Far Cry Primal, volver a la Edad de Piedra
Far Cry Primal, volver a la Edad de Piedra
Entregamos en sus manos la review de la nueva apuesta de Ubisoft Montreal, la cual no inmersa en el viejo mundo Antes de Cristo. Está disponible para PS4, Xbox One y PC.
Ubisoft cambió de aires, o, mejor dicho, de era. De esta forma, nos entrega su última apuesta gamer desarrollada por sus estudios de Montreal: Far Cry Primal. A un día de su lanzamiento en PC (el 23 desde febrero se presentó para PS4 y Xbox One) compartimos con ustedes el análisis de un título renovado.
En particular, se trata de una apuesta ambiciosa que nos traslada al corazón de la Edad de Piedra, uno 10.000 años atrás; y refleja similitudes con anteriores Far Cry, pero con un sabor característico que le da identidad propia.
Una historia, pero en la Edad de Piedra
El cambio más fuerte que vemos en Far Cry Primal es el traslado a los tiempos del “Mesolítico”; y esto nos mete de lleno en la piel uno de los primeros hombres que toca la faz de la tierra. Por lo tanto, al vivir en esa era, la firma ha obviado las clásicas armas de fuego y nos pone a prueba con armas naturales.
Es decir, en Primal, tendremos que conseguir y usar todos los recursos que nos da ese mundo – madera, piedra o huesos – para crear flechas, arpones, arcos, y otras armas. Pero de eso, hablaremos más adelante.
El gran diferencial, como dijimos al principio de la nota, es ese viaje retrospectivo a más de 10.000 años. Esto se enmarcará durante el transcurso del juego, en una campaña que dura unas 13 hs, poniéndonos dentro del cuerpo de Takkar, un joven cazador nacido en la tribu Wenja.
La movida arranca con una misión entreverados entre gigantes mamuts, y luego desembocaremos en las fauces de un tigre dientes de sables. Así, se tornará una travesía de supervivencia por ese gigantesco valle de Oros, con una meta clara: encontrar a los Wenja perdidos. Éstos se nos deberán unir y tendremos que formar un nuevo poblado. Más, no podemos contarte.
Misiones, personajes y la gran travesía
Las tareas en Oros no son nada fáciles de superar, y esto se diferencia de las clásicas misiones que vimos en anteriores Far Cry. Si bien en las otras ediciones había muchos peligros y una gran variedad de animales para evadir y matar; esta vez la firma hizo mucho hincapié en demostrar el alto grado furia en las especies.
Dicho esto, vale la pena decir que no solo los animales van a ser salvajes, sino que también lo serán las tribus caníbales que dan miedo a la hora de enfrentarlas.
En todo el juego veremos fieras como osos, aves rapaces, leones de las cavernas, perros negros, alces, y otros animales menos inofensivos como ciervos o antílopes.
Para evadirlos, la jugabilidad nos reta a ser cautelosos, tanto con los animales, como con las tribus “Udam” y “Izila”.
El Señor de las Bestias: rescatando personajes, dominando bestias
Al ir superando rivales y las diferentes misiones, la base principal de Far Cry Primal es liderar y dominar el valle, cueste lo que cueste. Con este el título, la firma pretende que ayudes a los miembros de nuestra tribu que se ha perdidos en “Oros”; y por eso entregan una gran variedad de misiones – principales y secundarias -.
Así pasaremos de rescatar a los Wenjas presos en los campamentos y matar grandes fieras enemigas, hasta tomar el dominio de algunos animales salvajes para a ser parte de “sus ojos”. O sea, ganarnos el instinto animal.
De todos estos Wenjas que tenemos que ayudar en la aventura, hay ocho que son especiales y nos permitirán convertirnos en el “Señor de las Bestias” (con esto vamos a desbloquear nuevas habilidades, armas y objetos). Entre estos personajes encontramos a Urki, Dah, Roshani, Tensay, Sayla, Jayma, Karoosh y Wogah.
Un recorrido armamentístico en la Edad de Piedra
Como recomendación, para completar todas las misiones – que son muy variadas y suelen ponerse un poco densas – e ir superando todas fases de la historia, es necesario explorar casi todo el enorme valle de Oros.
En Primal es calve notar que, a diferencia de las otras entregas, se torna un poco difícil recorrer el inmenso mapa – principalmente en las primeras misiones – ya que esta vez no vamos a tener vehículos. Sin embargo, se podrán activar los “viajes rápidos” y, más avanzados en el juego, las “monturas de animales”.
Explicando un poco la movida de esos “viajes rápidos”, que se librarán al derrotar enemigos o al quemar las piras de los puestos de vigilancia (este punto nos recuerda al salto de fe en Assassin’s Creed), es importante destacar que, al usarlos, corremos el riesgo de obviar las misiones más pequeñas y secundarias, y muchas de ellas están buenas.
Pero, si el tiempo sobra, ir a pie tiene sus beneficios para recolectar todo tipo de objetos, y así fabricar más armas.
Como mencionamos al principio de la nota, acá la firma obvia las armas de fuego: comenzaremos con flechas, seguiremos con arco y flechas; y, más adelante, progresaremos con armas más robustas como garrotes, lanzas y hondas.
Lo bueno de esto, es que, al ser armas mucho más sofisticadas que en las anteriores entregas, la trama tiene mucho más suspenso, principalmente en las misiones nocturnas. En caso de vernos abrumados por la oscuridad, también podemos activar el instinto animal, una especie de visión nocturna.
Por otro lado, la jugabilidad requiere de mucho sigilo y eso está bueno. Así, la eliminación de los enemigos debe realizarse de forma silenciosa y hay que estar alerta a lo que puede pasar. Como dato importante, escuchar cada paso o movimiento es clave para salvar nuestras vidas. En tanto al guardado, éste se realiza en diferentes puntos de control y tendremos la opción, desde el menú, para continuar o reiniciar la historia.
En caso de que se nos complique un poco alguna parte o misión, y nos quedemos sin flechas o lanzas, la opción más rápida es la de luchar cuerpo a cuerpo. Como contra en este título, la vista en primera persona suele generar complicaciones en ese estilo de batallas. Por ejemplo, si usamos armas como el garrote, los movimientos bruscos al querer matar animales muy veloces, nos harán perder muy rápido el objetivo hasta marearnos.
Simple, no hay. Así que los que esperaban un poco de apartado para más jugadores, van a tener que dejar de lado esta idea.
Gráfica, un punto certero de Ubisoft
En tanto al aspecto técnico, esta vez la firma hizo un muy bueno trabajo. Con esto nos referimos a que logró superar la mayoría de los errores gráficos y de requerimientos de hardware que eran necesarios en otras versiones. Si bien estamos ante un escenario muy grande y con alta densidad de objetos – ya sean plantas, flores, animales, rocas, etc.-, la carga de texturas y el diseño gráfico han sido muy optimizados.
Otro punto a remarcar, es el buen logro puesto en los reflejos del agua (dan la sensación de que los ríos son frescos y tienen vida; y además nos encontraremos con temibles cocodrilos y pirañas prehistóricas); la luz del día y el incandescente fuego que ilumina las noches.
El apartado de reflejos también es muy notorio en los ojos de los animales; además del buen trabajo de detalle y física en el pelaje y la musculatura de cada animal – se puede ver como se mueven los músculos, el pelo y cada parte de su cuerpo-.
Por el lado de la optimización, el juego está muy bien logrado para correr en una máquina de gama media/alta a buenas tasas de FPS. En nuestro caso, usamos una PC con una GTX 970 Gaming de MSI, un procesador FX 8320 @4.5 GHz, 16 GB de RAM HyperX, un SSD HyperX Fury de 240 GB y un HDD de 6TB WD Black. Con esta configuración, se puede mover el título en calidad Ultra, con filtros y 1080p, a una tasa promedio de 55 FPS.
El sonido tiene dos puntos destacables. Por un lado, la banda sonora está muy bien lograda gracias a los sonidos tribales, lo cual pone en un alto grado de valor a la edad que transcurre Primal. Junto a la musicalización, el sonido ambiente – del viento, las pisadas en las hojas, el ruido del movimiento de los arboles, los gruñidos, etc. – nos llena de adrenalina por todo el cuerpo. Esto se potencia si usamos auriculares 7.1 (en nuestro caso, nos pusimos los HyperX Cloud II).
Por otro lado, Ubisoft se merece un aplauso tras su gran recreación auditiva en el idioma de los hombres primitivos. Si bien el juego hace uso de subtítulos para poder entender lo que sucede en la historia, éstos no distraen en absoluto y no nos hacen perder de nada de lo que sucede a nuestro alrededor.
Far Cry Primal es una iniciativa ambiciosa, pero certera, que nos inserta en el lejano Mesolítico. Si bien la falta de armas de fuego pude dejar descontentos a algunos fans de la saga, este spin-off trata de dar nuevos aires cambiando el rumbo de lo que ya veníamos viendo. Puede ser, que si la crítica le da espacio, la firma opte por ir lanzando nuevas entregas para las diferentes edades.
A pesar de que la historia es muy prometedora, el transcurso se torna un poco lento, y nos obliga a usar constantemente los viajes rápidos. En este punto, se extraña la historia rica de contenido que vimos en otros Far Cry. Pero, si sos fan de la saga y buscás un nuevo estilo de aventura, más variedad de animales y hermosos paisajes, esta entrega es para vos. De nuestro lado, la nota es un 8 (ocho).
La historia se vuelve larga y repetitiva
Mapa muy grande y la ausencia de vehículos
http://www.overcluster.com/far-cry-primal-retornando-a-la-edad-de-piedra/