Blancanieves y el Lobo Feroz.
Señorita Blancanieves, es todo un placer para mi persona saludarla:
No sabe lo mucho que ansiaba este momento, llevaba días tratando de comunicar con su persona. Pero cómo usted debe entender la comunicación en estas montañas son tediosas, sé que al leer estas palabras se preguntará quién soy. Por lo pronto, no se apure en averiguar mi identidad, en su momento lo sabrá.
Necesito un favor de su persona y negarse no puede. Quiero que vaya a la ciudad más cercana que le quede y me consiga el medicamento llamado “Trankimazin”, tiene cinco días para hacerlo y si por alguna razón, desea desobedecer mis órdenes le anexo una foto de su amable y linda abuelita. Lástima que su abuela se encuentre en esta montaña tan desprotegida, es un alma tan buena. No conoce los límites de mis perversiones.
Su abuela me ha contado mucho de su persona y guarda con mucho amor la única foto que conserva de usted, me quedé impresionado con su belleza y su carita se ha vuelto una inspiración entre mis demonios.Es una pena que usted sea también un alma tan buena, pero no se preocupe. He llevado a su vida para la salvación ¡Que el mal viva en nuestros corazones! Todo este tiempo, me he imaginado las travesuras que podemos hacer juntos. Usted está destinada a ser la reina de este infierno que vivo y yo encantado seré de recibir en su momento, cuando esté preparada, sus mandados.
Le mando un frío e inesperado abrazo.
Cualquier duda, no duda en enviar un buzón a la cabaña de su abuela.