Guanyin-nim, reciba éste obsequio entregado a usted con suma humildad *le pasa una tarjeta premium de Starbucks* (?)
Se encontraba sentado majestuosamente en la silla de mimbre que hizo a JaYeong comprarle, para mayor comodidad, mientras comía un pote de helado. Dejó de abanicarse (¡Cielos, nadie le había dicho lo agobiante que podía ser el clima del mundo humano en estos tiempos!) y asintió con gracia y elegancia, tomando la tarjeta que le era extendida.
“Agradezco esta ofrenda que has traído para honrarme, mi fiel seguidor,” Inclinó un poco la cabeza, y entonces colocó la tarjeta a un lado suyo. “Esta muestra de tu respeto permanecerá ahora conmigo, y será la prueba de tu fe hacia mi existencia. Prometo utilizarla sabiamente.” Por supuesto que en capuccinos y muffins(?).
Luego, extendió el abanico e hizo unos cuantos gestos con este sobre la cabeza opuesta.
“Acabas de recibir la bendición y protección de los Cielos. Ahora puedes volver a tu casa y esperar por la fortuna que vendrá a tu vida prontamente, y por favor, no dejes de visitar nuestro santuario en cada peregrinación.” Como una buena deidad, hay que repartir bondades entre la gente y hacerse un poco de promo también, sobretodo con los creyentes(?).