero el poder que otorga ser ángel la hace superior a los demás. Se llevaron a Lilith inconsciente a si cuarto y lo padre me mando entrenar por mi cuenta y pensar en la lucha que acababa de ver. La verdad es que estaba a otro nivel. Y si esto solo era una pequeña parte de lo que podían hacer ya que Satán los limitaba, ¿Cuan grande es su poder?








