Con los ojos de Dios.
Lecturas del día (25-ago-2020): 2Ts 2, 1-3a.14-17 / Sal 95, 10.11-12a.12b-13 (R. 13ab) / Mt 23, 23-26.
«¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro y así quedará limpia también por fuera» (Mt 23, 26)
Hipócrita es el adjetivo que se le da a quien actúa con hipocresía, sea porque finge o aparenta lo que no siente, o porque finge ser lo que no es (tomado de la página significados.com)
Desde luego que la hipocresía nada tiene que ver con el plan de Dios para cada uno de nosotros, no es por tanto una Fe aparente la que nos enseña Jesús, Él quiere que vivamos plenamente la ley, y para ello hoy nos pide que seamos justos, misericordiosos y que busquemos una Fe educada que nos permita crecer en una espiritualidad sincera.
Estamos llamados a actuar con justicia en nuestro diario vivir, poner en práctica todo lo que aprendemos al leer o escuchar la Palabra, el ser justos nos lleva por un camino de rectitud agradable a nuestro Señor, estar dispuestos a recibir su corrección y creer en Él en todo tiempo, como lo hizo Abraham ante la promesa de descendencia del Señor, ser justos abre nuestros ojos para ver el mundo con los ojos de Dios.
Cuando nuestro corazón está guiado por la justicia, somos generosos y sentimos compasión por el hermano en dificultad, pero además somos capaces de orar por aquellos hermanos alejados del rebaño, pues lejos de convertirnos en jueces, pedimos a Dios misericordia por aquel que está obrando en contradicción con sus preceptos.
Por otro lado, recordamos hoy aquello que nos pide el Señor en su Palabra, "misericordia quiero y no sacrificios", haciéndonos entender que para Dios siempre será mejor un corazón dispuesto a perdonar que la ofrenda de un cristiano que no ha limpiado su casa. Seamos pues coherentes con nuestra creencia amemos, seamos alegres y sobre todo busquemos en todo momento ser compasivos.
Finalmente, busquemos hacer crecer nuestra Fe, no busquemos a Dios solo en los momentos de dificultad, la oración debe ser constante y creer en las promesas del Señor debe ser lo que nos motive en el día a día. Invitar a Jesús a nuestra casa y querer imitarlo en todo debe ser la actitud del verdadero cristiano, pues no podemos contemplar la obra redentora de a poquitos, un día sí y otro no. No está bien que usemos la máscara de la religiosidad para mostrarnos bondadoso ante los demás, pues nuestro Padre que está en el cielo lo conoce todo, aún nuestros pensamientos más íntimos y como vemos en el Evangelio de hoy, no acepta la hipocresía.
Hoy pidamos a Dios que nos permita tener una casa limpia, digna de su amor, que nos ayude a tener una Fe sólida como la de Abraham y María, y que nos conduzca por caminos rectos.
Señor amamos tus enseñanzas, aceptamos tu voluntad y hoy nos muestras con gran poder que escuchas la oración de los justos, desde aquí damos la bienvenida a Emmanuel, y seguimos orando para que la vida, Señor sea defendida por todos los que nos hacemos llamar cristianos.
Por: Andrea Lasso Guerra – Pastoral Provida Parroquia Inmaculado Corazón de María, Barranquilla – Colombia.
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