Te acordaras de mi cuando tu mundo se desmorone y no haya nadie deseoso de restaurar cada centímetro de ti. Te acordaras de todas aquellas horas que invertí en intentar construir alegria a tu nombre, te darás cuenta de que no es nada fácil encontrar a otra persona convencida de que mereces ser feliz. Te prometo que cuando te veas sólo/a en medio de tus propios pensamiento auto destructivos, pasaré por tu mente y querrás atraparme y suplicarme que no me vuelva a ir. Valorarás cada pequeño acto que en su momento hice con ilusión, pero lamento decirte en ese entonces, no estare para que me des las gracias. Porque francamente no pienso estar cuando caigas en la cuenta de que, quizá no todos estén dispuestos a hacer por ti lo que yo habría hecho mil veces.
Alessandra Boldrini














