Siempre fui tu fan número uno, ¿Sabes? Hablaba de ti como si fueras lo mejor que había llegado a mi vida porque lo eras. Me sentía orgullosa de tenerte y de estar contigo porque confiaba plenamente en ti. Te cuidaba, me preocupaba y hacía todo lo posible para mostrarte cuanto te amaba. Te dediqué mis letras, canciones, imágenes, te convertí en mi todo. Cuando estabas mal, insistía porque quería mostrarte lo mucho que me importabas, hacía todo lo posible porque estuvieras bien. Realmente era tu fan número uno, me alegraba de tus logros y estaba en tus derrotas. Acepté tus defectos y aprendí a amarlos. Te amé incondicionalmente, me esforcé de una manera sobrenatural, te di absolutamente todo de mí pero no fue suficiente. Sé que debo quedarme con la satisfacción de que di lo mejor de mí pero eso no quita el vacío que siento en mi corazón, ahora que no estás.














