Estamos viviendo las fiestas mas “cochinonas” del año pues la navidad y los eventos que la rodean arrojan 30 % más de basura, según la Secretaría de Medio Ambiente del Estado de Jalisco.
Una de las recomendaciones de especialistas y activos por el planeta para minimizar el problema de la basura durante esta temporada es el uso de bolsas o envolturas de medio uso o reciclables.
Incluso, en este aspecto, la Sedema mantiene una campaña en la que aconseja no utilizar bolsas ni envolturas o en caso de ser necesario, reciclarlas.
La idea es tan benéfica como sencilla, pues se trata de reemplazar los famosos y dañinos papeles de regalo, así como las bolsas de papel o plástico y los moños de celofán, por materiales orgánicos o biodegradables.Y es que estos materiales, cuyo único propósito es ornamental, se convierten en basura en cuestión de segundos, pues tan pronto son desprendidos para dejar al descubierto el regalo que oculta su interior, son arrojados al cesto de basura.
Además del gasto que realiza el consumidor, los desechos se convierten en una verdadera amenaza para la ecología, pues en el 99 por ciento de los casos, el envoltorio no es de carácter biodegradable. Dicho término refiere al tiempo que toma a la materia degradarse de manera natural, es decir ser descompuesto por organismos vivos, principalmente bacterias, lo que permite a dichos objetos reintegrarse a la tierra por acción del medio ambiente. Las opciones para cambiar este hábito dañino para el medio ambiente son múltiples y variadas, y no están peleadas con la estética o la creatividad.
Otra alternativa, es evitar regalos que requieran baterías y de preferencia hacer obsequios hechos por uno mismo o adquirirlos de creativos locales para beneficiar la economía de la zona.
También hay que decir NO a los plásticos de un solo uso! Lleva tus propios utensilios a posadas y evita el unicel que tarda cientos de años en degradarse.
Además del incremento de la basura en estas fiestas, también hay otro tipo de afectaciones ambientales como el incremento en el consumo de energía eléctrica —por las luces y adornos navideños—, se usa más el automóvil y se tiran alimentos que no se consumieron.
Las opciones para minimizar esto pueden ir desde desconectar los aparatos que no estén en uso, hasta usar iluminación navideña de buena calidad con focos led, cuyo gasto energético para el planeta es menor.
En cuanto a la comida, lo recomendable es cocinar lo justo, sin pasarnos o donar alimentos que no se terminaron para evitar desperdicios. Las donaciones, el intercambio y el suprareciclaje son buenas ideas para la ropa que se va a sustituir y que aún se encuentra en buenas condiciones.