no le quiere responder, porque a pesar de sentirse de ese modo, lo cierto es que no quiere hacerlo, no cree que sea justo para el contrario el sentirse responsable por lo que le pasa, que aun cuando nace desde el simple deseo de verlo bien, el decidir qué es lo mejor para qing y qué no lo es todavía sigue siendo difícil para él. todavía se le dificulta separar sus propios intereses de los contrarios, el poder separarlo por completo de sí mismo y ser objetivo en lo que a su bienestar se refiere. ‘ no — no lo hagas si es por verme a mí más tranquilo ’ su mirada enfrenta a la contraria, dispuesto a permitirle ver cuán en serio pronuncia aquellas palabras. cuando el contrario ofrece su meñique para sellar una promesa que siente por completo opuesta a cualquier cosa que él desee, es toda su mano la que atrapa a la de él. ‘ lo lamento ’ acaba pronunciando. ‘ no importa cuánto te prometa que dejaré que te des topes contra la pared, no soy capaz de mantener la palabra ’ ladea los labios en un gesto que denota cierto arrepentimiento por eso que casi considera una explosión de sus frustraciones. ‘ quiero que hagas las cosas a tu manera, que hagas lo que a ti te deje tranquilo o te permita sentirte bien contigo mismo — cuando te pido que dejes de ser terco y te cuides, tal vez estoy pensando más en mí que en ti, porque… no soportaría que algo te pase ’ admite, y encuentra cierto problema ahí, siempre que sus deseos entran en conflicto con los ajenos, no puede evitar que eso le pese. ‘ no quiero entrometerme, qing — a veces… no puedo controlarlo, pero no permitas que lo haga ’ le pide, en cambio. ‘ si acabo arrastrándote a tomar decisiones que no te gustan, a la larga yo también me sentiría mal, ¿de acuerdo? no lo permitas ’ insiste, frunciendo ligeramente el ceño. y es que en ocasiones siente que él mismo pasa a ocupar ese lugar que qing le da al resto del mundo, ese donde su propio bienestar es más importante que el de él, y aunque el prefecto continúe mostrando esa tendencia hacia el egoísmo, lo cierto es que la prioridad final será siempre el bienestar del contrario. atrapa su labio inferior entre sus dientes, las palabras contrarias otra vez lo atraviesan como dagas, y todas esas dudas sin resolver comienzan a ser resueltas una por una gracias a las palabras contrarias. el abrazo se ajusta alrededor de él, la idea de que aquella tarde se encontraran juntos instantes antes de que todo ocurriera vuelve a asaltarlo, y con ella llega el arrepentimiento por haberse separado de él aquella tarde. desde el momento en que lo vio en la enfermería, no pudo evitar sentirse inquieto por ese pensamiento, por haberse preguntado qué habría pasado si se hubiera quedado con él aquella tarde, si no se hubieran alejado. reconoce poco sanas esas ideas, porque el sentir la necesidad de convertirse en una sombra del contrario, de estar siempre ahí con él para asegurarse de que nada malo le pase, se volvería enfermizo para él y asfixiante para qing. lo sabe, y sin embargo, no puede evitar tomarse como un mensaje cada suceso en el que el contrario acaba lastimado y él no ha hecho nada para impedirlo. ‘ por supuesto que te creo ’ murmura, y son sus dos brazos los que lo rodean ahora, queriendo ofrecerle un consuelo tardío, buscando hacerle saber, y conseguir saber por sus propios medios también, que el contrario está bien, que a pesar de todo lo ocurrido, ahora está a salvo. ‘ no tienes que contarme los detalles yo… escuché lo que dijeron al respecto ’ le asegura, con ello queriendo ahorrarle la experiencia de revivir todo lo que en todo ese tiempo probablemente ha estado atormentándolo. la experiencia probablemente haya sido peor al verse obligado o forzado a mantener el secreto, hyungu realmente se siente incapaz de comprender todo lo que el contrario ha cargado sobre sus hombros hasta ese momento, y no puede más que abrazarlo en su intento por disminuir todas esas cargas. ‘ no te merecías pasar por eso, no importa cuáles hayan sido sus motivos, odio la idea de que te haya hecho daño ’ los dedos de su mano ascienden hacia el cabello del contrario, se enredan ahí, le regalan pequeñas caricias que pretenden ofrecerle, otra vez, ese consuelo que llega tarde y que busca subsanar heridas que no ha podido ayudar a tratar antes, pero que probablemente ni siquiera hayan tenido oportunidad de sanar por completo debido a todo eso que ha tenido que vivir en los últimos tiempos. ‘ fue ella la que te dijo que dañaría a las personas cercanas a ti, ¿no es así? por eso querías que me alejara… qing, hubiera preferido la tortura a haberte dejado atravesar solo algo como eso, no vuelvas a dudar al respecto ’ le pide. ‘ por lo menos… sabemos que ella ya no volverá a hacerte nada, ¿verdad? ’ su ceño se frunce ante eso, por no sabe qué tan cierto resulta. después de todo, hay muchas personas que protegen a los dos fallecidos y que con facilidad podrían llevarlo a sospechar que están o estaban con ellos en cualquiera haya sido su motivación para torturar a tantos estudiantes. inspira, y suelta el aire en una baja exhalación. ‘ que muriera fue un castigo demasiado pequeño para esa cobarde ’
su mirada se abre un poco más, en un gesto de evidente sorpresa, cuando la diestra es sostenida por el otro en lugar de sellar esa promesa que parece dispuesto a hacerle. y es en cada palabra que el otro le dedica que su rostro se ladea un poco, buscando encontrar sentido en las cosas que hyungu le dice, intentando comprender un poco más de lo que pasa en su corazón cuando parece tan angustiado ante el hecho de demostrar preocupación hacia él, de molestarse por sus acciones, a tal punto de asegurarle que no debe seguir involucrándose en sus decisiones. es ahí que su mano se posa en la cara impropia, de forma involuntaria al principio, mas, cuando reconoce la causa de su gesto, los dedos permanecen firmes en el sitio, como si quisiese sostenerlo, o tranquilizarlo. " no lo lamentes. " le dice, con una voz un poco más ronca, todo debido a la tos productiva de antes. " hyungu... ¿te asusta que haga cosas por ti? " la cuestión es simple y emitida con normalidad, mientras su mirada se incrusta en las pupilas impropias, quizás monitoreando esa respuesta que no le da el tiempo para vocalizar. ahora son sus dos manos las que sostienen su rostro, y se estira un poco, frente presionándose con la ajena y el ceño frunciéndose un poquito. toma una bocanada de aire, esperando que no sea la tos aquella que interrumpa sus palabras. " escucha. nunca me harás tomar decisiones que yo no quiera. pero, si quieres decirme algo, también quiero escucharlo. puedo oírte y pensar sobre eso... porque, saber lo que piensas es importante para mí. " hace una pausa, respirando profundo de nuevo --entremedio un silbido resonando en su pecho. " yo... me di cuenta, con todo lo que ha pasado que... no puedo hacer lo que yo quiera siempre, sin considerar los sentimientos de los demás. ” admite, y tose un poco, “ incluso si soy yo, todavía tengo a otros a mi alrededor-- a ti, a mis amigos, a mis padres. y tienes razón en que... ni siquiera tengo un plan sobre esto, y sigo pensando que puedo soportarlo. debe ser porque... siempre he creído que debo ser fuerte cuando los demás parecen más débiles. o más valiente, cuando los demás tienen miedo. ” presiona un poco más sus manos sobre ambos lados de la cara impropia, como ajustando sus ideas, moviéndole la cabeza un poquito. “ la cosa es que... si estás enfadado, ¡enfádate! si quieres regañarme o decirme algo, ¡solo hazlo! ¿por qué deberías guardarte lo que piensas o sientes? está en mi escoger escucharte o seguir siendo terco, así como yo también te diré si algo no me parece bien y... todavía, te dejaré decidir lo que quieras por tu cuenta. ” su entrecejo se arruga más y entonces sonríe, pareciendo seguro de sus palabras. “ al final, la elección siempre es nuestra. no me estás obligando a hacerte caso. justo ahora, decidí que no preocuparé a las personas que quiero. simplemente es eso. ” es ahí que exhala pesado entonces, separándose para apartar su cara y cubrirse cuando tiene que toser otro poco. retorna, sin embargo, bajo el refugio que encuentra siempre bajo el mentón ajeno, justo en ese espacio que hay sobre su hombro, sintiendo como sus brazos lo estrechan aun más cuando escucha aquella confesión que qing había mantenido para sí mismo durante semanas. finalmente, siente que puede sacar un peso de su sistema, incluso si las remembranzas empiezan temblores en sus manos e incrementan violentamente los latidos de su corazón, sintiendo como si el dolor fantasma todavía hubiese quedado impregnado en sus huesos. y es ahí, en esa confirmación que le da el otro -- diciéndole que sí le cree-- en que el alivio lo embarga y acaba cerrando más los ojos y apegándose a él, sus propios brazos rodeándolo --como si el abrazo pudiese llevarse todo ese temor que lo ha sacudido desde entonces. incluso si las personas que aseguraban la coartada de haena y siwoo insistían en no confiar respecto a lo que decían las víctimas, qing sentía que podía ser mucho más fuerte ahora, sabiendo que había al menos alguien que sí le creía. sabe que incluso si eso no es suficiente para hacer justicia, al menos, la carga resultaba menos pesada cuando el dolor podía ser compartido y tenías a alguien a quien aferrarte para sobrellevarlo. “ que bueno, ” dice al final, en respuesta a la afirmación de hyungu sobre confiar en su palabra. finalmente, ya no se siente tan solo. asiente cuando el otro le dice que no tiene que darle detalles al respecto, porque incluso si en sus sueños acaba reviviendo el momento y despertando en un sudor frío que poco a poco se torna más y más insensible, es diferente cuando las memorias llegan estando despierto --entumeciéndolo cuando cualquier mínimo detalle le recuerda a haena, sus zapatos enterrándose en el césped, su sonrisa maliciosa y su aterradora habilidad de realizar hechizos sin su varita. entreabre los párpados cuando percibe las caricias en su cabello, y su mejilla solo se apoya más en el contrario, sin hacer más que afirmar con un gesto, una y otra vez, ante las preguntas que le hace. “ fue porque... no quise rendirme, ” dice, con un jadeo, “ entonces ella dijo eso... que quizás me lastimaría más de esa manera y... eso de verdad me asustó, ” admite, escondiendo su cara, haciendo referencia a como haena parecía segura de que sería mucho más doloroso para él ver heridas a las personas que apreciaba --y lo cierto era que no se equivocaba. aquella idea realmente había despertado el pánico en su corazón, y el hecho de que hyungu pareciese dispuesto a tolerar algo así con tal de que no hubiese sido él, le hace sentirse más ansioso. “ ella dijo que todo esto era por defender a las semi-criaturas, pero me negué a escucharla, ” alza entonces la mirada, viéndole desde la posición en la que se encuentra. “ por eso... te hice esa pregunta la última vez... ” si acaso había sido un tonto orgulloso o una persona terca pero con principios... quizás, muy en el fondo, se trataba de ambos casos. nueva interrogante, que parece más un intento de convencerse de que la mujer ya no puede hacerle nada lo hace mirar hacia abajo otra vez, su frente rozando el mentón del mayor y sus dedos aferrándose a sus ropas. “ no lo sé... ella quería que lo que me hizo fuera un mensaje para asustar a todos los que apoyaban a los semi-magos pero... después todo fue cubierto, y ni yo ni los demás que fueron atacados podíamos hablar sobre eso... ” su voz comienza a volverse más débil, como si se perdiera en sus pensamientos. “ -- no importaba cuanto... lo intentara... no podía decirlo. era como estar bajo un hechizo, ” explica con frustración, antes de llevar el dorso de su mano para toser otro poco. inhala y exhala por unos segundos, buscando llenarse con un poco más de aire, y entonces opta por continuar. “ no sé si terminará solo con ella... o si hay más como ella... ni siquiera entiendo qué es lo que buscan, ” confundido, vuelve a cerrar los ojos. “ ella dijo que nos volveríamos a encontrar pero... ahora está muerta así, tan fácilmente...” su cabeza da vueltas intentando dar con una explicación o al menos con una pista, algo que le ayude a entender los propósitos que guiaron a las acciones de esos dos. sin embargo, está tan confuso que no consigue nada al final, y solo puede quedarse así, rodeando al otro mientras sus pensamientos van de un lado a otro. “ duri estaba ahí y... ni siquiera sé que fue de ella... ” el recuerdo de la niña y como no pudo protegerla late dentro de cabeza, como algo de lo cual no es capaz de perdonarse.