Una criatura que acababa de abrir sus ojos.
estaba algo rota, su visión era nula por parte de su ojo derecho y los tornillos de sus tobillos estaban oxidados, una muñeca con grietas y manchas.
se encontraba en un terreno desierto, estaba solo, en un sitio fuera del mapa.
por alguna razón y aunque acababa de despertar se encontraba furioso, tan pero tan molesto que empezó a golpear el suelo entre lágrimas, sin poder levantarse o pedir ayuda.
seguramente moriría de hambre o deshidratación, no tenía idea de cuanto tiempo había permanecido dormida.
sus días pasaron rápido, dormía para soñar, se arrastraba en busca de comida y no le importaba devorar los bichos que brotaban de la tierra.
hasta que soñó con un enorme banquete lleno de platillos sin nombre y apariencias extraordinarias.
sus sueños fueron cada vez más extraños, juraba nunca haber visto esas cosas en su vida.
veía carpas gigantes con gente pintada y ropas excéntricas, pinceles y lienzos, rosas y cenizas.
ahora sólo dormía, durmió por uno, dos, tres días.
su sueño se vio interrumpido por la imagen de un desconocido, un rostro perfectamente definido que le daba un horroroso sentimiento.
así que en cuanto despertó levantó su cuerpo y huyó mientras gritaba espantado.
no pudo más así que al golpear el suelo con sus rodillas una catedral se levantó en la tierra muerta, un circo con payasos sin alma y mucho vino.
una tierra con cielos eternos y suelos naturales, lleno de música y baile.
claro que, la gente no era real, respondían en monosílabos y nunca cambiaban su expresión.
pero así estaba bien.
o pudo estarlo por más tiempo hasta la llegada de un ángel.
tan bello y puro con mucho amor para dar.
alguien que fue capaz de darle un final desastroso a su hermosa fantasía, la criatura despertó por gritos de sus marionetas huecas, quemándose vivos al igual que su país perfecto.
las palabras dulces con mensajes dolorosos fueron traducidas para generar más rencor en la representación de la venganza, aumentando los deseos de una libertad con paz.
los huesos de sus manos se rompieron y dejaron marcas de guerra en ellas, tonos violentos y oscuros.
por fin ese país tuvo nombre, la ciudad en llamas fue escondida del mundo, el ángel desapareció y nuevos residentes futuros o pasados fueron bienvenidos.
la criatura despertó en la torre de la catedral, la campana se movía pero una melodía infantil tocaba.
así su única entrada era un tren específico, el tren número 1611, los payasos con joyas se volvieron empleados con joyas, existentes para servir y representar tus mayores traumas.
sólo decidió sollozar, los muertos se reían pero no de él, después de todo su ángel le dejó un regalo muy bonito antes de irse, ver su país mágico incendiarse.
junto a un bebé en brazos.
un bebé que lamía sus lágrimas de miel.