"Bueno, bueno --- que no es nada, hombre, quédate tranquilo." repite por milésima vez, forcejeando para recuperar su brazo y já, casi todo su cuerpo. "¿Y qué con los moretones? Te lo dije, ando muy inquieto, me pude golpear yo mismo durmiendo. Ush, ¡mi camisa, Klaus! ¡Estás estirando mi camisa!" balbucea como un bebé, todo enrojecido por las atenciones que no involucran lo que su corazóncito pide. @cinnvmongirl











