Ofertas educativas fuera del colegio
Es una de las últimas innovaciones educativas implantadas en Estados Unidos. Los llaman CAP (Course Access Programs) y permiten a los estudiantes de high school realizar algunos estudios, válidos para su currículum y financiados con dinero público, a través de plataformas online, pero sin dejar de estar matriculados en su correspondiente instituto.
Fernando Rodríguez Borlado nos explica su funcionamiento desde Aceprensa:
“En la mayor parte de los casos, estos cursos se han especializado precisamente en aquellas materias que muchos alumnos no encuentran habitualmente en sus escuelas: programas avanzados que sirven para ganar créditos universitarios (Advanced Placement), asignaturas con un claro componente técnico, etc.; pero también se ofertan otras más comunes (idiomas, física, cálculo) a las que algunos estudiantes de zonas rurales no tienen acceso por la limitada oferta de sus colegios locales, pero que querrían cursar de cara a una futura carrera u ocupación profesional.
El sistema no se ha aplicado igual en todos los estados que lo han legalizado. En algunos, los cursos funcionan como alternativas a asignaturas ofrecidas por el centro (de las que el estudiante queda exento), mientras que en otros solo cuentan como “complementos curriculares”.
También hay diferencias en cuanto a los proveedores que pueden ser elegidos: Oklahoma o Minnesota solo aceptan los programas desarrollados por otras escuelas del distrito, sean públicas o concertadas (charters), mientras que otros estados como Utah o Louisiana permiten la participación de agentes externos (grupos de profesores, empresas privadas, universidades…).
Tampoco es igual la carga de estudios que el alumno puede realizar a través de estas plataformas: en Georgia no hay límite, pero sí en la mayoría de estados (la mitad del día escolar en Minnesota, tres cursos al año en Texas y Carolina del Sur). Por último, el modo de financiación y de pago también varía: en algunos sitios los fondos se deducen de la asignación por alumno que el estado concede a cada distrito, en otros la administración asigna una cantidad adicional, y en otros depende de si el proveedor es público o privado. Para controlar la productividad del curso, la mayoría de estados congela una parte del pago (o todo) hasta que el alumno ha completado el programa.“









