Si nuestros centros educativos realmente quisieran preparar a nuestros hijos para enfrentar la vida, darían clases sobre el fracaso y la decepción. Puede ser que nuestros hijos jamás tengan que usar álgebra o química en sus vidas, pero sí tendrán que saber lidiar con los fracasos y las decepciones. Y, aunque no te guste lo que voy a decirte, esta es una tarea de los padres Yo te insto a que hagas lo que te corresponde. Entrega cada día a tus hijos en las manos del Dios Todopoderoso, deja que Él se encargue de ellos. Haz tu parte, Dios la de Él y, al final, tus hijos decidirán qué hacer. Y, como me gusta decir en casos como éste, existe una alta probabilidad de que tus hijos sean los mejores @luisivira @iglesiaceblbn #día19 #devocional #guía #venezuela🇻🇪 https://www.instagram.com/p/CMmP50PFtLJ/?igshid=1122bhir04s6