He aquí mi celebración del Día del Cómic en España. Si le engañan, no se ría de la superchería, pues ya conocemos lo de marras y por eso preferimos subirnos a la parra. Evitamos la maldición con una invocación comiquera. Como quiera usted que fuera, o fuese consabida la reunión de brujas hueras, ¡no desestime ni desdeñe más al tebeo, leñe! Que todos merecemos un reconocimiento reconocido aunque se diga que estamos mal de la olla. Y, como su del arte se tratara del mismísimo Goya, represento en esta breve historieta personajuelos y dibujetes que me siguen motivando, consiguiendo que no deje de expresarme en viñetuelas. Así pues, como bien apunta el informe de Tebeosfera: "Los fanzines se integran cada vez más en la arena industrial del cómic debido a la calidad de sus propuestas…". ¡Soltemos lastre y dejemos de cargar peso a cuestas! Porque, aunque cueste mantenerse en el mundillo este, es necesario seguir para que el cómic nacional se muestre y vuelva a ser lo que era, sin tanta quimera extranjera. Para concluir, las gracias dar quisiera al primer momento en el que a la parra me subiera, a las albóndigas albondigueras y a toda la comunidad fanzinera. ¡Acercaos a contemplar este ritual de brujas en una invocación espiritual que nos libre del mal y de un castigo infernal! ¡Padre Demonio, recibe con tu halo a lectores que tienen fe en ti y te quieren rezar! ¿Amén?

















