CeLoS
Es jueves, se acerca el fin de semana,
Me encuentro inesperadamente con Silvia en la plaza del centro comercial,
Seis de la tarde,
Dejo de leer el libro que tengo en mi manos,
Saluda amablemente:
- hola, ¿Cómo le va?
- bien, ¿y a usted compañera?
- bien, realizando compras
- que bien ¿y el trabajo?
- excelente, he terminado de redactar mi artículo, quedo listo para la publicación de mañana
- yo todavía me encuentro terminando el mío, lo tendré listo para la noche... de noche se trabaja mejor
- bueno, me voy... que gusto verle
- igual has sido un placer saludarla
Te retiras volteando varias veces para despedirte con la mano, como quien no quiere retirarse.
Camino un poco y entro a una Librería,
Entonces llegas Sonia,
Tocando mi hombro me
saludas,
Después colocas una mano en mi cintura y la otra en mi espalda,
Y me enderezar,
- párese derecho, no encorve la espalda, me estresa,
- ¡hola Sonia! (sonrió tenuemente)
- hola (dices de manera seca)
- ¿pasa algo? (Pregunto, porque por su expresión pasa algo)
- nada...
- ¿estás segura que no es nada?
- ¿Quién era esa?; la que se acaba de irse
- Alicia, una compañera del periódico
Entonces me clavas tus ojos en los míos, como buscando algo... (pasa un rato)
Después me abrazas, convencida de que Alicia es solo una amiga del trabajo y que no significa nada para mi.
Te abrazo y te digo:
- a mi también me da mucho gusto verte.
Derechos reservados, Bernardo Torres Cabrera, 2021.















